Un jabalí murió a cuchilladas tras irrumpir en un bar del casco histórico de Zaragoza el domingo 18 de octubre, en plenas Fiestas del Pilar. La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias exactas del suceso, ocurrido hacia las 00.40 horas y que se saldó con una mujer herida. Las diligencias se han centrado en tomar declaración a testigos, personas perjudicadas e implicados.
El episodio ha reabierto el debate sobre la presencia de fauna salvaje en los núcleos urbanos y no se queda en la anécdota de una madrugada de fiestas. Lo que ocurrió en el centro de la capital aragonesa remite a una pregunta que se decide mucho antes, en el monte y en las riberas: quién regula las poblaciones de ungulados (mamíferos como el jabalí, el ciervo o el corzo) y con qué medios cuenta para hacerlo.
Cómo llegó el animal hasta el bar El Jardín del Temple
Varias patrullas de la Policía Nacional y de la Policía Local fueron avisadas, hacia las 00.40 horas del domingo 18 de octubre, de la presencia de un jabalí en la vía pública. El animal se desplazó por distintas calles del centro mientras los agentes, con la colaboración de los bomberos de la Unidad de Rescate y Recuperación Animal (URRA), trataban de seguir sus movimientos y de evitar riesgos para peatones y conductores en unas calles muy concurridas.
Las pesquisas policiales trabajan con la hipótesis de que el jabalí llegó hasta esa zona tras seguir el cauce de un río. En su recorrido atravesó numerosas vías del centro y protagonizó momentos de tensión con viandantes a los que sorprendió en su huida.
Su carrera terminó en el bar El Jardín del Temple, en pleno casco histórico, donde embistió a una mujer que tuvo que ser trasladada al Hospital Universitario Miguel Servet para recibir asistencia sanitaria. Según las declaraciones recogidas durante la investigación, el propietario del establecimiento, con la ayuda de varios clientes, logró sujetar al animal por la cola y conducirlo a la parte trasera del local.
El jabalí continuó forcejeando para liberarse y el dueño utilizó un cuchillo del propio bar ante el temor de que pudiera atacar a más personas. Los agentes recibieron el cuchillo, con mango de plástico negro y hoja de sierra de aproximadamente 20 centímetros. La Policía Local retiró el cuerpo, que fue trasladado por personal de FCC y quedó a disposición del servicio correspondiente del Gobierno de Aragón.
El jabalí cruzó varias calles del centro antes de que nadie lograra reducirlo: la escena resume un problema que se decide en el monte.
La investigación abierta: qué se intenta esclarecer

La Policía Nacional ha centrado sus diligencias en reconstruir lo ocurrido mediante la toma de declaraciones a testigos, personas perjudicadas e implicados. El objetivo es esclarecer las circunstancias exactas en las que se produjo la muerte del animal. Hasta la fecha no ha trascendido ninguna conclusión de la investigación.
El cuchillo intervenido forma parte de esa reconstrucción, igual que los testimonios de quienes estaban dentro del bar y en la calle en ese momento. Los agentes han ido encajando las versiones de clientes, vecinos y personal del establecimiento para fijar la secuencia completa, desde la primera llamada de aviso hasta la retirada del cuerpo.
Las diligencias siguen abiertas.
La protesta del 24 de octubre y el debate sobre el sacrificio
La muerte del jabalí provocó la reacción de distintas organizaciones animalistas, que cuestionaron que fuera necesario sacrificar al animal y defendieron que su muerte podría haberse evitado. El sábado 24 de octubre, medio centenar de personas se concentró en la plaza de España de Zaragoza.
La movilización terminó con la colocación de una especie de altar en el establecimiento donde murió el animal. El gesto condensa las dos lecturas del suceso: la de quienes ven en el propietario a alguien que actuó para proteger a los presentes y la de quienes consideran que había otras salidas posibles.
Por qué un jabalí en el centro también es un asunto del mundo rural
Lo ocurrido en Zaragoza tiene una lectura que va más allá del casco histórico. La llegada de un jabalí a una calle céntrica es el final visible de un recorrido que empieza en el monte, en las riberas y en los cultivos que rodean la ciudad, y que se gestiona con instrumentos que se deciden lejos de la barra de un bar: la gestión cinegética (el conjunto de medidas para regular las poblaciones de especies cazables) y el reparto de competencias entre administraciones.
En España la caza es una competencia autonómica. En este caso, el cuerpo del animal quedó a disposición del servicio correspondiente del Gobierno de Aragón, mientras que la intervención urgente en la vía pública correspondió a la Policía Local y a la Policía Nacional con el apoyo de los bomberos. Esa cadena —ayuntamiento, comunidad autónoma cuerpos de seguridad— es la que tiene que responder en minutos cuando el problema se ha gestado durante años en el territorio.
Para el medio rural, el jabalí es una especie cinegética (aquella que puede cazarse conforme a la normativa) y, a la vez, una fuente de conflictos: daños en cultivos, incidentes en carreteras secundarias y tensión entre los distintos usos del territorio. El control de esas poblaciones se articula, en la práctica, a través de la actividad cinegética y de los ayuntamientos, que son quienes atienden las primeras urgencias.
La información disponible sobre este suceso no aporta un recuento oficial de jabalíes en el entorno de Zaragoza ni un balance de daños agrícolas de la campaña. Tampoco se ha informado de plazos para el cierre de las diligencias. Lo que sí está documentado es el recorrido de un animal desorientado por el centro de la ciudad y la herida de una mujer, dos hechos que la investigación trata ahora de encajar con los testimonios recogidos.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: Un jabalí murió a cuchilladas en un bar del centro de Zaragoza el 18 de octubre tras herir a una mujer.
- 👥 A quién afecta: A vecinos y hosteleros del casco histórico, a los servicios de emergencia y al sector cinegético que regula las poblaciones.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: La investigación abierta puede fijar criterios sobre cómo actuar cuando aparece fauna salvaje en una ciudad.

