La Casa Real ha reivindicado la españolidad de Melilla en el Día de la Ciudad. A través de sus perfiles oficiales, Zarzuela ha subrayado la vinculación de la Corona con la ciudad autónoma y ha trasladado su afecto a los melillenses.
El gesto no llega aislado. La Casa de S.M. el Rey ha confirmado en los últimos días que se prepara, en coordinación con el Gobierno, el primer viaje oficial de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta y Melilla desde la proclamación del monarca en 2014. Las fechas, sin embargo, siguen sin comunicarse.
Melilla celebra cada 17 de septiembre el Día de la Ciudad, una efeméride que conmemora su incorporación histórica a la Corona de Castilla. Que Zarzuela haya elegido sus canales oficiales añade una capa de significado que excede lo protocolario: la Corona se posiciona, con discreción, sobre la españolidad de las ciudades autónomas.
La jornada se enmarca, además, en una agenda abierta. La institución mantiene desde hace meses la previsión de una visita oficial a las dos ciudades, la primera de estas características en más de una década de reinado. Según lo trasladado por la Casa del Rey, el desplazamiento se coordina con el Ejecutivo, pero no hay fecha cerrada.
El Día de Melilla y el gesto institucional de Zarzuela
El mensaje se difundió a través de las redes sociales oficiales de la Casa del Rey, un canal que Zarzuela emplea cada vez con más asiduidad para comunicaciones de perfil institucional. La fórmula elegida combina el reconocimiento de la vinculación histórica entre la Corona y la ciudad con una apelación expresa a la convivencia.
La elección de ese canal no es casual. Frente a la nota de prensa clásica, las redes permiten a la Casa del Rey fijar posición con un tono más cercano y, a la vez, con una difusión inmediata. Es la misma estrategia que el Palacio ha desplegado en otras efemérides del calendario institucional.
En un asunto de soberanía, la Corona no necesita elevar el tono: le basta con estar presente en la fecha señalada.
El reconocimiento de la españolidad de Melilla conecta, de hecho, con el papel que la Corona se atribuye como símbolo de la unidad y la permanencia del Estado. No es una toma de posición política, pero sí un mensaje con lectura territorial y diplomática.
El viaje pendiente a Ceuta y Melilla
La clave de la agenda sigue siendo el desplazamiento. La Casa del Rey ha confirmado que trabaja, junto al Gobierno, en la preparación de la primera visita oficial de los Reyes a Ceuta y Melilla. Se trataría de un viaje sin precedentes en este reinado y de fuerte carga simbólica para las dos ciudades autónomas.
La coordinación entre Zarzuela y Moncloa en torno al calendario ha centrado la atención en las últimas semanas. La Corona insiste en que cualquier desplazamiento de estas características se planifica con el Ejecutivo, y que los tiempos institucionales no responden a la presión del día a día. Sin fecha sobre la mesa, la pelota sigue en el tejado de la agenda oficial.
El viaje, cuando se produzca, tendría un valor que trasciende lo protocolario. Una visita real a Ceuta y Melilla afirma la presencia del Estado en dos territorios cuya españolidad se ha cuestionado desde fuera. De ahí que cada gesto se mida al milímetro.
Análisis: qué comunica la Corona al subrayar la españolidad
La reivindicación de la españolidad de Melilla no es un hecho aislado, sino la pieza más reciente de una estrategia de comunicación institucional que busca subrayar la presencia de la Corona en todo el territorio. En un contexto de sensibilidad diplomática en el norte de África, la Casa del Rey evita la retórica y apuesta por el símbolo: una fecha, una ciudad, un mensaje breve.
Conviene recordar que Felipe VI no ha visitado aún Ceuta ni Melilla desde su proclamación en 2014, a diferencia de su padre, que sí lo hizo durante su reinado. Ese vacío ha alimentado en los últimos años un debate recurrente sobre la oportunidad del desplazamiento. Cerrado ese capítulo, la institución ganaría un gesto de cohesión territorial de largo recorrido.
El riesgo, no obstante, está en los tiempos. La política exterior corresponde al Gobierno, y la Corona debe moverse dentro de ese marco sin generar fricciones. El acierto de Zarzuela, si finalmente se concreta el viaje, será haber separado el gesto institucional de la coyuntura política y presentarlo como lo que es: la presencia del Jefe del Estado en dos ciudades que forman parte de España.
La efeméride de este jueves deja una idea clara. La Corona ha elegido hablar de Melilla en el día en que Melilla se celebra a sí misma, sin aspavientos y sin fecha. La españolidad de las ciudades autónomas se defiende, en la lógica de Zarzuela, más con presencia que con proclamas. Queda por ver cuándo se traduce esa presencia en un viaje oficial, el hito que la agenda mantiene pendiente.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: La Casa Real ha reivindicado la españolidad de Melilla en el Día de la Ciudad, una jornada que la Corona vincula a la condición española de la ciudad autónoma.
- El detalle de protocolo: El mensaje se ha difundido por los canales oficiales de Zarzuela, una fórmula reservada a comunicaciones de perfil institucional y sin toma de posición partidista.
- Próximos pasos: La Casa del Rey mantiene la previsión del primer viaje oficial de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta y Melilla, en coordinación con el Gobierno, pero aún sin fecha confirmada.

