La agresión separatista a Vox en Sant Cugat: herido el concejal Jordi Guirado en un ataque a su mesa informativa

El grupo municipal de Vox denuncia la agresión y anuncia acciones legales. Marcos Rodríguez agradece la intervención de la Policía Local y de los Mossos d'Esquadra.

Vox denuncia una agresión separatista en Sant Cugat a su mesa informativa: herido el concejal Jordi Guirado.

La agresión a la mesa informativa y la denuncia del grupo municipal

El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès ha hecho pública la denuncia tras los hechos ocurridos este jueves en la céntrica calle Francesc Macià, durante una jornada de atención ciudadana que la formación celebra periódicamente en el municipio. Según el relato difundido por el partido, un individuo arremetió contra la carpa informativa instalada en la vía pública y agredió al concejal Jordi Guirado, lo que obligó a una intervención inmediata de los agentes para restablecer la calma y proteger tanto al edil como al resto de asistentes.

El portavoz municipal de Vox, Marcos Rodríguez, ha expresado la repulsa del grupo y ha trasladado su apoyo explícito al edil. En una declaración recogida por el partido, ha asegurado que el concejal ‘ha tenido que ser trasladado en ambulancia hasta el hospital’ y ha calificado el ataque de ‘cobarde agresión’. El portavoz ha insistido en que los agresores ‘no van a dar un solo paso atrás’ en su trabajo en defensa de los vecinos de Sant Cugat.

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Con un mensaje dirigido tanto al agresor como a quienes pretenden condicionar la actividad política, el portavoz municipal ha subrayado que la formación no se dejará amedrentar: ‘Seguiremos a pie de calle, dando la cara por nuestros conciudadanos y defendiendo la libertad en cada rincón del municipio’. El grupo municipal ha dejado claro que el ataque, lejos de interrumpir sus tareas de información, refuerza su determinación de mantener la actividad en los espacios públicos del municipio.

La actuación policial y las acciones legales anunciadas

El grupo municipal ha agradecido la ‘rápida y decidida actuación’ de la Policía Local de Sant Cugat del Vallès, que neutralizó la amenaza, y de los Mossos d’Esquadra, que procedieron a la detención del agresor en el mismo lugar de los hechos y a su posterior traslado a dependencias policiales. También ha extendido su reconocimiento a los servicios médicos de urgencias por el ‘impecable trato’ brindado a Guirado tras el ataque.

La agresión no solo golpea a un concejal: intenta amedrentar a una formación que defiende la libertad en la calle.

La formación ha reafirmado su ‘compromiso absoluto con el orden, la seguridad ciudadana y la convivencia pacífica’ y ha anunciado que emprenderá ‘todas las acciones legales oportunas’ para que la agresión no quede impune. El anuncio convierte la denuncia en un expediente con recorrido jurídico, no solo en una condena política. La rápida detención del agresor facilita el trabajo posterior de identificación y de presentación de cargos, algo que Vox valora como un punto de partida.

La lectura estratégica de Vox en el ámbito municipal

La agresión de Sant Cugat se enmarca en un patrón de hostilidad que Vox viene denunciando en Cataluña: actos de intolerancia contra sus cargos y simpatizantes en espacios públicos. Frente a ello, la dirección local apuesta por reforzar la presencia en la calle y por situar la seguridad como eje de su acción municipal. Vox traslada el mensaje de que no se retirará de la vía pública y de que responderá en el plano judicial.

La denuncia de este jueves sirve, además, para presionar al resto de grupos del consistorio: el grupo municipal reclama una condena sin matices, según ha sugerido en sus comunicaciones. En el tablero local, la respuesta del equipo de gobierno y de la oposición permitirá medir si la condena de la violencia contra un cargo electo es unánime o si vuelve a quedar matizada por el contexto político.

La decisión de llevar el caso a los tribunales busca elevar el coste de la intimidación y dejar constancia institucional de lo ocurrido. También refuerza el argumentario de Vox en materia de seguridad, una de sus banderas municipales. Con esta respuesta, el partido aspira a transformar un episodio violento en una victoria política: la demostración de que la calle no se abandona y de que cada agresión tendrá consecuencias jurídicas y electorales.

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