La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, defendió la fiscalidad foral de la vivienda frente a las promesas que, a su juicio, se están haciendo ‘con demasiada alegría’. Lo hizo en el último pleno de política general de la legislatura en las Juntas Generales de Bizkaia, donde apeló a los grupos a cerrar grandes pactos de país y reclamó a su socio de coalición, el PSE-EE, lealtad a la palabra dada.
Su comparecencia sirvió de balance del ejercicio, pero no despejó su futuro político: Etxanobe no dio pistas sobre si volverá a encabezar la candidatura del PNV a la Diputación en los próximos comicios forales.
Las cifras de la fiscalidad foral destinada a la vivienda
La diputada general reconoció que ‘un buen empleo ya no garantiza por sí solo que una persona pueda construir aquí su vida’ y avisó de que se están prometiendo ‘soluciones sencillas a un problema que es muy complejo’. La vivienda no es competencia de la institución foral, subrayó, pero a través de la política fiscal la Diputación Foral de Bizkaia destina más dinero que cualquier otra administración a ayudar a pagar el alquiler, la hipoteca o la entrada de una casa.
Las deducciones por vivienda benefician a 266.369 personas, de las que 63.000 son jóvenes menores de 36 años, y dejaron en el bolsillo de los contribuyentes vizcaínos 339 millones de euros, 59 millones más que el ejercicio anterior. A esa batería se suma la deducción pactada con Elkarrekin Podemos para quien rehabilita una vivienda y la destina al alquiler: hasta el 18% de lo invertido, con un máximo de 3.000 euros, y 705 declaraciones en su primer año de aplicación.
Las posiciones de los grupos en el pleno
En el capítulo político, Etxanobe tendió la mano a la oposición para aceptar ‘buenas ideas’, pero fijó un límite: los acuerdos no pueden buscarse ‘a toda costa’ ni anular el resultado de las urnas. Cada uno tiene que saber cuánto pesa’, afirmó, antes de dirigirse a sus socios de Gobierno: ‘Para mí, gobernar en coalición es acordar, ceder cuando toca y sostener juntos lo acordado. También cuando resulta incómodo. Gobernar en coalición es ser leal a la palabra dada’.
El pleno deja abierta la negociación de la norma tributaria foral, con el PSE-EE dentro del Gobierno de coalición pero sin compartir el contenido del texto inicial.
El juntero socialista Goyo Zurro recogió el guante y aseguró que su grupo actuará ‘con lealtad’ en la tramitación de la norma de medidas tributarias, aunque advirtió de que su primer compromiso es con la ciudadanía. Defendió una fiscalidad progresiva, que sostenga los servicios públicos y exija control público y evaluación rigurosa. Del texto en tramitación dijo que no comparten ‘ni el fondo ni la forma’ y resumió: ‘Si gobernamos juntos, decidimos juntos’.
El portavoz de EH Bildu, Iker Casanova, consideró que el proyecto del Gobierno foral está ‘agotado’ y que empieza a percibirse la necesidad de un ‘cambio de ciclo’. Su grupo está predispuesto a los pactos, dijo, pero no a una ‘adhesión incondicional’, y advirtió de que si la política fiscal se orienta a recaudar menos, EH Bildu ‘ni ha estado ni se nos espera’.
La portavoz del PP, Raquel González, pidió un ‘cambio de raíz’ y rechazó sumarse a los grandes pactos propuestos por la diputada general. Sostuvo que la reforma fiscal se plantea ‘en clave electoral’ y que es ‘tan descafeinada’ que quedará en un bluf.
Desde Elkarrekin Podemos, Eneritz de Madariaga reclamó a la institución foral que ‘convierta su capacidad en política foral de vivienda’ y ponga recursos, objetivos y actuaciones. Lo que aprieta a la ciudadanía en Bizkaia, enumeró, es la vivienda, el coste de la vida, el mercado laboral, los cuidados, el transporte público y la crisis climática, aunque reconoció que el Gobierno foral no puede resolverlo todo por sí solo.
El encaje foral: competencia autonómica y palanca fiscal propia
La vivienda es competencia del Gobierno Vasco, mientras que la política fiscal corresponde a las diputaciones forales en el marco del concierto económico, el sistema que atribuye a los territorios históricos la gestión de tributos como el IRPF. La Diputación no diseña los planes de vivienda, pero sí decide las deducciones que aplican los contribuyentes, una palanca que en el régimen común depende en mayor medida de la normativa estatal.
El precedente inmediato es la revisión fiscal pactada con Elkarrekin Podemos, cuyas deducciones se han aplicado este año, y la norma de medidas tributarias que sigue su tramitación en las Juntas Generales de Bizkaia. El PNV y el PSE-EE comparten el Gobierno foral desde el inicio de la legislatura, con posiciones dispares sobre el alcance de esa reforma.
Este pleno era el último de política general de la legislatura. El siguiente hito será la aprobación de la norma tributaria en las Juntas Generales, mientras en el PNV sigue sin concretarse quién encabezará la candidatura a la Diputación en los próximos comicios forales.

