Hay un tarro de miel en tu cocina que quizá no sea tan español como crees. Las importaciones de miel de Mercosur alcanzaron las 12.692,51 toneladas entre mayo y julio de 2026, frente a las 6.535,59 del mismo trimestre de 2025. Ese 94,2% de subida sale de los datos oficiales de comercio exterior que maneja la Unión Europea.
Quien ha puesto la lupa sobre la cifra es La Unió Llauradora i Ramadera, que califica el incremento de ‘fuerte’ y avisa de que esto es solo el primer escalón. El acuerdo comercial con el Mercosur se aplica desde el 1 de mayo de 2026, así que los tres meses medidos son los primeros de la serie.
Casi el doble. En tres meses.
Julio merece párrafo aparte. Ese mes entraron 6.269,81 toneladas, frente a las 2.248,10 de julio de 2025: un 178,9% más. En treinta y un días llegó prácticamente la misma miel que en todo el trimestre anterior del año pasado. Argentina se llevó la parte grande, con 5.343,34 toneladas y más del 85% del total, seguida de Uruguay (635,35) y Brasil (291,12).
Y aquí asoma el dato que de verdad preocupa al sector: el contingente arancelario con arancel cero se agotó en su primer subperiodo. Entre el 1 de mayo y el 30 de junio había disponibles 1.402,04 toneladas; se importaron 152,04 de más.
El problema no es solo cuánta miel entra, sino que el cupón con arancel cero ya se haya quedado corto en el primer tramo del calendario.
La organización agraria valenciana denuncia que esta política comercial presiona a un sector que ya carga con costes altos y con exigencias sanitarias, medioambientales y de trazabilidad muy por encima de las del socio comercial. ‘Los acuerdos comerciales no pueden convertirse en una vía para aumentar las importaciones sin analizar de forma permanente sus repercusiones’, sostiene.
El secreto del éxito
Si la miel española aprieta, la del súper también. Tres claves para no comprar a ciegas:
- Mira el origen, no la flor: la etiqueta está obligada a indicar de dónde viene la miel. Si pone ‘mezcla de mieles de la UE y de fuera de la UE’, el tarro puede llevar mayoría de miel argentina sin que lo sepas.
- Precio por kilo, nunca por tarro: compara siempre la misma unidad. Una miel a granel demasiado barata es el síntoma más fiable de un origen distinto al que imaginas.
- La cristalización juega a favor: una miel que granula con el frío conserva más aromas. La que sigue líquida años enteros ha pasado por un calor que se lleva parte de eso por delante.
Qué ha pasado entre mayo y julio

La Unió insiste en un matiz que conviene no perder: no es lo mismo el volumen total de miel importada que la parte que se acoge al contingente con trato preferencial. Lo primero mide el mercado; lo segundo, el privilegio arancelario. Y el calendario de concesiones sigue en el primer peldaño.
La evolución de julio, que el propio sector describe como ‘especialmente significativa’, apunta en la misma dirección: en un solo mes entró casi tanta miel como en mayo, junio y julio de 2025 juntos. Si eso ocurre con el cupo todavía pequeño, el calendario que viene preocupa más.
El contingente que ya no da abasto
El mecanismo tiene número: 09.0881. Abre la puerta a la miel de los países del Mercosur con arancel de 0 euros hasta un límite anual. En 2026 ese límite efectivo son 5.000 toneladas repartidas en subperiodos, y el primero disponía de 1.402,04 toneladas. Se superaron en 152,04 y el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1727 de la Comisión Europea ya ha descontado el exceso del último tramo del año.
La cifra no se queda ahí. El contingente parte de una prorrata de 7.500 toneladas anuales y crecerá de forma progresiva hasta las 45.000 toneladas con trato preferencial. Ni una tonelada de margen para la apicultura europea en ese escenario.
Lo que pide el sector
La reclamación va en tres direcciones: seguimiento reforzado con información permanente sobre volúmenes, precios de entrada, países de origen y uso real de los contingentes; vigilancia de los precios que perciben los apicultores; y activación sin demora de los instrumentos de salvaguardia si hay perturbación grave del mercado o perjuicio acreditado.
El argumento no es nuevo. ‘La Comisión no puede limitarse a observar la evolución de las importaciones’, zanja la organización. Ahí está el nudo.
Variaciones y maridaje
Mientras el mapa de la miel cambia, la tuya sigue haciendo el mismo trabajo. Una cucharada de miel de romero aguanta un queso curado con más dignidad que cualquier mermelada, y una miel de azahar líquida resuelve una vinagreta en cinco segundos. El maridaje clásico sigue siendo el queso azul, pero también funciona con cerdo asado y con pan de masa madre tostado.
Si vas justo de tiempo, la miel es el atajo más rentable de la despensa: sustituye al azúcar en un aliño, glasea unas zanahorias en cinco minutos o levanta un pollo asado sin salsa. Baja el fuego. La miel se agarra al fondo de la sartén en cuanto pasa de 180 ºC.
Para conservarla, tarro cerrado y armario fresco: la nevera acelera la cristalización y no aporta nada. Si ya se ha puesto dura, un baño maría suave a 40 ºC la devuelve al estado líquido sin castigarla. Y si el tarro que tienes es de importación, tampoco pasa nada: ahora sabes qué estás comprando.

