EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El PP ha acusado en el Senado al ministro de Transportes, Óscar Puente, de exhibir el 23 de enero el acta de inspección de una soldadura del carril derecho cuando la rotura se produjo en el izquierdo.
- ¿Quién está detrás? El senador popular José Ramón Díez de Revenga, que ha interrogado a la ex presidenta de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, Rocío Báguena, cesada el 1 de septiembre.
- ¿Qué impacto tiene? Refuerza la tesis popular de ocultación deliberada y de clasificación indebida de información, y tensa el tramo final de la comisión que investiga el siniestro con 46 muertos.
El PP ha acusado al ministro de Transportes, Óscar Puente, de falsear el origen del accidente de Adamuz. La ofensiva se ha desplegado en la comisión de investigación del Senado, durante la comparecencia de la ex presidenta de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), Rocío Báguena.
El senador popular José Ramón Díez de Revenga sostiene que el ministro ‘mintió deliberadamente’ el 23 de enero, cinco días después del siniestro que costó la vida a 46 personas. Aquel día, Puente presentó ante los medios el acta de inspección de una soldadura del carril derecho de la vía. El carril que se rompió, recuerda el PP, fue el izquierdo.
La soldadura que el PP sitúa en el carril equivocado
La hipótesis principal de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apunta al punto kilométrico PK 318+681, en el conocido como hilo exterior: el carril izquierdo de la vía 1 de la línea 010 Madrid-Sevilla. El propio presidente de la comisión recalcó en el Senado que ese fue el origen del descarrilamiento, sin margen para la duda.
Aquella soldadura unía una pieza nueva, la del desvío de entrada a la estación de Adamuz, con la vía ya existente. Cosía, por tanto, un carril viejo con otro recién colocado. Para los populares, el acta ‘visual y geométrica’ que exhibió el ministro correspondía al carril derecho, no al que cedió. El relato cambia de carril.
Sobre la fiabilidad de esas actas, el PP añade un argumento técnico que sitúa el foco en Adif. Una soldadura que se rompe meses después no se detecta con una inspección visual, sino con ultrasonidos, capaces de apreciar microporos y fisuras internas. Esa auscultación no se había practicado sobre el tramo afectado. La última, según la empresa pública, se hizo durante su construcción, en junio de 2025.
Una soldadura no se juzga por la foto que se le hizo el día de su colocación, sino por los ultrasonidos que nadie llegó a practicarle.
Reservada, la palabra que el PP pone en el centro

Los populares sostienen además que Puente ‘ocultó deliberadamente’ la información relevante. Su tesis es que la rueda de prensa se llenó de datos intrascendentes y que, después, el ministerio declaró todo el material como reservado. Para justificarlo invocó la doctrina del Tribunal Supremo según la cual el acceso a información vinculada a procedimientos judiciales en curso debe restringirse cuando su difusión pueda comprometer la imparcialidad o distorsionar la percepción pública del litigio.
Báguena, por su parte, se ha sacudido cualquier responsabilidad. Ha defendido que sus competencias se limitaban a la planificación estratégica y a la ordenación normativa, y que nada tenían que ver con la explotación diaria de la circulación ferroviaria. Se presentó como ‘nexo de unión’ entre Transportes y la agencia que presidía. Y repartió el control de riesgos entre Adif y los operadores. Ahí está el nudo.
Ante las preguntas del senador popular sobre los informes de la Guardia Civil, la ex número tres de Puente fue tajante: ‘Yo no he tenido responsabilidades ejecutivas ni conozco siquiera ese expediente’. Interrogada por la relevancia técnica de las actas de ultrasonidos, respondió que, pese a ser ingeniera de caminos, ‘no soy experta ni especialista en infraestructura ferroviaria’.
Su cese, el pasado 1 de septiembre, tampoco ayudó a cerrar el círculo. Explicó que no lo supo hasta un día antes y que se produjo a petición del titular de la cartera, ratificado por el Consejo de Ministros. ‘Tampoco me han dado explicaciones sobre los motivos’, zanjó. Ni una explicación.
La exigencia de dimisión no llega solo desde el Grupo Parlamentario Popular. Familiares de las víctimas han reclamado también la salida del ministro en las últimas horas, un frente que el Gobierno evita comentar en público.
El Eje del Poder Popular
Lo que se dirime en el Senado no es un detalle técnico, sino el relato que acabará fijado sobre el mayor accidente ferroviario de la última década. El PP lleva meses construyendo una tesis de tres tramos: primero se proyectó una imagen parcial, después se clasificó el expediente como reservado y, por último, quienes podían explicar la cadena de mando se han ido desdibujando. Cada comparecencia añade una pieza a esa secuencia.
El aterrizaje territorial es evidente. La línea 010 Madrid-Sevilla es la columna vertebral ferroviaria del sur, y Andalucía, donde gobierna el PP, es la comunidad más expuesta a cualquier conclusión sobre el estado de la infraestructura. El PP andaluz ha seguido el caso desde el primer día y espera que el dictamen del Senado fije responsabilidades sobre toda la cadena de mando, no solo sobre el último eslabón. En la comisión, la mayoría de los grupos han respaldado la continuidad de los trabajos hasta el informe final.
Génova maneja un precedente incómodo: el de la comisión del 11-M, donde las conclusiones llegaron cuando la opinión pública ya había decidido a quién creía. Por eso la dirección nacional no se juega el pulso en el titular del día, sino en el dictamen, donde el Senado, con mayoría absoluta popular, tiene margen para fijar una conclusión crítica con la gestión del ministerio. El riesgo es el de siempre: que el caso se enfríe antes del cierre o que el Ejecutivo lo diluya entre cuestiones procedimentales.
Hay un dato que a Génova le interesa subrayar. La seguridad ferroviaria no se mide en ruedas de prensa, sino en auscultaciones practicadas a tiempo. Ese es el terreno donde el PP quiere instalar el debate: el del rigor técnico frente a un ministro que comparece más ante los medios que ante la comisión.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Desgaste del ministro por ocultación deliberada y gestión opaca de la seguridad ferroviaria.
- Protagonista: José Ramón Díez de Revenga (senador del Partido Popular en la comisión de investigación del Senado).
- Próximo hito: Nuevas comparecencias en la comisión y elaboración del dictamen antes del cierre del periodo de sesiones.

