9Renuncias a gastos básicos: dentista, gafas, calefacción o medicación
El dentista, las gafas o la medicación son los primeros gastos que desaparecen del presupuesto cuando el sueldo se queda corto, porque, a diferencia del alquiler, no llegan con fecha fija ni con aviso. El informe Vivir la desigualdad de Oxfam Intermón (4.102 entrevistas, abril de 2024) situó por encima del 40% la población que renunció a algún gasto sanitario en 2023: un 21% dejó el tratamiento dental especializado y un 14,6% no pudo permitirse gafas o audífonos, porcentajes que rozan el 70% entre quienes no llegan a fin de mes. El Barómetro Sanitario del CIS cifra en algo más del 4% la población que ha dejado de tomar un medicamento recetado por no poder pagarlo, el doble que en 2019. Y la OCU pone cifra al desembolso: 1.351 euros por familia al año en salud fuera de la cobertura pública, con el dentista como partida más cara (667 euros) por delante de gafas y lentillas (361).
Que la calefacción entre en esa misma lista de recortes es lo que impide leer estos datos como una austeridad voluntaria. El 45,7% de la población redujo gastos de electricidad, calefacción y agua en 2023, según Oxfam Intermón, y al 33% de los hogares le resultó difícil o muy difícil pagar la calefacción. Los datos de EAPN España son más severos: 7,8 millones de personas, el 15,9% de la población, no pudieron mantener su vivienda a una temperatura adecuada en invierno en 2025, el doble que en 2019, y en los hogares de alquiler la proporción sube al 30%. El aplazamiento tampoco sale gratis: en el 43% de las renuncias sanitarias por motivos económicos hubo un empeoramiento de la salud o de la calidad de vida, y en el 9% el efecto fue grave.

