Agrivoltaica olivar en Jaén: Acesur instala 3,65 MW y batería de 3 MWh

Los 5.150 módulos se elevan más de cuatro metros para que la maquinaria siga cosechando bajo ellos. El proyecto recibe 2,8 millones de euros del IDAE y una quinta parte de la parcela queda sin paneles como zona de control.

Acesur ha iniciado en Vilches (Jaén) una instalación de agrivoltaica olivar con 5.150 paneles elevados sobre árboles en producción, 3,65 MW de potencia y una batería de 3 MWh para alimentar su envasadora.

El techo solar que no jubila al olivo

El proyecto ocupa cinco hectáreas de olivar tradicional en el término de Vilches, en plena campiña jiennense. Los módulos no se clavan en el suelo ni sustituyen a los árboles: se elevan sobre estructuras de acero a más de cuatro metros, con espacio libre entre filas para que la poda y la recolección mecanizada sigan ejecutándose como hasta ahora.

La altura no es un capricho estético. Una cosechadora puede alcanzar los 3,5 metros, y el diseño tiene que dejarle paso. Una investigación publicada en 2023 por Álvaro Fernández-Solas, Ana M. Fernández-Ocaña, Florencia Almonacid y Eduardo F. Fernández modeló una solución equivalente para olivos podados a unos dos metros: cubierta a cuatro metros y 1,7 metros entre filas de módulos.

Publicidad

El resultado es un techo discontinuo. Parte de la radiación se capta, parte atraviesa y llega al cultivo. Ahí está la dificultad del sistema.

El estudio de 2023 calculó que los módulos deberían tener una transparencia de entre el 57% y el 71%. Demasiada sombra frena la fotosíntesis; una sombra moderada podría aliviar el calor y reducir la pérdida de agua del árbol. Es una hipótesis razonable, no un resultado cerrado.

La agrivoltaica no se juzga por los megavatios instalados, sino por cuántas aceitunas siguen saliendo del mismo suelo.

De la parcela a la envasadora: 5.000 MWh para autoconsumo

La electricidad no se vende a la red. El destino está al lado: la principal envasadora de Acesur en Vilches, la misma planta donde la compañía refina y almacena aceite. La documentación del proyecto prevé más de 5.000 MWh al año para autoconsumo, con la batería de 3 MWh guardando parte de ese caudal para desplazarlo a las horas de mayor demanda.

solar sobre cultivos

Ese detalle cambia la naturaleza de la instalación. No es una huerta solar con un cultivo al lado, sino una fábrica agroalimentaria que se autoabastece en el punto donde consume. La ingeniería corre a cargo de Greening, que firma el proyecto junto a Acesur, con una ayuda de 2,8 millones de euros del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Su consejero delegado, Pablo Otín, lo resume en la nota oficial: ‘El verdadero valor está en gestionarla de forma inteligente’. Traducido al terreno: el mérito no está en colocar placas sobre fincas, sino en que el olivar siga produciendo lo mismo con la misma agua.

Publicidad

El olivar se convierte en laboratorio

Más de una quinta parte de la parcela quedará sin paneles como zona de control. El equipo de la Universidad de Jaén medirán así la productividad, el estrés por falta de agua y la temperatura del terreno comparando árboles sombreados y descubiertos bajo el mismo suelo y el mismo régimen de lluvias. Pedro Pérez, catedrático de Tecnología Electrónica, asesora el proyecto tras el trabajo previo en una planta piloto de Navas de San Juan.

Conviene decirlo sin adornos: la documentación presenta esas mediciones como trabajo pendiente. Sería prematuro asegurar que los paneles van a aumentar la cosecha o que no van a tener ningún efecto. La respuesta la dará el olivar, campaña tras campaña.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad instalada: 3,65 MW con 5.150 paneles elevados a más de cuatro metros sobre un olivar en producción.
  • Almacenamiento: batería de 3 MWh para desplazar el autoconsumo a las horas de mayor demanda de la envasadora.
  • Generación anual: más de 5.000 MWh previstos para autoconsumo industrial en la planta de Vilches.
  • Inversión pública: 2,8 millones de euros de ayuda del IDAE; el coste total no se detalla en la documentación oficial.

Por qué esto importa donde el olivar y la solar compiten por el suelo

Jaén no es un paisaje neutro. La provincia concentra la mayor extensión de olivar de España y, a la vez, es terreno apetecible para la fotovoltaica: suelo llano, muchas horas de sol y capacidad de evacuación en la red. Cuando ambos usos compiten, gana quien paga más por la hectárea. La agrivoltaica propone lo contrario: doblar el uso del mismo suelo en lugar de elegir.

El precedente inmediato es la planta piloto de Navas de San Juan, y el marco de fondo es europeo. La Taxonomía Verde y el paquete Fit for 55 empujan a la industria agroalimentaria a reducir emisiones y a justificar cada euro de inversión sostenible. Para Acesur, con el consumo concentrado en refino y envasado, la fórmula tiene un atractivo evidente.

Queda la pregunta incómoda. Un proyecto de 3,65 MW no descarboniza una industria por sí solo: en el aceite de oliva, el grueso de la huella está en el campo, el riego y el transporte. Lo que este ensayo aporta es el dato que hoy nadie tiene, cuánto rinde un olivar bajo un techo solar.

La clave es la escalabilidad. Si las mediciones confirman que el árbol no pierde producción con una transparencia en torno al 60%, el modelo se puede copiar en miles de hectáreas de olivar que hoy no interesan para instalar placas porque el cultivo manda.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 3,65 MW y más de 5.000 MWh anuales para una envasadora, con 5.150 paneles que no retiran ni un solo olivo de producción.
  • Modelo que cambia: sustituye la lógica de comprar suelo agrícola para instalar renovables por la de compartir la misma parcela entre cultivo y electricidad.
  • Para las próximas generaciones: si el ensayo confirma que el olivar no pierde cosecha, quedan miles de hectáreas compatibles con producir aceite y energía a la vez.