La Policía Nacional localiza en Estepona cámaras de tortura de narcos balcánicos asentados en España

La Policía Nacional ha arrestado a siete ciudadanos serbios y ha intervenido en Nueva Atalaya una villa con una habitación acondicionada para torturar a rivales. Los detenidos han ingresado en prisión preventiva en Alhaurín de la Torre.

La Policía Nacional ha detenido a siete serbios y ha localizado en Estepona una vivienda presuntamente usada para torturar a rivales. La operación, desvelada por la investigación publicada por infoLibre, apunta a clanes balcánicos asentados en la Costa del Sol.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha ocurrido? La Policía Nacional ha detenido a siete personas de nacionalidad serbia tras hallar en una villa de Estepona una habitación forrada de plástico y preparada para torturar.
  • ¿Dónde y cuándo? En la urbanización Nueva Atalaya, en Estepona (Málaga), en el marco de una investigación sobre clanes balcánicos de la Costa del Sol.
  • ¿Qué resultado? Siete detenidos con prisión preventiva en Alhaurín de la Torre, armas largas intervenidas y una vivienda precintada por los indicios hallados.

Una villa de la Costa del Sol convertida en base de operaciones y sala de castigo

La actuación se desencadenó a partir del aviso de la pareja de un narcotraficante, que alertó a la Policía Nacional de que su compañero podía estar en peligro. El hombre le había advertido de que, si no daba señales en unos minutos, llamara a las autoridades. Cuando los agentes llegaron a la puerta de la vivienda, los sospechosos trataron de huir y fueron arrestados sin que llegaran a usar las armas que guardaban en el interior, entre ellas fusiles AK-47 y pistolas automáticas.

En el registro, los investigadores hallaron una habitación forrada de plástico, con martillos, bridas para maniatar y una silla cubierta también con plástico. El material estaba dispuesto, presuntamente, para contener la sangre y no dejar rastro, según la información difundida por infoLibre a partir de la investigación periodística de El Español. Los siete detenidos, identificados por sus iniciales y todos de nacionalidad serbia, ingresaron en prisión preventiva en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre.

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La guerra de los clanes y el rastro de violencia en la Costa del Sol

La villa de Nueva Atalaya está a unos 400 metros de un supermercado de Isdabe, en el mismo municipio de Estepona. La distancia separa dos realidades del crimen organizado: la de usar una casa discreta como base de operaciones y la de ajustar cuentas en plena vía pública. El 20 de julio de 2025, un comando del clan Casper turco intentó asesinar en el aparcamiento de ese supermercado a miembros del clan Dalton, en un tiroteo que dejó a un ciudadano herido.

Ese episodio marcó el arranque en España de la guerra entre clanes mafiosos turcos, que después derivó en un intento de asesinato contra el capo Umit Yalçin en el Muelle Uno de Málaga. La violencia tampoco es nueva entre los clanes balcánicos: en junio de 2022, el narcotraficante serbio Aleksandar Kolundzic apareció torturado y ejecutado en una vivienda de Golden Beach, en Marbella.

La detención de los siete sospechosos confirma la capacidad de la Policía Nacional para desarticular células de crimen organizado transnacional asentadas en la Costa del Sol.

Los siete arrestados en Estepona no han sido vinculados por las autoridades serbias a un clan concreto, aunque sus métodos recuerdan a los de las organizaciones más violentas de los Balcanes. Ya en prisión preventiva, habrían exigido compartir módulo y amenazado a los funcionarios, según la información publicada. Son perfiles que, incluso en una situación procesal adversa, tratan de imponer sus propias reglas.

El Contexto Operativo

La irrupción de clanes balcánicos y turcos de nueva generación en la Costa del Sol se enmarca en una tendencia al alza del crimen organizado transnacional en España. La zona, con el Campo de Gibraltar como referencia, se ha consolidado como una de las principales puertas de entrada de estupefacientes hacia Europa, y con ella ha crecido la presencia de grupos que trasladan a territorio español sus códigos de violencia extrema. El SOCTA (informe europeo de evaluación de la amenaza del crimen organizado) de Europol sitúa de forma reiterada a las redes de los Balcanes Occidentales entre las más peligrosas y activas del continente.

La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen la presión sobre estas estructuras con operaciones continuadas. La desarticulación de células asentadas en la Costa del Sol forma parte de una estrategia sostenida contra el narcotráfico que combina la investigación patrimonial, la vigilancia de la vía marítima y la cooperación internacional. El Ministerio del Interior sitúa la lucha contra el narcotráfico entre las prioridades de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y publica cada año su balance de drogas incautadas, que mantiene a España entre los países europeos con mayores aprehensiones de cocaína.

La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos meses. Las autoridades penitenciarias han reforzado la vigilancia sobre los internos vinculados al crimen organizado, mientras la Policía Nacional continúa rastreando el entramado logístico y financiero de los clanes balcánicos asentados en España. La operación de Estepona deja un mensaje claro: la respuesta del Estado se mantiene firme frente a quienes pretenden imponer la ley del miedo.

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