La relación entre la Casa del Rey y el Gobierno se mide en actos concretos: quién propone el candidato a la investidura, quién decide el contenido del mensaje de Nochebuena, cómo se sanciona una ley o qué lugar ocupa cada autoridad en un acto compartido. En varios de esos frentes no hay una norma que zanje la disputa, sino una costumbre, un reglamento o una lectura del texto constitucional que Zarzuela aplica y que Moncloa discute.
El criterio de esta lista no es la repercusión mediática de cada roce, sino la solidez jurídica de la posición que defiende la Casa del Rey. El punto de partida es el reparto que fija la Constitución: el artículo 99 reserva al Rey la ronda de consultas y la propuesta de candidato a la investidura; el 62 le atribuye sancionar y promulgar las leyes; el 63 le sitúa en la más alta representación del Estado en las relaciones internacionales. A ello se suma el Real Decreto 2099/1983, que ordena las precedencias, y una práctica no escrita, como la autoría íntegra del mensaje de Nochebuena. La lista se queda con los cinco terrenos donde esa frontera se ha hecho visible.
5El orden de llegada, de asiento y de palabra: el protocolo de los actos compartidos
Los actos oficiales compartidos se rigen por el Real Decreto 2099/1983, que aprueba el Ordenamiento General de Precedencias del Estado y coloca al Rey en el primer puesto de la jerarquía, por delante del presidente del Gobierno y de los presidentes del Congreso, el Senado y el Tribunal Constitucional. De esa norma se deriva también el orden de llegada: según la Casa del Rey, todos los intervinientes deben estar en el lugar antes de que llegue la Familia Real, que es recibida por las autoridades; al terminar, la secuencia se invierte y son los Reyes quienes abandonan primero el recinto. El criterio saltó a la actualidad el 12 de octubre de 2022, cuando Pedro Sánchez se retrasó en el desfile de la Fiesta Nacional y los Reyes esperaron en el coche oficial. Moncloa alegó entonces que había salido cuando se lo indicaron los organizadores, un extremo que nunca quedó del todo aclarado.
El orden de asiento y de foto ha sido el otro frente de fricción. En la jura de la Constitución de la princesa Leonor, el 31 de octubre de 2023, Zarzuela remitió un borrador que reproducía el precedente de enero de 1986, cuando Felipe González posó junto al entonces príncipe Felipe. Presidencia del Gobierno pidió recolocar a Sánchez entre la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el presidente del Senado, Pedro Rollán, y llegó a encargar dos escenarios posibles. Los servicios de protocolo de Congreso y Senado rechazaron la propuesta y Moncloa cedió en la víspera. De ahí que la escenificación del poder —quién llega antes, quién se sienta al lado de quién y quién toma la palabra en cada momento— funcione como termómetro de la relación institucional, hasta el punto de que Génova atribuyó también a los «servicios de Protocolo de Moncloa» la ausencia de Feijóo en los actos del décimo aniversario de la coronación.

