1Solo el 7% de la generación Z tiene una hipoteca: el dato que abre el artículo
Un 7%. Ese es el porcentaje de la generación Z —los nacidos entre mediados de los noventa y 2010— que está pagando una hipoteca en España, según los datos recopilados por el portal inmobiliario pisos.com. La cifra no es un detalle menor: mide la distancia que separa a los más jóvenes del resto de la pirámide. Entre los millennials el porcentaje asciende al 37% y entre la generación X alcanza el 42%. El contraste es aún más llamativo si se observa el conjunto del mercado: en 2025 se firmaron 501.073 hipotecas sobre vivienda, un 17,8% más que el año anterior, con un importe medio de 172.535 euros y un tipo medio del 2,87%. El crédito se mueve con cierta fluidez, pero no para ellos. Esa brecha entre un mercado activo y una generación que queda fuera es lo que convierte al 7% en el dato idóneo para abrir el artículo.
La explicación es de pura aritmética. El salario medio anual de la generación Z ronda los 19.356 euros, según el Banco de España, mientras los precios de la vivienda crecían a un ritmo del 12,9% interanual. Con esas cuentas, reunir el 20% de la entrada exige 3,6 años de sueldo completo, frente a los 2,6 años que bastaban en 1993, según EAE Business School: un 36,7% más de tiempo que sus padres. El resultado es que el 35% de los jóvenes vive de alquiler y un 26% comparte piso, y que la edad media de acceso a la primera vivienda se sitúa ya en los 41 años, siete por encima de la media europea. La propiedad entre los menores de 35 años cayó del 65% en 2008 a menos del 40% en 2022, y la vía de entrada se reduce cada vez más a la ayuda familiar o la herencia, con más de 208.000 viviendas heredadas en el último año. Por todo ello, el 7% condensa en una sola cifra un cambio de modelo.

