3Filtro de aire del motor saturado
I’ll look for current information on how a clogged engine air filter affects ITV emissions testing.
El filtro de aire es la pieza más barata de esta lista y, por eso mismo, la que más se olvida. Su función es dejar pasar oxígeno limpio a la cámara de combustión, y el motor no se conforma con poco: por cada litro de combustible necesita entre 14 y 15 litros de aire. Cuando el elemento filtrante está colmatado, esa entrada se estrangula y la dosificación se desequilibra hacia el lado rico, es decir, se quema más gasolina de la que corresponde al aire disponible. El resultado aparece justo en el parámetro que más suspensos provoca. El Manual de Procedimiento de Inspección vigente (versión 7.9, en vigor desde el 1 de enero de 2026) fija para un gasolina matriculado a partir del 1 de julio de 2002 un máximo del 0,3% de CO al ralentí y del 0,2% en ralentí acelerado, con un coeficiente lambda de 1 ± 0,03. Son horquillas muy estrechas, y superarlas es defecto grave: ITV desfavorable. Las emisiones concentran ya el 21,5% de los defectos graves y muy graves detectados en las estaciones españolas, solo por detrás de alumbrado y señalización.
El segundo motivo para incluirlo es todo lo que arrastra detrás. Un filtro saturado obliga al sistema de admisión a trabajar con más resistencia, ensucia antes el caudalímetro y termina falseando su lectura: si la centralita entiende que entra menos aire del real, inyecta de más y aparecen tirones, pérdida de empuje y humo más oscuro por el escape. En un diésel ese exceso de gasóleo se traduce en opacidad alta en el opacímetro; en un gasolina castiga el catalizador y las bujías. Y hay una vía rápida al suspenso: el testigo MIL encendido o un código de avería confirmado en la lectura OBD también se califican como defecto grave. El coste de evitarlo es ridículo en comparación: la pieza se mueve entre 20 y 45 euros y se sustituye cada 15.000 o 30.000 kilómetros, con intervalos más cortos en zonas secas, de polvo o con mucho polen. Circular con ella obstruida encarece además el consumo entre un 6% y un 10%.

