La Audiencia Nacional ha ordenado a la UDEF de la Policía Nacional identificar el punzón de las joyas incautadas a Rodríguez Zapatero.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? El juez José Luis Calama ha ordenado a la UDEF de la Policía Nacional investigar la autoría del punzón de las joyas intervenidas.
- ¿Dónde y cuándo? En Madrid, mediante una providencia fechada el 3 de noviembre de 2026.
- ¿Qué resultado? Una diligencia sobre más de 60 piezas tasadas en 1.023.320 euros, con autorización para recabar el apoyo de Interpol y Europol.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 4, José Luis Calama Teixeira, ha dictado una providencia fechada este martes 3 de noviembre de 2026 en la que ordena a la UDEF (la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, la unidad de la Policía Nacional especializada en delitos económicos y contrabando) que determine la autoría del punzón que aparece en las piezas de mayor valor. La resolución se enmarca en la investigación abierta por presuntos delitos de contrabando y otros, dentro del denominado «caso Plus Ultra».
Qué es un punzón y por qué condiciona la investigación
Un punzón es la marca estampada sobre un objeto de joyería. Puede señalar al fabricante e informar de las características del metal empleado. Según el informe pericial de la joyería Yanes, las piezas de mayor valor presentan una marca rectangular de extremos redondeados, con una letra T de diseño particular, el número 18 y la letra K. Los dos últimos elementos remiten al oro de 18 quilates; la letra es la pista que ahora debe cotejar la UDEF.
Calama se remite a la quinta conclusión de ese informe para activar la diligencia. La providencia no señala un fabricante concreto ni determina qué países tendrían que intervenir. Tampoco establece que la identificación deba producirse fuera de España. Lo que acuerda es una actuación dirigida a esclarecer un dato que sigue sin resolverse: quién estampó esa marca, una información que puede contribuir a determinar la procedencia de las piezas.
La resolución incorpora un segundo elemento relevante. El juez habilita a los investigadores para recabar la cooperación de Interpol y Europol si lo consideran necesario, y deja esa valoración en manos de la UDEF. La decisión no implica que la investigación deba salir de España, pero abre la puerta a consultar en el exterior registros de fabricantes y de contraste de metales preciosos si la marca no encuentra respuesta en las bases de datos nacionales.
La UDEF trabaja bajo dirección judicial y, si la marca lo exige, con el respaldo de Interpol y Europol para identificar las más de 60 piezas intervenidas.
El punto de partida es el registro practicado el 19 de mayo de 2026 en el despacho del expresidente del Gobierno. Durante aquella actuación, los agentes localizaron más de 60 piezas de joyería en el interior de una caja fuerte propiedad de Rodríguez Zapatero. El hallazgo llevó al magistrado a abrir una pieza separada para investigar la procedencia de los bienes y sus posibles implicaciones fiscales y aduaneras.
Dos tasaciones y una diferencia de casi 300.000 euros
La primera valoración, encargada a la joyería Ansorena, estimó las piezas en 1.323.915 euros. La segunda, firmada por Yanes a instancias del juez, rebajó el importe hasta 1.023.320 euros, unos 300.000 euros menos que la estimación inicial. El análisis de Yanes apunta además que las piezas de mayor valor presentan características compatibles con una fabricación comercial de probable origen asiático, una hipótesis pericial que no acredita por sí sola la procedencia geográfica de los bienes.
La pieza separada se abrió para examinar la posible existencia de delitos fiscales y de contrabando relacionados con las joyas. El expresidente figura como investigado en esa pieza, una circunstancia que no supone declaración de culpabilidad. Su defensa sostuvo el pasado septiembre que las piezas de mayor valor procedían de un regalo de la Casa Real de Arabia Saudí realizado en 2007, según la posición procesal mantenida por su representación.
La diligencia encargada a la UDEF es técnica y acotada. La identificación de un punzón exige cotejar la marca con los registros de fabricantes disponibles y descartar hipótesis hasta obtener una coincidencia verificable. La unidad de referencia de la Policía Nacional en delincuencia económica actúa en este caso bajo la dirección del juzgado, con el marco de garantías que exige una causa abierta por contrabando.
El Contexto Operativo
El marco de amenaza es el contrabando de bienes de lujo y la introducción de piezas de alto valor sin la correspondiente declaración aduanera. La trazabilidad de una joya depende de marcas como el punzón, y sin ese dato la comprobación del origen se complica. La investigación no se dirige contra ningún fabricante concreto ni atribuye a nadie la comisión de un delito: el juez ha pedido a la Policía Nacional una comprobación técnica sobre una marca de 18 quilates.
El dato que articula la causa es la doble tasación: las mismas piezas pasan de 1.323.915 euros a 1.023.320 euros según la pericia. Esa horquilla de casi 300.000 euros explica por qué el instructor ha querido agotar las comprobaciones técnicas antes de cerrar la pieza. La UDEF tendrá que determinar si la marca conduce a un fabricante identificable en España o si exige tirar del hilo fuera de las fronteras, con la cooperación internacional como cauce.
La providencia deja la causa abierta y sin conclusión sobre la procedencia de las joyas. La Policía Nacional deberá trasladar al juzgado el resultado de sus comprobaciones y el magistrado decidirá después si amplía la diligencia. El expresidente del Gobierno mantiene la condición de investigado en la pieza separada, una situación procesal que no anticipa el resultado de la instrucción.

