El wok de tofu con pimientos es mi respuesta para las noches en que la cena vegetariana amenaza con volverse un aburrimiento. Si el tofu firme queda gomoso o la verdura se cuece, el plato se hunde. A mí me ha pasado: tofu esponjoso y acuoso, pimientos mustios. La diferencia está en un par de gestos que se repiten desde hace siglos en las cocinas asiáticas.
La base de esta receta la vi en New York Times Cooking y la he ido adaptando con lo que tengo siempre en la despensa. La clave no es la cantidad exacta de verdura, sino secar el tofu y dejarlo marinar un rato con la salsa mientras preparas el resto. Si no tienes wok, una sartén grande funciona: suma un par de minutos extra y sigue removiendo.
El secreto del éxito
- Prensa el tofu entre papel: 15 minutos bastan para que suelte parte del agua y gane firmeza. Es el paso que evita el efecto esponja.
- Marina en frío mientras cortas el resto: la soja, el mirin y el sésamo penetran sin cocinarse y crean una capa sabrosa.
- El wok debe humear: a máxima potencia, el salteado sella la superficie del tofu y la verdura conserva el punto crujiente.
Ingredientes
- 200 g de tofu firme
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 chiles serranos verdes (opcionales; vale cualquier pimiento picante fresco o seco)
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de jengibre fresco picado
- Aceite de girasol
- Para la salsa: 2 cucharadas de salsa de soja clara, 1 cucharada de aceite de sésamo, 1 cucharada de mirin y 1,5 cucharaditas de azúcar moreno
Paso a paso
Corta el bloque de tofu transversalmente en dos láminas y colócalas entre dos hojas de papel de cocina. Pon una tabla o una sartén pesada encima y deja que escurra unos 15 minutos. Este reposo no se salta; de él depende que luego quede crujiente en lugar de hervir en su propio jugo. Ojo con este paso.
Mientras se escurre, prepara la salsa en un bol pequeño. Debe quedar homogénea, con el azúcar disuelto, y oler a tostado por el aceite de sésamo. Una vez prensado, corta el tofu en trozos de un bocado y mézclalo con la salsa. Deja que marine 10 minutos y aprovecha para pelar y cortar el ajo en láminas, picar el jengibre y laminar los chiles.
La cebolla y los pimientos van en juliana, en un plato aparte. Así los añades al wok sin pausas y mantienes el ritmo del salteado. Esto no es negociable: una vez empiezas con el fuego, todo sucede en pocos minutos.
Lleva el wok a máxima potencia con un chorro de aceite de girasol. Cuando empiece a humear, baja un punto el fuego y añade el tofu escurrido, reservando la salsa. Deja que se cocine unos dos minutos sin tocarlo demasiado, hasta que se dore por todos lados. Retíralo y resérvalo.
Añade un poco más de aceite y saltea el ajo, el jengibre y los chiles durante solo 20 segundos. El aceite se perfuma, pero nada se quema. Es el momento exacto en que la cocina empieza a oler potente.
Un tofu sin agua y un wok bien caliente convierten una cena vegetariana en un plato que compite con cualquier salteado de carne.
Incorpora entonces la cebolla y los pimientos al wok. Cocina sin parar de remover durante unos cinco minutos. Deben quedar al dente, con la superficie brillante y sin acumular líquido en el fondo. Si la sartén es más pequeña, hazlo en dos tandas para no bajar la temperatura.
Devuelve el tofu con la salsa reservada y mezcla durante un minuto. La salsa debe agarrarse a cada trozo, sin encharcar. Sírvelo de inmediato con arroz jazmín o cualquier arroz blanco que tengas.
Variaciones y maridaje
El arroz blanco no es opcional: absorbe la salsa y convierte el plato en un único vegano completo. Para beber, un albariño joven o una cerveza de trigo sin filtrar aguantan bien el toque picante del chile. Si no usas chiles, un vino blanco seco con acidez moderada funciona.
¿Tienes freidora de aire? El tofu escurrido y marinado puede ir 8 minutos a 200 °C en la cesta, dándole la vuelta a mitad, y luego salteas las verduras en la sartén. Ganas textura crujiente sin gastar tanto aceite. En Thermomix, usa el modo rehogar con la mariposa a 120 °C para las verduras; el tofu es mejor dorarlo en sartén.
Para una opción sin gluten, sustituye la salsa de soja por tamari. Si no quieres tofu, este mismo salteado funciona con garbanzos escurridos o con pollo cortado fino: la verdura y la salsa hacen el plato, no solo la proteína. Guarda las sobras en un táper de cristal hasta 3 días en la nevera; recaliéntalas al wok o en sartén viva, nunca en microondas, para recuperar el contraste.

