Santiago Abascal será entrevistado este lunes 9 de noviembre en La Revuelta de TVE, según han confirmado fuentes de Vox. El líder del partido acude al programa de David Broncano en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre.
La cita llega semanas después de que por ese mismo plató pasaran el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los candidatos de Podemos y ERC, Irene Montero y Gabriel Rufián. El presentador ha extendido la invitación al resto de candidatos nacionales, según la información difundida por La Vanguardia y confirmada por fuentes de la formación.
Por qué Abascal acude a la cadena que Vox critica
El dirigente de Vox, muy crítico con TVE y con su gestión, no renuncia al escaparate de mayor audiencia de la cadena pública. La precampaña le está llevando a actos por toda la geografía española y, hasta el momento, ha visitado casi una veintena de provincias.
La posición del partido sobre la radiotelevisión pública no ha cambiado: sostiene que RTVE debe responder al conjunto de los españoles y no a una línea editorial concreta, y ha hecho de la crítica a su gestión uno de sus frentes recurrentes. La entrevista no altera ese diagnóstico. El mayor escaparate de la cadena es, a la vez, un altavoz al que la formación no piensa renunciar.
El formato de Broncano mezcla entrevista y humor y ha demostrado capacidad para trasladar asuntos políticos a la conversación digital, lejos de los circuitos informativos convencionales. Para un partido que compite por el voto joven y por el electorado que se informa fuera de los telediarios, ese terreno pesa tanto como el del hemiciclo.
Acudir a La Revuelta no contradice la crítica de Vox a TVE: la dirección entiende que renunciar al mayor escaparate de la cadena sería ceder terreno.
Audiencia y reglas de pluralismo en plena precampaña
El movimiento tiene un cálculo inmediato. La entrevista se emitirá en la cadena pública, en horario de máxima audiencia y a tres semanas de la cita con las urnas del 29 de noviembre. El espacio se ha convertido ya en una parada obligatoria del calendario electoral para los partidos con representación nacional.
En periodos electorales, la cobertura de los medios públicos queda sujeta a los criterios de pluralismo que vigila la Junta Electoral Central, el órgano que arbitra los procesos electorales y vela por el equilibrio informativo. La presencia de todos los candidatos en un mismo formato reduce el margen de agravio, aunque el orden de las entrevistas y el tono de cada una quedan en manos del presentador.
Para Vox, el cálculo de audiencia es tan relevante como el político. Un programa de entretenimiento en la franja de access prime time, la previa al informativo nocturno, alcanza a espectadores que no ven debates ni sesiones de control, y ese público decide también en las urnas. La diferencia entre aparecer y desaparecer del radar mediático se mide en minutos de pantalla.
La estrategia de fondo y el pulso con el PP
Hay una lectura que pesa más que la anécdota del plató. La campaña del 29-N se libra en dos frentes simultáneos: la calle y la pantalla. Abascal acumula ya casi una veintena de provincias en actos de precampaña, y la entrevista del lunes añade a ese recorrido territorial una ventana de alcance nacional sin intermediarios.
El precedente inmediato es el propio programa. Por él han pasado el presidente del Gobierno y dos candidatos de la oposición, una secuencia que dibuja un territorio que Vox no puede dejar en exclusiva a sus adversarios. El pulso con el PP se juega además en quién fija la agenda de los asuntos que mueven el voto: inmigración, seguridad, fiscalidad y coste energético.
El riesgo es conocido. El registro del humor puede diluir el mensaje de Vox y convertir la cita en un titular de madrugada, y la crítica a la cadena pública puede volverse en contra si la entrevista se lee como un gesto de normalización. La dirección del partido ha resuelto esa tensión otras veces con la misma lógica: estar donde está la audiencia y llevar allí su argumentario sin complejos.
Queda por ver el tono final de la conversación. Abascal tendrá el lunes 9 de noviembre una ventana de máxima audiencia en la televisión pública; después quedará el cuerpo a cuerpo territorial de las tres últimas semanas de campaña.
