EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Gobierno ha reclamado al Senado tramitar ‘con carácter prioritario’ el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia en el pleno del 29 y el 30 de septiembre, después del aval unánime del Tribunal Constitucional.
- ¿Quién está detrás? La petición la firma Rafael Simancas, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, y va dirigida al presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, según el escrito consultado por Moncloa.com.
- ¿Qué impacto tiene? La ratificación se cerraría horas antes de la visita de Estado de Emmanuel Macron a Madrid, prevista para esos mismos días, con cena de gala de los Reyes y reunión con Pedro Sánchez.
El Gobierno reclama al Senado tramitar ‘con carácter prioritario’ el Tratado de Amistad con Francia antes de la visita de Macron.
El escrito lo firma Rafael Simancas, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, y va dirigido al presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán. En él se pide que el texto se incluya en en el orden del día del pleno del 29 y el 30 de septiembre, la primera sesión plenaria de la semana que viene. La premura tiene un motivo muy concreto. El calendario aprieta.
El argumento del Ejecutivo se apoya en la agenda institucional. ‘Ruego que tenga en cuenta la pertinencia de que el Tratado sea ratificado lo antes posible, dada la visita que el Presidente de la República Francesa llevará a cabo en nuestro país’, sostiene el secretario de Estado en el documento, adelantado por El País y consultado por Moncloa.com.
Qué pide el Gobierno y por qué la Cámara Alta tiene la llave
Un tratado internacional no se ratifica con un apretón de manos. Necesita la autorización previa de las Cortes Generales, y ese trámite culmina en el Pleno del Senado, donde la Cámara Alta puede aprobar el texto, introducir reservas o rechazarlo. Si se produce cualquiera de los dos últimos escenarios, la tramitación regresa al Congreso y el calendario se estira varias semanas. La llave, por tanto, está en el hemiciclo.
Antes de llegar ahí, el texto superó el examen del Tribunal Constitucional. El Alto Tribunal analizó el tratado al amparo del artículo 95 de la Constitución, el mecanismo que permite al Gobierno preguntar si un tratado contiene estipulaciones contrarias a la Carta Magna antes de comprometer la soberanía del Estado. El aval fue unánime y sin matices. Puedes consultar el marco de ese procedimiento en el Tribunal Constitucional. Con ese respaldo, en La Moncloa entienden que ya no queda margen jurídico razonable para dilatar la ratificación.
En la Cámara Alta el Partido Popular juega con ventaja aritmética y ha convertido el veto en su herramienta habitual de desgaste al Gobierno. El PP tiene aquí un dilema conocido: si frena el tratado, le entrega a Sánchez el relato de que antepone el tacticismo al interés de Estado; si lo respalda, refuerza el perfil internacional del Ejecutivo. Y si lo enmienda a última hora, el trámite vuelve al Congreso justo cuando Macron aterriza en Madrid.
Un tratado no se firma para una foto: se firma para durar más que el Gobierno que lo impulsa. Pero la foto, esta vez, manda en el calendario.
Macron en Madrid: cena de gala, reunión con Sánchez y agenda empresarial
La visita de Estado está fijada para los días 29 y 30 de septiembre. Los Reyes ofrecerán a Macron una cena de gala, el presidente francés se reunirá con Pedro Sánchez y mantendrá además citas empresariales al máximo nivel. Si el Senado se atasca, la cita se celebraría con el tratado todavía sin cerrar. Sería una imagen incómoda para dos países que presumen de eje europeo.

Queda por ver si el encuentro sirve para desatascar dossiers clásicos de la relación bilateral, como las interconexiones energéticas a través de los Pirineos, que acumulan años de retraso sobre la mesa. El instrumento que ahora tramita el Senado sigue el modelo del Tratado del Elíseo, que Francia y Alemania sellaron en 1963 para institucionalizar su relación. España y Francia firman este tipo de textos con vocación de permanencia, por encima de los ciclos electorales de cada país.
El Eje del Poder Socialista
Ferraz y La Moncloa han convertido la política exterior en una de las señas de identidad de la legislatura, y este trámite lo confirma. La lectura que se hace desde el Grupo Parlamentario Socialista es nítida: cuanto antes quede cerrada la ratificación, antes podrá el Gobierno exhibir un acuerdo de Estado con respaldo del máximo órgano de garantías. La oposición afronta el envite con incomodidad. Vox, que ha hecho del discurso soberanista su bandera, tiene difícil explicar un rechazo frontal a un tratado con el socio europeo más relevante. Queda por ver también el encaje con los socios que sostienen la mayoría parlamentaria, poco habituados a moverse en clave de política exterior.
El aterrizaje territorial del tratado es tangible. Los más de 600 kilómetros de frontera pirenaica conectan Cataluña, Aragón, Navarra y el País Vasco con el sur de Francia, con miles de trabajadores transfronterizos y un tejido empresarial que depende del paso de mercancías. La Generalitat que preside Salvador Illa mantiene una relación directa con la región de Occitania, y las federaciones socialistas de esos territorios llevan años reclamando seguridad jurídica en la cooperación sanitaria, educativa y de transporte. En Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ha hecho de la conexión con el mercado francés uno de sus argumentos industriales recurrentes.
Conviene recordar el precedente. Desde el ingreso en la Comunidad Económica Europea en 1986, con Felipe González en La Moncloa, la relación con París ha sido una prioridad estratégica de todos los gobiernos socialistas: primero para consolidar la adhesión, después para empujar el eje franco-alemán y, más tarde, para sostener las interconexiones y los fondos europeos. El riesgo inmediato es que un trámite de rutina se convierta en rehén de la refriega doméstica. Si el Senado introduce reservas, el texto regresa al Congreso y la ratificación podría publicarse en el BOE ya con la visita consumada. El próximo hito está, por tanto, en el hemiciclo de la Cámara Alta los días 29 y 30.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La política exterior como seña de identidad de un Gobierno que coloca a España en el centro del eje europeo.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
- Próximo hito: Pleno del Senado del 29 y el 30 de septiembre, con ratificación posterior publicada en el BOE.

