La precampaña del 29-N del PSOE se reactiva este viernes en Valencia tras el parón por el luto y la crisis ferroviaria. Pedro Sánchez regresa a los mítines con la dimisión de Óscar Puente recién consumada y la gestión de las catástrofes convertida en el nuevo campo de batalla.
El sábado, Feijóo replicará en Valladolid, la ciudad que Puente gobernó entre 2015 y 2023 y uno de los epicentros políticos del exministro. Dos ciudades, dos tragedias y dos formas opuestas de asumir responsabilidades públicas. El pulso por el relato de la gestión ya está servido y quedan 23 días para el 29-N.
Puente compareció ante el Congreso de los Diputados, dio explicaciones y dimitió. Lo hizo tras el segundo accidente ferroviario grave en menos de un año, el de Urda, con 69 víctimas mortales. ‘No todos somos iguales’, resumió el entonces ministro de Transportes. Frente a ese calendario, el PSOE coloca el de Carlos Mazón: 370 días transcurrieron entre la dana del 29 de octubre de 2024, con 233 víctimas mortales, y su renuncia a la Presidencia de la Generalitat valenciana, anunciada el 3 de noviembre de 2025.
La elección de Valencia no es solo simbólica. Es la segunda federación socialista por número de militantes y una de las de mayor presencia en la dirección federal. De sus filas proceden la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, y la responsable de Igualdad y cabeza de lista por Valencia al Congreso, Pilar Bernabé. Su líder, Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, también subirá al escenario.
Por qué Valencia y por qué Valladolid
Desde Ferraz sostienen que ‘el acto estaba previsto antes de la dimisión de Puente’. En Génova lo leen de otro modo: ‘Tiene toda la intencionalidad política’. La lógica orgánica acompaña al cálculo. La federación valenciana está muy movilizada, tiene posibilidades de arrebatarle el Gobierno autonómico al PP y ofrece el mejor arranque posible para retomar la campaña. ‘Habrá llenazo’, anticipan fuentes del PSPV.
El argumento socialista no se apoya en la tragedia, sino en el reloj: días para dimitir en Madrid, 370 para hacerlo en Valencia.
El contraste tiene recorrido electoral. Durante buena parte de ese año, Mazón mantuvo el respaldo de la dirección nacional del PP. ‘Querido Carlos, estamos orgullosos de que sigas trabajando y dando la cara’, llegó a decir Feijóo tres meses después de la riada. El expresidente valenciano conserva su escaño en Les Corts, lo que le mantiene aforado, y el PSPV le ha reprochado esta misma semana haber cobrado 1.931 euros en kilometraje a la Cámara autonómica pese a disponer de coche oficial como expresident.
Sánchez remarcó este jueves, tras la Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid, que la responsabilidad política se asume ‘por empatía a las víctimas y para reconstruir la confianza quebrada de la ciudadanía’. La frase resume el eje con el que Ferraz quiere reordenar la campaña: la ejemplaridad no es un gesto, es una forma de gobernar.
El PP muda de piel: del plebiscito a la ‘gestión’
El accidente de Urda ha reordenado también el discurso popular. De plantear los comicios como un plebiscito sobre Sánchez, Génova ha pasado a situar la gestión de los servicios públicos y la seguridad de las infraestructuras en el centro de su argumentario. Feijóo quiere presentarse como buen gestor y califica de ‘teatrillo’ la salida de Puente, insuficiente a su juicio porque las responsabilidades deben alcanzar al presidente del Gobierno. La contradicción es de manual: quien exigió durante días la dimisión del ministro sostiene ahora que esa dimisión no cierra la crisis.
A eso se suma el giro propio. El PSOE había diseñado una campaña asentada en el optimismo, la movilización del electorado progresista y un tono festivo que llegó a incluir una kiss cam en algunos mítines. El accidente obligó a suspender actos y a cambiar de registro. La campaña se ha reiniciado tantas veces que ya nadie se atreve a fijar su guion: primero fueron los decretos de vivienda rechazados por PP, Vox y Junts; después, las pensiones y el ‘el sistema va a petar’ de Ester Muñoz; más tarde, los altercados de Barcelona y Bilbao; luego, la victoria de Lula en Brasil; ahora, el tren.
A la izquierda del PSOE, la precampaña también se reanuda. Irene Montero y Gabriel Rufián escenificarán este sábado en Madrid la alianza de Podemos con ERC. Ada Colau participará el domingo en un mitin de Frente Amplio en Palma junto a Toni Valero, Verónica Martínez Barbero y Carme Gomila, mientras Emilio Delgado y Mónica García intervendrán ese mismo día en Getafe.

El Eje del Poder Socialista
La dirección federal afronta el tramo final con un equilibrio delicado. La campaña devuelve el protagonismo a las federaciones y a sus cuadros —Torró en Organización, Bernabé en Igualdad, Morant al frente del PSPV— justo cuando el partido necesita convertir la salida de un ministro en un argumento de gobierno y no en un lastre. La instrucción que se traslada desde Ferraz es nítida: no se trata de administrar el golpe, sino de reencuadrarlo. La cita del viernes en Valencia es algo más que un mitin.
El aterrizaje territorial es la otra mitad del cálculo. La Comunitat Valenciana concentra la reconstrucción pendiente tras la dana, la inversión hidráulica y la comparación permanente entre dos administraciones. En Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra o Cataluña los socialistas jugarán la misma carta en clave de servicios públicos: sanidad, educación, dependencia, y transporte de cercanías. La seguridad de las infraestructuras ha entrado en campaña por la vía de los hechos.
El precedente del Prestige, en 2002, enseña que la gestión de una catástrofe puede reordenar un ciclo electoral entero. Entonces fue el PP quien pagó la factura de la distancia entre el relato y el terreno. Ahora la comparación se juega con dos relojes distintos y ese es un terreno en el que el PSOE se siente cómodo. El riesgo está en la fatiga: una campaña que se reinicia cada semana puede diluir el impulso movilizador.
El calendario no admite más giros. El 29-N está a tres semanas vista, el viernes se escenifica en Valencia la reanudación y el sábado responde el PP en Valladolid. Después llegarán los debates, las encuestas y el juicio de las urnas. La primera piedra de ese relato se coloca este fin de semana.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La ejemplaridad como forma de gobierno: días para dimitir en Madrid frente a 370 en Valencia.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
- Próximo hito: Mitin de reapertura de la precampaña este viernes 6 de noviembre en Valencia.
