Un fallo del software Chronos de Inetum deja al SEM más de 12 horas en plan de contingencia en Cataluña

El incidente se declaró la tarde del miércoles 28 de octubre, apenas unas horas después de que la nueva plataforma entrara en servicio. Fuentes sindicales subrayan que la migración se estrenó con emergencias reales en curso.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los usuarios del 061 Salut Respon de toda Cataluña, al personal de la Central de Coordinación Sanitaria (CECOS) y a las unidades asistenciales y de transporte sanitario que dependen del SEM.
  • ¿Cuándo ocurre? El fallo se declaró la tarde del miércoles 28 de octubre y la normalidad no llegó hasta la madrugada del jueves, tras más de 12 horas. Después, 48 horas de monitorización.
  • ¿Qué cambia hoy? El servicio funciona con normalidad y el ciudadano no tiene nada que hacer. Lo que cambia es la vigilancia: cuatro comités abiertos, tres de ellos compartidos con Inetum, y el CTTI supervisando el despliegue.

El estreno de Chronos, la nueva plataforma del SEM que firma la francesa Inetum, duró apenas unas horas. La tarde del miércoles 28 de octubre, un archivo sobrecargado alteró el funcionamiento del software recién implantado y obligó al Sistema d’Emergències Mèdiques a activar su plan de contingencias durante más de 12 horas. Médicos, técnicos sanitarios, enfermeros y ambulancias no llegaron a operar a ciegas. Pero estuvieron a un paso.

Doce horas de Papyrus: así aguantó el 061 sin el sistema nuevo

La secuencia se puede reconstruir con lo que el propio SEM ha trasladado a su plantilla y con el relato de fuentes sindicales. Chronos había entrado en servicio la noche anterior al incidente, apenas unas horas antes de que el programa empezara a fallar. No hubo margen para un rodaje tranquilo: la primera versión ya debía atender emergencias reales en curso.

El plan de contingencias tenía nombre propio. Papyrus, la aplicación anterior, volvió a la primera línea y sostuvo la operativa de la Central de Coordinación Sanitaria. La CECOS no dejó de atender llamadas en ningún momento. Las unidades asistenciales tampoco abandonaron las atenciones in situ ni los traslados entre hospitales. Eso sí, el servicio se reordenó a la fuerza: priorizar urgencias y desplazar todo lo que admitía espera. La respuesta se ralentizó, y eso se nota en un servicio que se mide en minutos.

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A eso se sumó una jornada que no ayudaba. El miércoles registró unas 10.000 llamadas, cerca de 2.000 más de lo habitual. La dirección del SEM pidió por redes sociales a la ciudadanía que dejara libre el teléfono 061 Salut Respon para urgencias. Vaya estreno.

Los técnicos informáticos restablecieron la normalidad la madrugada del jueves, y mantuvieron la monitorización durante 48 horas adicionales para detectar nuevas caídas. La crisis movilizó también al Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI) de la Generalitat, que supervisó la toma de decisiones. La gerencia que encabeza Anna Fontquerni creó cuatro comités, tres de ellos compartidos con la firma francesa, para cerrar el episodio con conclusiones documentadas y no con un ‘ya está resuelto’.

Un sistema de emergencias no se cae en un laboratorio. Se cae a media tarde de un miércoles, con diez mil llamadas sobre la mesa y ninguna ventana de parada posible.

Una vez recuperado el sistema, la dirección del SEM agradeció a la plantilla su ‘extraordinario esfuerzo’ en un comunicado interno. El texto, consultado por este medio, añade: ‘Vuestra implicación, capacidad de adaptación y compromiso han sido fundamentales para garantizar el servicio a las personas’. Traducido al lenguaje de gestión: durante medio día, el servicio lo sostuvo el personal, no la tecnología.

Quién responde del tropiezo: Inetum, el CTTI y la gerencia del SEM

El contrato viene de lejos. Inetum se impuso en 2022 en una licitación valorada en unos 5 millones de euros: 4,3 millones iniciales más una ampliación posterior de 721.000 euros para desarrollar y poner en marcha la plataforma. El objetivo declarado era un salto cualitativo respecto a la herramienta anterior, y sobre el papel lo es. Chronos interconecta las distintas aplicaciones del 112, centraliza la información clínica y los recursos sanitarios, agiliza el flujo de pacientes críticos entre centros y permite planificar y seguir la actividad asistencial con más detalle.

SEM plan de contingencia

El problema no fue el diseño. Fue el aterrizaje. La compañía gala no escondió su ambición: toma el desarrollo para el SEM como modelo para comercializar una plataforma de gestión sanitaria en Europa, donde considera que no existe una solución equiparable, y prevé presentarla en congresos de emergencias y tecnología tras haberla probado en Cataluña. La prueba, sin embargo, se hizo con pacientes reales y con el servicio ya en producción.

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Nadie discute el salto. Discutimos el calendario con el que se ejecutó.

La migración en caliente: un riesgo estructural que no es exclusivo del SEM

Hay una regla no escrita en los sistemas críticos: cuanto más imprescindible es una herramienta, menos tiempo hay para probarla. Un servicio que atiende urgencias las 24 horas no puede cerrar dos semanas para ensayar la migración. La consecuencia es conocida y se repite en cada despliegue de la Administración catalana: se arranca con doble sistema, se corre en paralelo lo que el calendario permite y se confía en que el error aparezca en la primera semana, cuando todavía hay manos y viejas aplicaciones de reserva.

Esta vez la reserva existió y funcionó, que es la buena noticia. La mala es que el mecanismo de seguridad se activó con el sistema ya en carga real, no en una fase intermedia sin exposición pública. Los sindicatos lo señalaron sin rodeos: la migración entre programas es la parte más frágil de cualquier renovación tecnológica, y aquí se hizo con emergencias en marcha. No es un fallo de Inetum exclusivamente. Es un modelo de despliegue que prioriza la fecha sobre la cobertura.

Conviene mirar el coste real con escala catalana. Cinco millones de euros de contrato para el conjunto del SEM equivalen a poco más de medio euro por catalán, un importe ridículo si se compara con el precio de una hora de parálisis en la coordinación de urgencias. El dinero no era el problema. La secuencia, sí.

Queda el escenario inmediato. Los cuatro comités deben cerrar sus conclusiones, la monitorización ampliada sigue sobre la mesa y la compañía mantiene su hoja de ruta comercial para los próximos meses, con Cataluña como escaparate. La lectura que hacemos es sencilla: Inetum tiene un producto defendible y un estreno que deberá explicar en cada congreso al que lo lleve. El SEM tiene un contrato vigente hasta el despliegue completo y una plantilla que ya ha demostrado que puede sostener el 061 sin plataforma nueva. La próxima vez que el calendario apriete, alguien tendrá que decidir si se corre en paralelo una semana más. Ese es el hito que de verdad importa.