Aitor Esteban, portavoz del PNV, exige a Sánchez responsabilidad política por el accidente de Urda y el cese de Óscar Puente.
En declaraciones a Telecinco, el dirigente nacionalista se preguntó ‘¿Qué tiene que pasar para que se asuma la responsabilidad política?’, en alusión a los dos siniestros ferroviarios graves registrados este año: el de Adamuz (Córdoba) y el de Urda (Toledo), este último con 69 muertes. Esteban sostiene que, más allá del dolor por las víctimas, ‘el propio sistema de infraestructura de transporte español ha quedado en entredicho’.
La formación trasladará esa exigencia de dimisión —o de cese por parte de Pedro Sánchez— a la Diputación Permanente del Congreso, que se reúne este martes 3 de noviembre con la comparecencia del ministro de Transportes como cita central. Será el primer pronunciamiento parlamentario del PNV sobre el siniestro, que ha provocado un vuelco en la campaña del 29N.
Qué exige el PNV y cómo lo llevará al Congreso
El argumento que emplea Esteban para marcar distancias con la gestión del Ejecutivo pasa por las ayudas generalizadas al transporte, que el PNV ya criticó cuando se aprobaron. A su juicio, esas subvenciones han reducido los ingresos públicos y han condicionado la inversión en conservación de la red. ‘Ese dinero se podía utilizar y nosotros hemos insistido mucho sobre el mantenimiento o mejora de las infraestructuras viarias’, ha señalado.
Con ese discurso, el portavoz nacionalista trata de recuperar un perfil propio que, según su propia descripción, quedó diluido en la ‘mayoría variopinta’ a la que su partido pertenece desde 2018. El margen de maniobra es estrecho: la formación sostiene al Gobierno central en el Congreso y afronta, en sus propias palabras, una precampaña difícil.
El PNV necesita cinco diputados para conservar grupo propio; el sondeo del Ejecutivo vasco le garantiza cuatro y concede siete a EH Bildu.
El sondeo del Gobierno Vasco y el umbral de los cinco diputados
La cita del 29N será el primer examen electoral de Esteban al frente del partido. Un sondeo elaborado por la Presidencia del Gobierno Vasco sitúa al PNV con cuatro diputados garantizados, uno menos que en 2023, tras perder un escaño en Gipuzkoa en favor de EH Bildu. La coalición de Arnaldo Otegi obtendría siete, dos más que hace tres años, al ganar con holgura en Gipuzkoa, disputar la victoria al PSOE en Álava y apurar una pelea a tres en Bizkaia, el territorio que ha sido el granero electoral más fiable para los nacionalistas.
El objetivo declarado de Esteban son cinco diputados, el umbral que garantiza al PNV grupo propio en la Cámara Baja. En 2023, con 1.164.447 votantes en Euskadi, el partido sumó más de 277.000 papeletas y logró esos cinco escaños. El Sociómetro cifra ahora en casi 720.000 los electores que aún no han decidido su voto o no han querido responder, un margen sobre el que el líder nacionalista confía en mejorar las previsiones.
Las planchas electorales las encabezan Maribel Vaquero, Idoia Sagastizabal y Gorka Urtaran, a quienes Esteban presenta como garantes de la agenda vasca en Madrid. Hay que explicarle a la gente que estas elecciones no son solo para elegir presidente’, ha repetido. Sagastizabal ha escenificado ese compromiso en la Casa de Juntas de Gernika, con el autogobierno como eje del mensaje.
Esteban mantiene su rechazo a cualquier acuerdo que incluya a Vox, formación que, a su juicio, quiere ilegalizar al partido. Sobre los sondeos, ha recordado que la formación ya ha cosechado en el pasado resultados similares a los que anticipan las encuestas y asume que el duelo entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo por la Presidencia del Gobierno puede restar visibilidad a su campaña.
El precedente de 2023 y el calendario hasta el 29N
El precedente que maneja el partido es 2023, cuando superó los 277.000 votos y logró los cinco escaños que ahora necesita revalidar. La cifra resulta determinante porque el grupo propio se fija precisamente en cinco diputados y el estudio del Ejecutivo autonómico deja al PNV justo por debajo de ese listón. En paralelo, la radiotelevisión vasca prepara un sondeo propio para medir la reacción del electorado al accidente de Urda.
La próxima cita llega este martes con la Diputación Permanente y la exigencia de cese del ministro; a partir de ahí, la campaña entra en su tramo final hasta el 29 de noviembre. Después de las generales, el PNV afrontará las elecciones forales y municipales, el siguiente duelo con EH Bildu, y la gestión de la agenda vasca en las instituciones de Euskadi. El resultado del 29N condiciona además el peso del partido en el Congreso, donde sus escaños forman parte de las mayorías que sostienen al Gobierno desde 2018.

