El precio del Brent se sostiene en 114,8 dólares y dispara la factura energética de España

El crudo cede un 1,63% tras una semana de subidas del 6%, pero sigue en máximos de seis meses por los ataques hutíes a Arabia Saudita y la tensión con Irán. España importa casi todo el petróleo que consume.

El precio del Brent cede un 1,63% y se queda en 114,82 dólares. Para España, que importa prácticamente todo el crudo que consume, eso no es un alivio: es un máximo de seis meses instalado en la factura energética.

Qué ha pasado: el crudo baja, pero sigue a un paso de sus máximos

Los números de primera hora de este lunes dejan poco margen a la interpretación. Los futuros del Brent —los contratos que fijan el precio del crudo para entregas posteriores— restaban 1,9 dólares, un 1,63%, hasta los 114,82 dólares por barril. El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense caía 2,08 dólares, un 2%, y se situaba en 101,19, según los datos de mercado recogidos por La República.

El movimiento es una pausa, no un giro de tendencia. La semana pasada el Brent cerró con una subida del 6% y el WTI con un 2,3%, y el viernes ambos contratos se anotaron cerca de tres dólares. Los ataques hutíes contra Arabia Saudita y la tensión entre Estados Unidos e Irán sostienen ese suelo.

Publicidad

Durante el fin de semana no hubo tregua. Los hutíes aseguraron haber golpeado estaciones de bombeo del oleoducto Este-Oeste saudí y el aeropuerto de Riad, y el reino afirmó haber interceptado misiles y drones. Ese oleoducto es la vía con la que Arabia Saudita esquiva el estrecho de Ormuz, la garganta marítima por la que sale buena parte del crudo que consume Europa.

La diplomacia se mueve a la vez que el mercado. Mediadores de Qatar viajaron el domingo a Teherán para rebajar la tensión regional en coordinación con Washington. Y este lunes está previsto que altos cargos del Pacto de La Meca —Arabia Saudita, Turquía y Pakistán— se reúnan en la capital iraní con los dirigentes de Irán, el primer contacto de alto nivel desde que los ataques hutíes se convirtieran en el punto de fricción del conflicto.

Por qué 114 dólares golpean la factura energética de España

Aquí está la clave para el lector español. Cada barril que se paga a 114 dólares entra en la refinería, en el surtidor y en la cesta de la compra. España cubre con importaciones alrededor del 70% de su energía, según los datos de dependencia que publica Eurostat, y el petróleo es el primer componente de esa factura exterior.

Un barril por encima de los 114 dólares no es una anécdota de mercado: se paga en cada depósito y en cada nómina del país.

El traslado a los precios es rápido y conocido: gasóleo, gasolina, transporte de mercancías y, por la vía del gas, el precio mayorista de la electricidad. Cuando el crudo se instala por encima de los 100 dólares durante semanas, el encarecimiento se filtra en la inflación subyacente y complica la política del Banco Central Europeo, que lleva dos años intentando devolver la estabilidad sin estrangular el crédito.

Las empresas lo notan antes que las estadísticas. Aerolíneas, transporte por carretera y química son los sectores que primero revisan costes, y en España pesan lo suficiente como para mover el empleo de varias comarcas. Un Brent sostenido en los 114 dólares encarece los fletes, los seguros y las materias primas de cualquier compañía que fabrique aquí, y estrecha márgenes que ya venían ajustados.

Publicidad

Del lado de la oferta, el mercado sigue mirando a los productores. La prima de riesgo que cargan los barriles saudíes no la explican los inventarios, sino la infraestructura dañada. El analista de PVM Oil Associates John Evans lo describió con precisión: ‘cualquier caída del precio del Brent hasta los mínimos de la semana pasada encontrará compradores agradecidos’, porque el riesgo, dijo, se ha duplicado.

El precedente de 2022: lo que España ya aprendió del crudo caro

No es la primera vez que el país hace cuentas con un barril disparado. En marzo de 2022, con la invasión rusa de Ucrania, el Brent rozó los 140 dólares y el Gobierno español negoció con Bruselas la llamada excepción ibérica, un tope al precio del gas que se usa para generar electricidad y que estuvo vigente hasta finales de 2023.

Antes, en julio de 2008, el crudo marcó máximos históricos cerca de los 147 dólares y el transporte español se llevó la peor parte. En ambos episodios quedó la misma lección: el petróleo caro no llega como un golpe único, sino como una marea que sube durante meses.

La diferencia es el origen del susto. Entonces el problema estaba en un gasoducto y en una guerra en Europa; ahora está en el mar Rojo, en la capacidad de reparación saudí y en la paciencia de Teherán. España no produce crudo, pero sí decide cuánto tarda en trasladarlo a la economía: la revisión de precios del transporte, los impuestos sobre los carburantes y las reservas estratégicas son palancas propias. Conviene seguir la reunión de este lunes en Teherán y las existencias de crudo en los países de la OCDE durante las próximas semanas: si la prima de riesgo no cede, al Brent le costará volver por debajo de los 100 dólares antes de que acabe el año.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: El Brent cede un 1,63% pero se queda en 114,82 dólares, cerca de máximos de seis meses, por los ataques hutíes contra Arabia Saudita y la tensión entre Estados Unidos e Irán.
  • Datos importantes: Brent a 114,82 dólares (-1,63%) y WTI a 101,19 (-2%). El Brent subió un 6% la semana pasada. Este lunes se reúnen en Teherán Arabia Saudita, Turquía y Pakistán.
  • Resumen: Un crudo por encima de 100 dólares encarece la factura energética exterior de España y presiona la inflación, los márgenes empresariales y la política del BCE.