Felipe VI reunió esta semana en Zarzuela a la ministra de Defensa, Margarita Robles, y a la cúpula militar para analizar Ceuta. El encuentro, celebrado por iniciativa del jefe del Estado, adquirió relevancia política al producirse en plena crisis con Marruecos y mientras la Casa del Rey prepara su primera visita oficial a las ciudades autónomas.
Una reunión operativa con los mandos de la Defensa
La reunión se celebró en el palacio de La Zarzuela a petición de Felipe VI. Asistieron la ministra de Defensa, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro Esteban López Calderón, el jefe del Mando de Operaciones, teniente general José Antonio Agüero, el jefe del Mando Operativo Terrestre, teniente general Julio Salom, y el comandante general de Ceuta, general de división Luis Jesús Fernández Herrero.
El objetivo fue examinar desde el punto de vista militar la situación de Ceuta después de la entrada masiva de migrantes de finales de julio y conocer de primera mano la evolución sobre el terreno. La cita se produjo después de que el JEMAD se desplazara a Ceuta y Melilla, donde mantuvo encuentros con mandos militares y autoridades civiles.
Fuentes de Zarzuela subrayaron que una de las responsabilidades del Rey es estar informado de los operativos militares. La explicación se produjo tras la expectación generada por el papel de la ministra Robles en el Ejecutivo y su reacción en el Congreso, donde no se levantó de la bancada socialista para aplaudir el anuncio de Sánchez sobre los informes de la crisis.
Estar informado como deber de Estado y el viaje pendiente
El rey explicó este jueves, en los corrillos posteriores al acto de apertura del Año Judicial, que entre sus funciones como jefe del Estado está la de conocer los distintos operativos militares. No fue una alocución formal, sino una respuesta natural a las preguntas de los periodistas sobre una reunión que cobró especial relevancia al coincidir con la preparación del viaje oficial a Ceuta y Melilla.
Pedro Sánchez anunció en el Congreso que la visita se producirá ‘en las próximas semanas’, aunque la Casa del Rey no confirma aún fecha concreta ni qué miembro del Ejecutivo acompañará a los Reyes. La visita será la primera que Felipe VI y la reina Letizia realicen oficialmente como Reyes a ambas ciudades autónomas, casi dos décadas después del viaje de Juan Carlos I y la reina Sofía en 2007 que provocó una fuerte reacción de Marruecos.
La Corona como actor institucional en una crisis de Estado
La reunión de Zarzuela no modifica el reparto de competencias que fija la Constitución, pero refuerza la posición de la Corona como poder informado y simbólico en momentos de tensión. El artículo 62 atribuye al Rey el mando supremo de las Fuerzas Armadas. La práctica institucional convierte ese mandato en un deber de conocimiento, no en una dirección operativa.
En este contexto, la iniciativa de Felipe VI de reunir a la ministra de Defensa y a la cúpula militar transmite un mensaje de normalidad institucional. La Corona no interfiere en la gestión del Gobierno, pero se mantiene al corriente de una situación que afecta a la integridad territorial y a la política exterior. La presencia de Margarita Robles subraya además la coordinación entre Zarzuela y el Ministerio de Defensa, en un momento en que la figura de la ministra ha estado en el centro del debate político.
En la monarquía parlamentaria, estar informado no es un formalismo: es la condición que sostiene el papel arbitral del jefe del Estado en las crisis.
Queda por ver si la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla logra desmarcarse de la lectura diplomática que en 2007 tensó la relación con Rabat. Por lo pronto, Zarzuela evita fijar una fecha y prefiere que el viaje se enmarque en la agenda oficial del Gobierno. Ese silencio organizativo también comunica: la Casa del Rey no quiere que la visita se interprete como un gesto unilateral, sino como una decisión de Estado refrendada por el Ejecutivo.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: Felipe VI reunió en La Zarzuela a la ministra de Defensa y a la cúpula militar para conocer la situación de Ceuta tras la crisis migratoria de julio.
- El detalle de protocolo: la reunión se celebró por iniciativa del Rey, un gesto que subraya su deber constitucional de información sobre las Fuerzas Armadas sin entrar en la gestión operativa.
- Próximos pasos: no hay fecha confirmada para la primera visita oficial de los Reyes a Ceuta y Melilla, prevista ‘en las próximas semanas’ según el anuncio de Sánchez.
