El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, cifra en 1.393 las bajas docentes de Galicia en las dos primeras semanas del curso.
El titular de Educación, Ciencia, Universidades e FP defiende poner en marcha un plan para evaluar y hacer seguimiento de las bajas médicas del profesorado gallego. El objetivo, según sus palabras, es doble: garantizar la baja a quien la necesite y revisar si se mantienen las condiciones para continuar en ella.
1.393 bajas en las dos primeras semanas del curso
La propuesta llega en pleno arranque escolar, un momento delicado para cualquier consellería. Rodríguez situó la cifra en 1.393 bajas registradas entre el 1 y el 15 de septiembre, según los datos que maneja su departamento. Lo hizo en una entrevista en la Cadena SER, recogida por Europa Press, en la que insistió en que el plan no pone en cuestión el derecho a la baja, sino su seguimiento.
La Consellería de Educación (el equivalente gallego de un ministerio autonómico) sostiene además que la plantilla se ha incrementado en más de 900 profesionales y que Galicia presenta las ratios de alumnado por aula más reducidas de España.
Las bajas médicas del profesorado son un asunto sensible en cualquier curso. Se concentran en los primeros compases del año escolar, cuando se solapan los contagios de la vuelta a las aulas y la carga administrativa del arranque. La consellería quiere distinguir entre quien necesita seguir de baja y quien ya podría reincorporarse, un equilibrio difícil de trazar sin erosionar el derecho laboral.
El choque con la CIG y la versión de la Xunta
La CIG (el sindicato nacionalista gallego) denuncia vacantes docentes sin cubrir en algunos centros. Rodríguez rechaza esas denuncias, acusa al sindicato de intentar hacerse «un hueco en la crítica política», y de difundir un «bulo». Añade que mantiene un «baile de cifras constante» y que «marea la perdiz» en sus reproches al inicio del curso.
La consellería quiere comprobar si persisten las condiciones de cada baja, no retirar un derecho que nadie discute.
El conselleiro también se refirió a los resultados del último informe PISA, que atribuyó al marco normativo de la LOMLOE, a los currículos estatales y al sistema de evaluación. En los últimos días, la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) ha reclamado al Ministerio de Educación cambios en esos ámbitos, tras conocerse los datos del estudio.
En materia de financiación, Rodríguez cuestionó la gestión del Ministerio y criticó una política de «yo invito y tú pagas»: nuevas exigencias a las comunidades autónomas sin la financiación correspondiente. Ratificó, eso sí, que las tres universidades públicas gallegas recibirán más recursos dentro del nuevo modelo de financiación universitaria, cuya cuantía se fijará a partir de un estudio sobre su coste estructural y de un panel de objetivos.
El Laboratorio Gallego
Galicia lleva gobernada por el PPdeG (el Partido Popular de Galicia, en el poder con mayorías absolutas consecutivas desde 2009) más de tres lustros, y su política educativa rara vez se queda en la comunidad. Lo que la Xunta ensaya en las aulas suele acabar resonando en Madrid, sobre todo cuando el marco de discusión es la LOMLOE y la financiación autonómica.
El choque que describe Rodríguez no es menor: enfrenta a una Xunta del PP con un Ministerio socialista por el reparto de competencias y dinero. Ese pulso es el mismo que mantienen otras comunidades del PP con el Gobierno central, y conviene seguirlo porque marca el tono del curso político. Al frente de la oposición gallega está el BNG, que ha hecho de la educación pública una de sus banderas, mientras el PSdeG (la federación gallega del PSOE) se mueve entre la defensa del Ministerio y la crítica a la gestión autonómica.
La incógnita es qué contará el plan de seguimiento de bajas y cómo lo leerán los sindicatos. La próxima cita estará en el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados), donde la oposición puede reclamar explicaciones, y en el calendario del nuevo modelo de financiación universitaria. Galicia vuelve a ser el banco de pruebas donde se mide cuánta política cabe en una ratio.
Ficha del Caso
- El caso: La Consellería de Educación plantea un plan para evaluar y hacer seguimiento de las bajas médicas del profesorado tras contabilizar 1.393 bajas en la primera quincena de septiembre.
- Datos importantes: 1.393 bajas entre el 1 y el 15 de septiembre, más de 900 profesionales más en la plantilla y las ratios más bajas de España, según la Xunta.
- Resumen: Román Rodríguez defiende garantizar la baja a quien la necesite y revisar su mantenimiento, en pleno pulso con la CIG y con la mirada puesta en la LOMLOE y la financiación autonómica.

