Sumar respalda la gestión del Gobierno en la crisis de Ceuta pero exige aclarar «qué falló» y no descarta más dimisiones

La dimisión del jefe de Gabinete de Ceuta abre una nueva fase en la relación con Marruecos. Sumar exige revisar los protocolos y no descarta más responsabilidades.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La dimisión del jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, tras la desclasificación de informes del CNI sobre la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio.
  • ¿Quién está detrás? La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, que ha respaldado la gestión del Gobierno y ha exigido revisar los protocolos.
  • ¿Qué impacto tiene? El socio de coalición mantiene la lealtad al Ejecutivo, pero condiciona el cierre de la crisis a la depuración de responsabilidades y a una relación más firme con Marruecos.

La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, ha respaldado este jueves la gestión del Gobierno en la crisis de Ceuta. Considera correcta la dimisión del jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno, Gonzalo Sanz, exige aclarar qué falló en la cadena de avisos y no descarta que se asuman más responsabilidades.

Revisar los protocolos y depurar responsabilidades

La dimisión se produce tras la polémica por la desclasificación de documentación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) relacionada con la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio. Sumar ya reclamó que se analizaran los protocolos para esclarecer por qué el mensaje de aviso no llegó a las personas o instituciones responsables que podían haber adoptado medidas preventivas.

«Esta parece que es la primera responsabilidad que se asume, no sabemos si habrá más», ha apuntado la diputada en rueda de prensa en el Congreso. A su juicio, toca revisar los procedimientos y, después, depurar responsabilidades de quien las tenga que asumir, sean funcionariales o de carácter político.

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Marruecos no es un socio fiable

Sobre Marruecos, Martínez Barbero ha sido contundente: el reino alauí está haciendo una campaña para que la extrema derecha llegue al Gobierno de España. «Un país responsable de 141 muertes», ha apostillado, en referencia a los sucesos de la frontera ceutí.

La portavoz ha remarcado que Marruecos «no es un socio fiable» ni para España ni para la Unión Europea. Por ello, ha llamado a dejar de externalizar el control de la frontera al país magrebí, porque no respeta los derechos humanos y ofrece una oportunidad de chantaje. La propuesta de Sumar pasa por reconfigurar la relación con Marruecos a nivel nacional y comunitario.

El socio de coalición mantiene su lealtad al Ejecutivo, pero establece una línea clara: sin revisión de protocolos no habrá cierre político de la crisis.

Sumar también se ha congratulado por la aprobación en el Congreso de la ley para dar nacionalidad a saharauis. Ha afeado al PP su abstención y a Vox su voto en contra, y ha criticado que los ‘populares’ pidan ahora a Rabat la «lealtad» que ellos no tienen con el Gobierno mientras rechazan acoger a menores migrantes en las comunidades donde gobiernan.

«Le pedimos lealtad al PP con su país, con los ceutíes y con los derechos humanos que estamos mandatados a proteger», ha insistido. La exigencia incluye que el PP cumpla la ley y acoja a los menores migrantes no acompañados: una obligación legal que, según Sumar, sigue incumpliendo.

Rosa Martínez, co-coordinadora de Movimiento Sumar, ha alertado de que los incendios que han afectado a un total de 42 asentamientos de migrantes en Ceuta son la «consecuencia» del llamamiento a la violencia y al odio alimentado durante años, y especialmente en las últimas semanas por PP y Vox. Ha exigido a los ‘populares’ condenar esa violencia y permitir la reubicación de menores migrantes como salida «rápida y digna».

El Eje del Poder Socialista

La posición de Sumar confirma la estabilidad del Gobierno de coalición en una crisis que afecta directamente a la política exterior y a la seguridad nacional. A diferencia de lo sucedido en otras crisis migratorias —como la de mayo de 2021, cuando Marruecos utilizó la frontera de Ceuta como instrumento de presión—, ahora el socio minoritario respalda públicamente la gestión del Ejecutivo, aunque introduce una exigencia clara: la transparencia en la cadena de mando.

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El pulso con la oposición es evidente. El PP de Feijóo reclama lealtad a Rabat, pero al mismo tiempo bloquea la acogida de menores migrantes en las comunidades donde gobierna. Sumar lo ha verbalizado sin matices: hay «un señor que ostenta un cargo y una señora que manda», en alusión a Isabel Díaz Ayuso. La lectura estratégica es nítida: el socio minoritario no va a permitir que la crisis de Ceuta se convierta en un balón de oxígeno para la extrema derecha.

Aterrizaje territorial: la situación en Ceuta es excepcional, pero el debate sobre menores migrantes no acompañados afecta a todas las comunidades autónomas. Las palabras de Rosa Martínez apuntan a una solución humanitaria y de cohesión territorial: la reubicación de menores es una obligación legal y una salida que evitaría la sobrepresión sobre Ceuta. Los socialistas comparten ese diagnóstico, como han defendido desde la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma.

El riesgo inmediato es que la presión de la extrema derecha y la utilización política del conflicto por parte del PP deriven en un bloqueo institucional. El Gobierno y sus socios necesitan cerrar la crisis con responsabilidades asumidas y sin ceder a la política exterior de Marruecos. La próxima sesión de control al Gobierno en el Congreso será el primer termómetro de esa tensión.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La coalición mantiene la estabilidad institucional y exige firmeza frente a Marruecos, sin ceder ni un milímetro a la estrategia de la ultraderecha.
  • Protagonista: Verónica Martínez Barbero (portavoz parlamentaria de Sumar y co-coordinadora general de Movimiento Sumar).
  • Próximo hito: La próxima sesión de control al Gobierno en el Congreso, donde se abordará previsiblemente la crisis de Ceuta.