EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha convocado la Diputación Permanente para el jueves 12 de noviembre a las 9.00 horas con los dos decretos de vivienda en el orden del día.
- ¿Quién está detrás? La Presidencia de la Cámara y el Ejecutivo de Sánchez, que busca convalidar unos textos que el Pleno tumbó a principios de octubre con los votos del PP, Vox y Junts.
- ¿Qué impacto tiene? El primer decreto puede salir sin Junts; el segundo sigue sin el PNV. La votación cae en la víspera de la campaña del 29-N y obliga al GPP a fijar posición sobre los topes al alquiler.
El Congreso votará el 12 de noviembre los decretos de vivienda del Gobierno, horas antes del arranque de la campaña del 29-N.
La sesión arrancará a las 9.00 horas en la Sala Constitucional y el orden del día, según confirman fuentes oficiales de la Presidencia del Congreso, incluye los dos reales decretos-ley de vivienda; el resto de los puntos todavía no está cerrado. La convocatoria, adelantada por El Español, sitúa la votación en el peor escenario posible para el Ejecutivo.
El calendario no es inocente. El debate se celebra un día después de la huelga general por la vivienda convocada para el 11-N y unas horas antes de que la campaña eche a andar, a medianoche del jueves al viernes. Quedan 17 días para el 29-N.
Una votación encajada entre la huelga del 11-N y el pistoletazo de campaña
Sánchez llega a la cita con un examen pendiente. El Pleno ya rechazó estos mismos decretos a principios de octubre, con los votos del PP, Vox, y Junts y el ‘no’ del PNV al segundo. Aquella derrota parlamentaria precipitó el adelanto electoral que el presidente del Gobierno anunció el 5 de octubre. Un día después, con las Cortes disueltas, el Consejo de Ministros volvió a aprobar los textos con retoques técnicos y el grueso intacto.
El primer decreto reúne la protección frente a los desahucios, la regulación del alquiler de temporada y medidas contra la compra especulativa. El segundo se centra en la continuidad de los arrendamientos: prórrogas automáticas de los contratos e indemnizaciones para los propietarios que decidan no renovarlos.
La disolución de las Cortes cambió el tablero. La convalidación —el trámite por el que la Cámara valida o tumba un real decreto-ley en el plazo de un mes— pasa ahora a la Diputación Permanente, el órgano que asume esa función entre legislaturas. Su reparto de escaños permite al Gobierno sacar adelante el primer paquete sin Junts. Con el segundo, en cambio, la oposición del PNV hace inviable la propuesta de prórrogas automáticas.
La aritmética de la Diputación Permanente regala a Sánchez una victoria parcial y le deja, otra vez, la continuidad del alquiler en el aire.
El PP fija posición: el ‘no’ a los topes al alquiler y el coste de explicarlo
El Grupo Parlamentario Popular votó en contra de ambos textos en el Pleno de octubre y mantiene el criterio para el 12-N. En Génova subrayan que el problema es de oferta, no de precios intervenidos, y que un tope al alquiler sin suelo disponible y sin seguridad jurídica para el propietario termina por reducir el parque disponible y encarecer lo que queda.

La vivienda es, además, uno de los ejes del programa que el partido está desplegando de cara al 29-N. Frente al intervencionismo del decreto, el argumentario popular opone ampliación de oferta, colaboración con el sector y un marco estable para propietarios e inquilinos. Sobre esa contraposición se está construyendo el discurso de campaña.
El reto, y no es menor, es político. Votar ‘no’ a un decreto que incluye la protección frente a los desahucios obliga a explicar con precisión la diferencia entre rechazar la intervención del mercado y rechazar la protección de los vulnerables. Génova lo tiene identificado. El jueves 12, con la campaña ya encima, no habrá margen para matices.
El Eje del Poder Popular
Hacia dentro, la votación no abre grietas. La dirección nacional, el GPP del Congreso y los gabinetes autonómicos comparten diagnóstico desde hace meses: la norma llega tarde, llega mal y no construye una sola vivienda. Los presidentes autonómicos del PP han hecho de la vivienda una bandera de gestión —suelo, reducción de trabas, colaboración público-privada— y ese contraste es el que el partido quiere llevar al cuerpo a cuerpo de la campaña.
El flanco derecho también cuenta. Vox votó junto al PP en octubre contra los decretos y todo apunta a que repetirá el sentido del voto, aunque cada formación reivindicará el tanto por su cuenta. Junts, decisivo hace un mes, deja de ser imprescindible para el primer paquete; el PNV mantiene el pulso en el segundo. A eso se suma un detalle institucional que conviene no perder de vista: con las Cortes disueltas no hay Senado al que recurrir, porque la Cámara Alta no puede ejercer su veto en esta fase. La Diputación Permanente, órgano históricamente de trámite, se convierte así en el único plenario disponible.
La lectura a corto plazo es clara. El Gobierno se juega la única victoria legislativa que puede exhibir en campaña; el PP se juega la claridad de su alternativa. Hace un mes, el mismo hemiciclo tumbó los mismos textos: no es una hipótesis, es el antecedente inmediato. Lo que observamos es que la votación del 12-N servirá menos para resolver el problema de la vivienda que para fijar quién tiene un plan y quién tiene un parche.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Frente al decreto intervencionista, una alternativa de oferta y seguridad jurídica; el PP no vota contra la protección, vota contra el parche.
- Protagonista: Miguel Tellado (portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso).
- Próximo hito: Sesión de la Diputación Permanente el jueves 12 de noviembre a las 9.00 horas y arranque de la campaña esa misma medianoche.

