La jueza del caso Andic ordena rastrear el móvil de Jonathan Andic en su viaje a Ecuador

La instructora de Martorell pide a los Mossos que revisen el viaje a Quito que Jonathan Andic hizo meses después de la muerte de su padre. El auto judicial intenta comprobar si activó la aplicación de rastreo tras el supuesto robo del teléfono.

La jueza que investiga la muerte de Isak Andic ha ordenado a los Mossos d’Esquadra revisar el viaje a Ecuador de su hijo. La instructora de Martorell, Raquel Nieto, pide en un auto de julio que se analicen las llamadas, los pagos con tarjeta y el rastreo del móvil de Jonathan Andic durante su estancia de dos días en Quito.

Qué ha ordenado la jueza sobre el viaje a Ecuador

El auto (resolución judicial que adopta una decisión sobre el proceso sin ponerle fin) fechado en julio insta a los Mossos d’Esquadra a comprobar si Jonathan Andic activó la aplicación de Apple que permite localizar un dispositivo en caso de sustracción o robo. También reclama que se revisen las llamadas que realizó en Quito y los pagos con tarjeta efectuados durante una estancia de solo dos días.

El hijo del empresario fallecido declaró que durante aquel desplazamiento relámpago a América, que no constaba en su agenda, un ladrón le robó el teléfono. Después adquirió un iPhone 16, pero no instaló una copia de seguridad anterior que le habría permitido recuperar conversaciones y datos de interés para la investigación.

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El viaje se produjo entre el 24 y el 26 de marzo de 2025, meses después de la muerte del fundador de Mango en Montserrat, ocurrida en diciembre de 2024. Las fechas elegidas no son un detalle menor para la instructora.

La magistrada subraya que la desaparición del terminal coincidió con la información publicada sobre la reapertura del expediente judicial. Si los Mossos averiguan que no activó la aplicación de búsqueda del teléfono, ese dato sumaría nuevos indicios a la sospecha de fondo. En un auto anterior, la jueza decretó prisión con fianza (la medida cautelar de ingreso en prisión que permite salir tras el abono de una fianza) para Jonathan Andic, al enumerar los indicios de criminalidad que aprecia contra el hijo del empresario fallecido.

La jueza considera sospechoso que el móvil desapareciera justo cuando la causa se reabrió y que no se recuperara ninguna copia de seguridad anterior.

El papel de los teléfonos en la instrucción

Los teléfonos son fundamentales en esta instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos). La información de aplicaciones como WhatsApp se almacena tanto en el terminal como en la nube digital, de modo que al renovar el teléfono el usuario conserva el historial de conversaciones.

Jonathan Andic, sin embargo, no dio ese paso. Cuando el juzgado reabrió la causa y, en septiembre de 2025, se le instó a entregar su teléfono, el investigado (la persona sobre la que recaen indicios) aportó un móvil con una copia de WhatsApp que solo contenía conversaciones de los últimos cinco meses.

Esa decisión ha impedido a los Mossos acceder a conversaciones que los investigadores consideran claves. Poder leer los mensajes que el hijo del fundador de Mango intercambió con sus contactos no solo permitiría arrojar luz sobre los hechos, también ayudaría a conocer la relación que mantenía con su padre.

Ese escollo pudo sortearse en parte gracias a otro teléfono: el de la víctima. Isak Andic llevaba su móvil en el bolsillo y ha podido ser recuperado. En el terminal del fundador de Mango constan todas las conversaciones que mantuvo con su hijo.

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Además, Jonathan Andic declaró que caminaba unos cuatro o cinco metros por delante de su padre cuando este cayó al vacío porque Isak se había detenido a sacar una foto. Sin embargo, en el teléfono del fallecido solo había imágenes tomadas al inicio de la excursión.

La instrucción continúa abierta en el juzgado de Martorell y la jueza sigue recabando indicios. Los terminales marcan, por ahora, la línea principal de la investigación.