Trabajar y no llegar: 6 señales de que tu sueldo ya no da para vivir en tu ciudad

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El alquiler se come más de un tercio de tu nómina

Seguridad Social avisa del plazo límite este mes para solicitar la ayuda directa al alquiler de vivienda

El umbral que los economistas consideran razonable —no destinar más del 30% de los ingresos a la vivienda— hace tiempo que dejó de ser la norma para convertirse en la excepción. Los datos del cuarto trimestre de 2025 difundidos por Idealista sitúan el esfuerzo medio de los hogares en el 38% de la renta neta solo para pagar la renta, ocho puntos por encima del límite aconsejado y doce por encima de lo que exige una hipoteca media (26%). El estudio conjunto de Fotocasa e InfoJobs es todavía más crudo: en 2025 los inquilinos dedicaron el 50% de su salario bruto a una vivienda de 80 metros cuadrados, el porcentaje más alto desde 2019. El precio cerró diciembre en 14,21 euros por metro cuadrado tras subir un 6,9%, lo que equivale a 1.136,80 euros al mes frente a un salario bruto medio de 27.336 euros anuales.

La estadística se agrava según dónde se viva, y ahí está la razón de que este indicador entre en la lista. Doce capitales superan ya ese 30% recomendado y Barcelona encabeza el esfuerzo con el 46% de los ingresos del hogar, seguida de Palma (43%), Málaga (41%), Valencia y Madrid (40% cada una). Por provincias, Málaga (52%) y Baleares (46%) son las demarcaciones menos asequibles. La brecha entre sueldos y rentas sostiene esa sensación de trabajar sin llegar a fin de mes: los salarios ofertados crecieron un 1% en 2025 mientras el alquiler lo hizo un 6,9%, y compartir piso o mudarse a la periferia dejan de ser una etapa pasajera para convertirse en una estrategia de supervivencia. Según el V Observatorio Cofidis, dos de cada tres hogares españoles ya sobrepasan el umbral del 30%.

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