El calor en Andalucía se cuela en el otoño: Huelva roza los 40 grados y firma la temperatura más alta de la región.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La AEMET anticipa una semana sin lluvias en casi toda la comunidad y máximas de hasta 39 grados en la provincia de Huelva.
- ¿Dónde y cuándo? El episodio se extiende entre el martes 22 y el domingo 27 de septiembre, con un respiro el jueves 24 y el pico el sábado 26.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Más consumo eléctrico, riegos sin tregua, riesgo de incendios activo y una temporada de playa que se estira más allá del calendario.
Una semana con el termómetro en modo verano: del respiro del jueves al pico del sábado
Queda apenas un día para que arranque el otoño astronómico, que llegará este miércoles 23 de septiembre con el termómetro en modo verano. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) anticipa una semana prácticamente seca en casi toda la comunidad, con cielos poco nubosos o despejados y sin precipitaciones reseñables más allá de alguna gota débil y ocasional en el área del Estrecho.
En la provincia de Huelva, las máximas se quedarán este martes 22 en 36 grados y las mínimas en 18, con vientos flojos y de dirección variable. El miércoles 23 la tónica será muy similar, con nubes bajas de madrugada en la vertiente mediterránea y vientos de componente este que soplarán moderados o fuertes en la provincia de Cádiz. El mercurio repetirá con 18 de mínima y 36 de máxima.
El respiro llegará el jueves 24, cuando las máximas caerán de golpe hasta los 26 grados y las mínimas se quedarán en 17. Los vientos soplarán moderados de componente este en Cádiz y flojos y variables en el resto del territorio. Será, en la práctica, el único día de la semana con temperaturas propias del calendario.
A partir del viernes 25, el termómetro volverá a subir de forma notable hasta los 37 grados de máxima y 17 de mínima. El pico llegará el sábado 26, con 39 grados de máxima y mínimas de 19. Y el domingo 27 el ambiente seguirá siendo plenamente veraniego: 35 grados y unas mínimas que subirán hasta los 21, las más altas de la semana.
El otoño andaluz nace con manga corta: hasta 39 grados de previsión, ninguna lluvia a la vista y un campo que vuelve a mirar al cielo.
Del litoral al olivar: lo que cambia un otoño a 39 grados

No es una anécdota meteorológica. Un municipio de la provincia de Huelva ha firmado ya la temperatura más alta de Andalucía y la cuarta de España en este arranque de estación, y la secuencia que dibuja la AEMET apunta a una semana con máximas de 35 grados o más en cinco de los próximos seis días.
Para el turismo, la prórroga térmica tiene dos caras. En el litoral, la temporada alta se alarga más allá del calendario, con terrazas y chiringuitos a pleno rendimiento y playas que seguirán llenas durante el fin de semana. En el interior, en cambio, los alojamientos rurales de Granada y de la sierra esperan el frescor que anima las escapadas de otoño.
Quien de verdad mira al cielo es el campo. El olivar de Jaén y Córdoba afronta las semanas previas a la recolección con los árboles aún cargados, y las explotaciones hortícolas preparan la nueva campaña pendientes del agua disponible. Cada jornada sin lluvia es una jornada más de riego, y eso acaba notándose en la factura energética.
A eso se suma el riesgo de incendios forestales. El dispositivo del Plan INFOCA, coordinado por la Junta de Andalucía, mantiene desplegados sus medios terrestres y aéreos, y desde el teléfono único 112 Andalucía se recuerda que cualquier columna de humo debe comunicarse de inmediato.
La Lectura Andaluza
El calendario dice otoño, pero en Andalucía la estación se decide en el termómetro y en el cielo. Septiembre y octubre son, históricamente, meses de transición: el verano se resiste en el valle del Guadalquivir y en el litoral onubense mientras el interior empieza a notar las primeras noches frescas. No en vano, la sabiduría popular bautizó como veranillo de San Miguel el calor que suele reaparecer en la recta final de septiembre, cuando el calendario ya ha pasado página.
Este año, el episodio coincide además con el arranque del curso escolar y con las últimas semanas del plan andaluz de prevención frente a las temperaturas excesivas, que la Junta de Andalucía mantiene activo hasta el 30 de septiembre con avisos diarios por niveles de riesgo en cada provincia.
En términos prácticos, el calor tardio se traduce en más consumo eléctrico por el aire acondicionado, en riegos que no se pueden relajar y en una vigilancia estrecha de las personas mayores y de quienes trabajan al aire libre. También en una factura silenciosa para el campo: cada día sin lluvia encarece el bombeo en el olivar, el viñedo y la huerta, y estrecha el margen de un sector que ya trabaja con precios ajustados.
La proyección para los próximos días es clara. La AEMET actualiza sus predicciones cada mañana y, por ahora, no aparece en los mapas ninguna borrasca capaz de romper la estabilidad. En el horizonte asoma octubre, el mes en el que Andalucía suele estrenar las primeras lluvias serias del otoño y en el que los embalses empiezan a mirar al cielo con esperanza. Hasta entonces, toca seguir con la manga corta a mano. En esta tierra, el otoño no se nota en el calendario: se nota cuando por fin llueve.

