2Comisiones de mantenimiento de cuenta y de tarjeta en tu extracto bancario
La comisión de mantenimiento de cuenta es el cargo perfecto para pasar desapercibido: no se paga al comprar nada, sino que aparece de forma periódica en el extracto como una línea más, con nombres técnicos como «mantenimiento» o «administración», y suele cobrarse por trimestres o por año vencido. La última edición del Barómetro de Asufin sitúa la media de una cuenta no bonificada en 167,27 euros al año, un 4,5% más que el ejercicio anterior, con cinco grandes entidades —Santander, CaixaBank, Sabadell, Deutsche Bank y Cajamar— clavadas en el techo de 240 euros. Si se suma la tarjeta de débito, cuyo mantenimiento medio ronda los 22 euros, el paquete supera los 180 euros anuales: unos 15 euros al mes que se esfuman del sueldo sin que medie ninguna decisión de gasto, solo la inercia de seguir con el dinero donde ya estaba.
Lo que convierte a estas comisiones en un cargo especialmente injusto es su lógica de bonificación. La gratuidad casi nunca es tal: se concede a cambio de domiciliar la nómina, mantener un saldo o contratar productos vinculados, con exigencias que van desde ingresos de 600 euros mensuales en algunas entidades hasta 2.000 en Deutsche Bank. Basta un mes sin cobrar, un ERTE, una reducción de jornada o la jubilación para perder la condición y empezar a abonar el importe completo. Asufin recuerda que este repunte no responde a los costes reales del servicio: las comisiones ya suponen entre el 22% y el 25% del margen bruto de la banca, que cerró 2025 con beneficios récord de 34.000 millones, y desde 2021 han subido unos diez puntos más que el IPC. Se cobra más, en definitiva, a quien menos margen tiene para cambiar de banco o para cumplir requisitos.

