García-Page reclama un Pacto de Estado por la Educación tras el batacazo de PISA en Castilla-La Mancha

El presidente regional cree que los contenidos escolares dependen demasiado del ciclo político y reclama acuerdos con horizonte de décadas. Castilla-La Mancha es la única autonomía que mejora en PISA, según el Ejecutivo autonómico.

Emiliano García-Page ha lanzado este miércoles una advertencia clara: a la educación le sobra política y le falta pacto.

Una reclamación lanzada desde un acto industrial

El acto era empresarial: la inauguración de la planta de biomasa de Mahou San Miguel en Alovera, una infraestructura ligada a la sostenibilidad industrial de la provincia de Guadalajara. Sin embargo, el discurso del presidente autonómico ha ido por otro carril. Al acto han asistido también varios miembros del Gobierno autonómico y el secretario de Estado de Industria.

No era un foro educativo, pero el presidente autonómico ha llevado el debate a las aulas. “Las estrategias educativas tienen que ser de décadas”, ha reclamado ante los asistentes.

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El mensaje no deja espacio para la ambigüedad: no puede ser que cada gobierno cambie la estrategia al llegar ni que los contenidos escolares dependan más del planteamiento político de turno que de los expertos. Y ha añadido una crítica al cortoplacismo: “cuando alguien solo tiene pensado el titular del telediario de un día para otro, suena a chiste poder hablar de pactos para las siguientes generaciones”.

Los datos de PISA y la lectura del Ejecutivo

El presidente ha valorado los avances de la comunidad en el último informe PISA: Castilla-La Mancha ha sido la única autonomía que ha mejorado sus resultados. “No es la panacea”, ha matizado, pero el dato regional se sitúa por encima de la media española, europea y de la OCDE.

La lectura del Ejecutivo autonómico es que los modelos educativos impulsados en la región “están dando resultados”. Con matices: la mejora no convierte a Castilla-La Mancha en líder absoluto, pero sí desmonta la idea de que el sistema educativo regional va a remolque.

La reclamación de García-Page no es solo una frase de atril: obliga al resto de comunidades a decidir si quieren estabilidad o experimentos de legislatura.

El Pulso Territorial

El contexto político ayuda a entender la reclamación. Emiliano García-Page preside la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha con mayoría absoluta del PSOE desde 2023 y ha hecho de la estabilidad institucional una de sus señas de identidad. Esa mayoría le permite legislar con comodidad en su parlamento, pero no le garantiza el acuerdo educativo a escala estatal que ahora reclama.

En el mapa autonómico, la reivindicación no es nueva. Castilla-La Mancha ha defendido históricamente pactos que eviten bandazos curriculares, pero ahora llega con un dato regional en la mano: ninguna otra comunidad autónoma logró mejorar en PISA, según el argumentario del presidente. La región se reivindica como excepción en un curso marcado por los malos resultados generales.

La proyección, sin embargo, es incierta. Un pacto de Estado exige voluntad del Ministerio de Educación y del resto de autonomías, y este miércoles no se ha anunciado ningún calendario formal para impulsarlo. Sin calendario no hay pacto, pero sí una propuesta lanzada en un momento en que la agenda educativa vuelve a estar abierta. La pelota está en el tejado de la política nacional.

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Ficha Autonómica

  • El caso: El presidente de Castilla-La Mancha aprovecha un acto empresarial en Alovera para reclamar un Pacto de Estado por la Educación tras conocerse el último informe PISA.
  • Datos importantes: Castilla-La Mancha es la única autonomía que mejora en PISA; el Ejecutivo regional asegura que está por encima de la media española, europea y de la OCDE.
  • Resumen: García-Page critica el cortoplacismo político en educación, defiende los resultados del modelo regional y deja el impulso del pacto en manos del Gobierno central y de las comunidades.