2Aceite de oliva: el récord que arrastra al resto de la compra
El aceite de oliva es el gran responsable de que la cesta de la compra se disparara. Entre julio de 2022 y abril de 2024, según el IPC, se encareció un 112,69% y el consumidor llegó a pagar hasta 15 euros por un litro de virgen extra. En origen, las cotizaciones del AOVE pasaron de 3,35 euros el litro (1 de julio de 2022) a 8,65 euros (1 de marzo de 2024), con un máximo de 8,98 euros el 15 de enero de 2024, según Infaoliva. Detrás estaba una sequía que dejó cosechas de 665.000 y 852.300 toneladas en 2021/22 y 2022/23, unida al encarecimiento de la energía, el transporte y el envase por la guerra de Ucrania. Ese cóctel convirtió al ‘oro líquido’ en el producto emblemático del récord de precios.
De aquel pico queda ahora la resaca: en 2025 fue el producto que más bajó, un 34,7% de media según Facua. El litro arrancó el año a 5,41 euros y cayó hasta 3,39 euros en agosto; el virgen retrocedió un 39,9% y el virgen extra un 37,5%, según el Informe de Consumo Alimentario. Aun así, el aceite sigue pesando en el bolsillo: la marca blanca ronda los 4,65 euros el litro, con Carrefour a 4,64 y Mercadona, DIA o Eroski en 4,65, mientras Alcampo ya roza los 5,09. Por canales, la tienda tradicional es la opción más barata (3,69 euros por litro), frente a supermercados (4,25) y comercio electrónico (4,41). Con la campaña 2025/26 más corta de lo previsto, el sector anticipa la primera subida en dos años.
