Confebask rechaza vincular los salarios al IPC y propone a Pradales un pacto de país sobre competitividad

La presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, cierra la ronda del lehendakari con una propuesta de pacto sobre competitividad. También condiciona las subidas salariales a la productividad y al absentismo.

Confebask ha rechazado este martes vincular los salarios al IPC y ha propuesto al lehendakari Imanol Pradales un pacto de país sobre competitividad y reto demográfico.

La presidenta de la patronal vasca, Tamara Yagüe, cerró la ronda de contactos iniciada por el Lehendakari con los agentes sociales y los partidos políticos de cara al inicio del curso. El encuentro se produjo después de que Pradales reclamara públicamente a la patronal salarios dignos para que los jóvenes puedan emanciparse.

La cita se produce en plena negociación colectiva. ELA y LAB defienden que las subidas salariales reflejen el alza de los precios y negocian un salario mínimo interprofesional vasco. La patronal, sin embargo, prioriza los márgenes empresariales y la productividad.

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La posición de la patronal sobre el IPC y el salario mínimo

Durante la reunión, Yagüe sostuvo que la inflación afecta ‘a los márgenes de las empresas igual que afecta al bolsillo del trabajador’. El último dato interanual de inflación difundido este martes sitúa la subida anual en el 4,5 %. ‘Lo que hay que intentar es que esas subidas de la inflación no se produzcan’, añadió.

Respecto al salario mínimo interprofesional autonómico, la presidenta de Confebask recordó que una sentencia impide negociarlo en los términos planteados por ELA y LAB. ‘No tenemos competencia ni legitimidad para negociar un SMI en Euskadi’, señaló. Sí mostró disposición a hablar del salario mínimo de convenio que defienden CCOO y UGT, siempre que se aborden otros conceptos como la productividad, la competitividad y el absentismo.

La postura de Confebask coincide con el marco estatal en el que el IPC es una referencia habitual, pero no automática en los convenios. Los sindicatos vascos sostienen, por su parte, que la pérdida de poder adquisitivo es incompatible con la recuperación de la actividad.

La patronal vasca condiciona el avance salarial a la productividad y plantea un pacto de país para preservar el tejido empresarial.

El pacto de país propuesto a Pradales

Yagüe trasladó al Lehendakari que la competitividad industrial de Euskadi está ‘comprometida’. También reclamó ‘superar exclusivamente lo del salario’ en el debate sobre el empleo juvenil, tras recordar que los sueldos de los jóvenes vascos son los más altos del Estado en todas las carreras universitarias.

En el plano demográfico, la responsable de Confebask advirtió de que Euskadi podría acumular un déficit de 240.000 personas trabajadoras en apenas diez años si no se actúa a tiempo. Además, señaló que el 91 % de las empresas vascas declara tener ya problemas de contratación.

La patronal no cuantificó en esta ocasión el coste del envejecimiento demográfico para las cuentas vascas, aunque vinculó el problema de contratación a una ‘brecha estructural de talento’ que, a su juicio, condiciona la competitividad.

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El diálogo social y el encaje institucional

La patronal propone articular una estrategia compartida sobre reto demográfico y talento con cuatro ejes: gobernanza integral, una política específica de inmigración para el empleo, generación del talento necesario y arraigo del talento local. Ha anunciado un acto en octubre para concretar esta agenda con el Lehendakari.

En la ronda de contactos, los sindicatos habían pedido al Gobierno Vasco que presione a la patronal para negociar el SMI y para que los salarios reflejen la evolución de los beneficios empresariales. CCOO mostró ‘cautelas’ ante un posible traspaso a Euskadi de competencias relacionadas con la Seguridad Social.

El salario mínimo interprofesional es competencia del Estado. La posición de Confebask no cierra el diálogo social vasco, pero condiciona cualquier avance salarial a la evolución de la productividad y a la salud del tejido industrial.

En el plano estatal, el debate se produce mientras el Gobierno central negocia con los agentes sociales la evolución del salario mínimo interprofesional. Euskadi, por su estructura industrial y su mercado laboral, suele ser observada como termómetro de la negociación colectiva.

La respuesta del Gobierno Vasco al pacto de país se conocerá una vez concluya la ronda de contactos. Por ahora, no se ha formalizado ningún acuerdo entre el Ejecutivo autonómico, la patronal y los sindicatos.