TSJM avala la caza en Madrid: perdiz, codorniz y becada vuelven este fin de semana

El auto 355/2026 del TSJM, fechado el 4 de noviembre, deja sin efecto la medida provisionalísima que SEO/BirdLife logró el 6 de octubre. La Orden de Vedas 2026-2027 recupera las nueve especies desde el sábado con sus cupos y periodos intactos.

El TSJM devuelve la caza a Madrid: perdiz, codorniz y becada vuelven al campo este fin de semana.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dejado sin efecto la suspensión cautelar que pesaba sobre el aprovechamiento cinegético de nueve especies de aves silvestres. Lo hace a través del auto 355/2026, de 4 de noviembre, que anula en la práctica la medida provisionalísima dictada el 6 de octubre a instancias de SEO/BirdLife. El parón efectivo arrancó el 8 de octubre y se ha prolongado casi un mes completo.

El listado afectado era amplio: perdiz roja, codorniz común, becada, zorzal alirrojo, zorzal real, paloma zurita, paloma bravía, corneja negra, y urraca. Con el auto en la mano, los titulares de cotos pueden retomar la actividad desde el sábado 7 de noviembre, siempre dentro de los periodos hábiles y las condiciones que fija la Orden de Vedas de la temporada 2026-2027, publicada por el departamento autonómico de medio ambiente y consultable en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.

Publicidad

Qué dice el auto 355/2026 y por qué el TSJM rectifica en menos de un mes

El tribunal ha ponderado las alegaciones de la Comunidad de Madrid, de la Real Federación Española de Caza, de la Federación Madrileña de Caza y de la Fundación Artemisan, además de la documentación científica incorporada al procedimiento. Su conclusión es que los informes de la organización ecologista no justificaban una medida de semejante alcance y trascendencia para miles de cazadores, titulares de cotos y actividades económicas vinculadas al medio rural.

Ahí está la clave técnica del asunto. La medida provisionalísima se adoptó con urgencia y sin contradicción plena, y el Ejecutivo autonómico la combatió desde el primer escrito con material técnico propio. El auto no valida la Orden de Vedas, pero sí corrige el criterio que sostuvo la paralización. El sector lo lee como un aval; en términos procesales, es algo más modesto.

Cuatro semanas de veda levantadas de un plumazo: el calendario cinegético se decide tanto en los juzgados como en las consejerías.

El alcance práctico no es menor. La suspensión tocaba a miles de federados, a titulares de cotos y a la cadena económica que vive de la temporada: armerías, rehalas, alojamiento rural y hostelería de fin de semana en la Sierra Norte y en el entorno de Somosierra. Un mes parado en pleno otoño, cuando se concentra el grueso de las jornadas, se nota en la caja de un bar de pueblo. La Comunidad defiende además la caza como herramienta de gestión del territorio, control de poblaciones y mantenimiento de un paisaje agrario que se despuebla.

A quién le cambia el fin de semana y con qué condiciones

vuelve la caza Comunidad de Madrid

La reanudación no es un cheque en blanco. Las nueve especies no comparten calendario ni cupos: cada una tiene su periodo hábil y sus modalidades autorizadas en la Orden de Vedas vigente, y la actividad cinegética en su conjunto está sujeta a control administrativo. El departamento autonómico puede reforzar la vigilancia durante las primeras jornadas para evitar que la vuelta se convierta en un paseo.

Para el aficionado la consecuencia es simple: este sábado se sale al campo en las especies habilitadas. Para el gestor del coto es otra cosa: recuperar de golpe jornadas que ya daba por perdidas y rehacer cuadrillas con menos de 48 horas de antelación. Cosas que pasan cuando un juez firma un miércoles.

Lo cautelar no es la sentencia: lo que este auto deja abierto

Conviene no confundir el alcance de la decisión. Un auto de medidas cautelares no declara la legalidad de la Orden de Vedas ni resuelve el recurso contencioso-administrativo de fondo, que sigue vivo. La Comunidad ha ganado el pulso de la urgencia, no la guerra del fondo. Ese matiz importa porque el litigio regresará: habrá nueva orden de vedas y, con ella, nuevo frente.

Publicidad

Madrid conoce el patrón. La Orden de Vedas se ha ganado un recorrido judicial propio: cada temporada alguien discute sus cupos, sus periodos o su base científica, y el debate suele librarse en el terreno de las medidas provisionales antes que en el de la sentencia. No es un fenómeno exclusivo de la región: en comunidades con peso cinegético como Castilla-La Mancha o Andalucía los choques entre sociedades de cazadores y organizaciones conservacionistas siguen caminos parecidos. La particularidad madrileña es la velocidad: de paralizar a reactivar en menos de un mes.

La lectura política también cuenta. El Gobierno regional ha presentado el auto como un respaldo a sus argumentos científicos y el sector como una victoria completa. Las dos cosas son verdad a medias. El tribunal ha dicho que el informe de la organización conservacionista no bastaba para paralizar nueve especies durante semanas; eso no equivale a avalar cada cupo de la temporada ni cada modalidad autorizada. La distancia entre ambas afirmaciones es exactamente la que separa un titular de una sentencia.

El siguiente hito ya tiene forma: la Sala fijará la vista del recurso de fondo, aún sin fecha, y la Comunidad publicará la Orden de Vedas de la temporada 2027-2028, previsiblemente antes del verano. Ahí volverá a empezar todo. De momento, los cotos de la región recuperan la actividad este sábado, con el calendario en la mano y la vista puesta en el juzgado.