Ourense alcanzó este lunes 38,4 grados, la temperatura más alta de Europa, y MeteoGalicia mantiene la alerta roja por calor en el interior de Pontevedra. El mercurio llegó a esa cifra a las 17:10 en la estación de la ciudad, en pleno arranque del otoño.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La estación de Ourense marcó 38,4 grados a las 17:10 del lunes 21 de septiembre, el registro más alto de Europa ese día.
- ¿Quién está detrás? MeteoGalicia mantiene el aviso rojo en el interior de Pontevedra y los datos de AEMET confirman un septiembre muy cálido.
- ¿Qué impacto tiene? El episodio seguirá hasta el jueves, con máximas cercanas a los 37 grados el martes y el miércoles.
Ourense, el punto más caliente de Europa: 38,4 grados en septiembre
La ciudad volvió a situarse en lo más alto del mapa del calor peninsular. Los 38,4 grados de la estación ourensana superaron los registros del Mediterráneo y del suroeste, con Tarragona y Huelva como referencia.
No es un dato aislado. La temperatura de este lunes se cuela entre los registros más destacados de un mes de septiembre que está dejando de nuevo jornadas de calor intenso en la provincia.
La masa de aire cálido sigue instalada sobre el noroeste. Lo llamativo es el calendario: el episodio llega con el otoño ya empezado, cuando lo habitual sería un descenso progresivo del mercurio y las primeras lluvias atlánticas.
Detrás de la cifra hay un verano que no ha dado tregua. Según los datos de AEMET, 2026 ha dejado registros de temperatura muy elevados en la provincia, con varios episodios de calor destacados durante el mes de septiembre.
Una comunidad asociada a la lluvia y al verde ha firmado este lunes la temperatura más alta de Europa en pleno septiembre.
Galicia es la comunidad de la lluvia, del verde y del Atlántico húmedo. Este lunes, en cambio, colocó el termómetro más alto de todo el continente. Ahí está la paradoja.
Alerta roja en Pontevedra y un episodio que se alarga hasta el jueves

El calor no se marcha con la misma facilidad con la que llegó. MeteoGalicia, el servicio meteorológico de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela), mantiene el aviso rojo por altas temperaturas en el interior de Pontevedra, la zona donde la señal es más severa.
Las previsiones apuntan a que martes y miércoles volverán a dejar máximas próximas a los 37 grados en la provincia de Ourense. Será el jueves cuando el episodio empiece a perder intensidad y dé paso, de forma progresiva, a un ambiente más propio del otoño.
Eso sí, el respiro puede ser relativo. Los modelos manejan que las temperaturas se mantengan por encima de los valores habituales para estas fechas, lo que alarga la sensación de un verano que se niega a irse.
La situación obliga a extremar la precaución. La combinación de calor intenso, baja humedad, y vegetación seca eleva el riesgo de incendio, el gran fantasma del verano gallego y el asunto que más veces ha llevado a la oposición al Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados).
El Laboratorio Gallego
Lo que ocurre en Ourense no se queda en Ourense. Galicia afronta el episodio con un servicio meteorológico propio, MeteoGalicia, dependiente de la Xunta, y una red de avisos que convive y se compara con la de AEMET. Es uno de los rasgos que hacen de la comunidad un caso singular: gestión autonómica de un riesgo que, en Madrid, se lee como cuestión de Estado.
En el plano político, el episodio vuelve a poner el foco en la prevención de incendios, materia en la que el PPdeG (el Partido Popular de Galicia, que gobierna con mayorías absolutas consecutivas) defiende sus planes de gestión de biomasa, mientras el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) reclaman más medios y una revisión del modelo forestal. Las franjas de xestión de biomasa, las fajas de limpieza obligatorias en torno a viviendas y núcleos, son el terreno donde ese debate se concreta cada verano.
La lectura nacional es otra. Las olas de calor han pasado de episodio puntual a asunto de agenda en el conjunto de España, y Galicia, con su mezcla de costa atlántica y un interior de valle que dispara los termómetros, funciona como un aviso de lo que viene. Ourense es, desde hace años, una de las ciudades donde el calor aprieta primero y más fuerte.
Toca esperar. El aviso rojo se relajará a partir del jueves, pero el debate sobre cómo adaptar Galicia al nuevo clima seguirá sobre la mesa. Aquí, ninguna cifra de septiembre es solo una cifra.
Ficha del Caso
- El caso: Ourense firmó este lunes el registro más alto de Europa, 38,4 grados, con el otoño ya comenzado y la comunidad bajo avisos por calor.
- Datos importantes: 38,4 °C a las 17:10 en la estación de Ourense; alerta roja en el interior de Pontevedra; máximas de hasta 37 grados hasta el jueves.
- Resumen: El episodio reabre el debate sobre prevención de incendios y adaptación climática en Galicia, con lectura nacional por el peso de la gestión autonómica del riesgo.

