EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta mantiene para el miércoles 11 de noviembre el Pleno del Parlamento de Andalucía que debate y vota el Presupuesto de 2027, el mismo día de la huelga general convocada en toda España.
- ¿Quién está detrás? Juanma Moreno, presidente de la Junta, con un argumento que ya es lema: «Los políticos no tenemos derecho a huelga». Enfrente, el PSOE-A, que habla de «agredir la legitimidad» de la Cámara.
- ¿Qué impacto tiene? Andalucía se sitúa como la primera comunidad en llevar sus cuentas de 2027 al Pleno y marca el paso del resto de gobiernos autonómicos del PP.
Moreno mantiene el Pleno del Presupuesto de Andalucía de 2027 para el 11-N, el mismo día de la huelga general. Su argumento: «Los políticos no tenemos derecho a huelga».
El calendario del Parlamento de Andalucía no se mueve. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha confirmado este viernes que la Cámara celebrará el próximo miércoles 11 de noviembre el Pleno en el que se debate y se vota el Presupuesto de la comunidad para 2027, pese a que esa jornada está convocada una huelga general en toda España. El argumento de San Telmo cabe en una frase: un diputado no es un trabajador por cuenta ajena y, por tanto, no puede secundar un paro.
El calendario, la huelga y el cálculo de San Telmo
La aritmética sostiene la decisión. El PP andaluz gobierna con 58 escaños de 109 desde 2022, una mayoría absoluta que le permite sacar las cuentas sin depender de Vox ni de ningún otro grupo. Con ese punto de partida, la sesión del 11-N no responde a un arrebato: busca cerrar la tramitación presupuestaria antes de que diciembre enrede el calendario y el debate político lo contamine todo.
Lo que llega al Pleno es el proyecto de Presupuesto de la comunidad para 2027, la herramienta con la que la Junta ordena su acción de gobierno durante el próximo ejercicio. El Ejecutivo de Moreno ha hecho de la política fiscal su seña de identidad —bonificación del 99% del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, rebajas en el tramo autonómico del IRPF— y defiende que esas decisiones solo se sostienen con cuentas aprobadas en plazo.
La convocatoria del 11-N es de ámbito estatal y su origen está en el conflicto entre los convocantes y el Gobierno central, no en la Junta. En San Telmo subrayan que la actividad parlamentaria no es un servicio público esencial y que el calendario de la Cámara lo fija la Junta de Portavoces, no una asamblea sindical. La sesión, añaden, se celebrará con normalidad salvo incidentes.
Del «no tenemos derecho a huelga» al choque con el PSOE-A
Desde el PSOE-A la lectura es la contraria. Los socialistas andaluces consideran que mantener el Pleno ese día es «agredir la legitimidad» del Parlamento y defienden que la Cámara debería adecuarse a una jornada de paro general: una institución representativa, dicen, no puede dar la espalda a lo que ocurre en la calle.
Un Parlamento que aplaza su calendario por una huelga que no le compete deja de marcar el paso al Gobierno y empieza a recibirlo de la calle.
En el PP andaluz la respuesta es de manual. Suspender un Pleno por una huelga ajena a la Cámara equivaldría a aceptar que el ritmo del Legislativo lo marca la calle. Y abriría un precedente incómodo: cualquier convocatoria de paro podría condicionar la votación de unas cuentas, de una ley o de una investidura.
Hay un contraste que el PP repite en cada comparecencia. Andalucía lleva sus cuentas de 2027 al Pleno el 11 de noviembre; en Madrid, la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado sigue sin fecha conocida, según el argumentario que los populares manejan desde hace semanas. La comparación forma parte de la estrategia: gestión que cumple plazos frente a un Gobierno que gobierna a golpe de prórroga.

El Eje del Poder Popular
Todo esto se entiende mejor con el mapa autonómico delante. Los ejecutivos del PP han convertido la puntualidad presupuestaria en un argumento de identidad, y Andalucía, con más de 8,5 millones de habitantes, es la pieza mayor del tablero popular: lo que decide San Telmo fija referencia para Madrid, Murcia, Galicia, o Castilla y León.
En 2012, con Mariano Rajoy en La Moncloa, el PP gobernó dos huelgas generales sin mover el calendario parlamentario. La lección que se extrajo entonces es que el desgaste se gestiona en el debate político, no en la suspensión. Génova respalda hoy esa misma lógica: la dirección de Feijóo ha hecho de la estabilidad institucional y de la gestión solvente su eje de contraposición al Ejecutivo de Pedro Sánchez, y el episodio andaluz encaja de lleno en ese relato.
Hay un riesgo y conviene nombrarlo. Una huelga general con el Parlamento en sesión puede ofrecer imágenes de confrontación que la oposición explotará durante semanas. Si el Pleno se celebra sin incidentes, el marco que se impone es el de normalidad institucional; si hay piquetes a las puertas de la Cámara y la sesión se suspende, el titular cambia. La votación está fijada para el miércoles 11 y, por ahora, la Mesa no ha movido la fecha.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Estabilidad institucional y calendario cumplido frente al ruido de la calle: Andalucía aprueba sus cuentas mientras Madrid acumula prórrogas.
- Protagonista: Juanma Moreno (presidente de la Junta de Andalucía).
- Próximo hito: Pleno del Parlamento de Andalucía el miércoles 11 de noviembre, con debate y votación del Presupuesto de 2027.
