El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, reabre la vía de unos Juegos Olímpicos para la capital tras el éxito del Gran Premio de Fórmula 1. La carrera, disputada el pasado domingo en Madring, se convirtió en un trampolín político para el regidor, que ve en el deporte la gran palanca de proyección internacional.
El debut del circuito urbano dejó una organización impecable, según coinciden los responsables municipales. La propia Fórmula 1 felicitó el nivel alcanzado en esta primera edición. Eso sí, el trazado resultó estrecho y con pocos puntos de adelantamiento. Nada que no sea modificable de cara a 2027, tal y como recoge ABC.
Mientras tanto, Ifema avanza en el desmontaje de las gradas y el asfalto provisionales. El plazo es claro. Antes del 20 de septiembre no debe quedar rastro del circuito en Valdebebas.
Almeida aprovechó un desayuno en el Club Siglo XXI para sacar pecho. Recordó que Madrid acogerá la final de la Champions en 2027, el Mundial de Baloncesto en 2029 y el Mundial de Fútbol en 2030. A la lista se suman el Mutua Madrid Open, el Premier Padel P1, el Meeting de Atletismo y la etapa final de La Vuelta, que en 2027 regresará a Madrid tras la edición granadina de este año.
Con ese balance, el alcalde dejó una frase pensada para el COI: ‘Llamadme castizo, pero a quien le conviene Madrid es al Comité Olímpico Internacional. De fondo, los tres intentos fallidos de 2012, 2016 y 2020.
Madrid ya no necesita transformarse para merecer unos Juegos: la transformación está hecha y ahora el reto es demostrarlo al COI.
Qué ha cambiado desde los tres últimos intentos
Almeida sostiene que en las candidaturas anteriores la ciudad tenía la necesidad de transformarse. Hoy, según su análisis, la transformación ya está ejecutada. ‘El reto nos lo vamos a plantear y vamos a tomar decisiones’, aseguró.
El primer intento data de 1966, cuando Madrid presentó su candidatura para los Juegos de 1972. Superó a Detroit y Montreal, pero perdió ante Múnich.
La confianza del Ejecutivo municipal es total. Pero el propio alcalde introdujo un matiz: reclama consenso institucional entre Ayuntamiento, Comunidad y Gobierno central. Sin consenso, no habrá candidatura seria.
El horizonte más probable no es 2036. Los Juegos de 2028 están adjudicados a Los Ángeles, los de 2032 a Brisbane y los de 2036 apuntan al mundo árabe, con Doha como candidatura fuerte. Todo empuja a 2040 como escenario realista.
El pulso con el Gobierno que calienta el anuncio
El anuncio olímpico no llega en un clima neutral. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó la carrera de ‘truño’, lo que provocó una respuesta dura de Almeida y de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. El ambiente calienta.
Ayuso acusó al Gobierno de boicotear cualquier éxito que lleve la marca Madrid. ‘No se ocupa de lo suyo, como para saber también de trazados de Fórmula 1’, respondió. Almeida fue más allá y criticó la ausencia de representación ministerial en el Gran Premio.
El alcalde recordó que el Gobierno no envió a ninguno de sus 22 ministros al evento. ‘No entiendo para qué tenemos 22 ministros y aún así ni siquiera se han molestado en acercarse’, subrayó. Un contexto que convierte la reivindicación olímpica en un mensaje también electoral.
Un horizonte 2040 con más preguntas que certezas
La comparación con Barcelona 92 es inevitable. Aquella cita transformó la ciudad y dejó infraestructuras que siguen en uso. Madrid parte de una base distinta: ya tiene estadios, recintos feriales y experiencia en grandes eventos.
Pero un proyecto olímpico exige algo más que instalaciones. Requiere financiación plurianual, unidad política y, un relato ciudadano que sostenga el gasto durante más de una década. Y de momento, solo hay una declaración de intenciones.
El precedente de 1972, cuando Madrid cayó ante Múnich tras superar a Detroit y Montreal, demuestra que la carrera olímpica es imprevisible. Tampoco hay garantía de retorno económico: Barcelona 92 dejó un legado positivo, pero también una deuda pública asumida durante años. El legado económico de aquella cita sigue generando debate.
El siguiente paso, según el alcalde, pasa por sentarse y buscar un acuerdo. La historia de las candidaturas olímpicas de Madrid está documentada en su página de Wikipedia. La pelota está en el tejado institucional.

