El fin del pantalón ancho en Zara y Mango: la prenda de 19,95 € que liquida stock y desaparece del catálogo

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Por qué se compra menos: el cambio de uso y de ocasión

Carrito de compras solitario en un garaje oscuro junto a coches estacionados.

La ropa de oficina y de ocasión ha dejado de tener tantas citas en la agenda. El informe que el Clúster Català de la Moda (Modacc) presentó el 11 de marzo de 2026, elaborado por Worldpanel by Numerator a partir de una muestra de 10.000 consumidores, atribuye la caída del consumo de moda en España en 2025 —un 4,2% en volumen y un 4% en facturación— a un cambio de hábitos de vida: la consolidación del teletrabajo, el aumento del tiempo que se pasa en casa y una forma de vestir cada vez más informal. Con menos días de oficina y menos eventos que obliguen a arreglarse, la necesidad de renovar el armario con la frecuencia de antes se desvanece. El INE confirma esa rutina: en 2025 teletrabajó el 14,8% de los ocupados, con una media de 2,9 días por semana. La prenda no desaparece porque nadie la quiera, sino porque ha perdido sus ocasiones de uso.

El efecto sobre la caja es medible. El gasto medio anual en moda por consumidor se quedó en 551 euros en 2025, frente a los 602 de 2019, antes de la pandemia, un 9% menos, y el comprador acude menos veces a la tienda, aunque cuando va se lleve más piezas de una vez. El dinero que sí se gasta va a parar a otro tipo de producto: la ropa deportiva, el athleisure y la moda casual, junto a los artículos vinculados a la vida en el hogar, son las categorías que empujan. De hecho, el punto exterior de mujer fue una de las pocas que escapó de la caída, con un 1,1% más de facturación. Acotex cerró 2025 con un retroceso del 1,1% en las ventas del comercio de moda en España, el segundo ejercicio consecutivo en negativo. La ocasión de vestir formal se estrecha, y con ella el hueco en las tiendas.

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