El error con tu abrigo de invierno al volante que le dará a la DGT la excusa perfecta para multarte con 200 euros en los próximos días.

3
Niños: la ‘prueba del pellizco’ que demuestra que el abrigo anula el arnés de la sillita

La prueba del pellizco se practica con el niño ya sentado y el arnés abrochado: se intenta agarrar la cinta a la altura del hombro con el pulgar y el índice. Si los dedos atrapan un pliegue de tela, la sujeción va floja y hay que tensar hasta que no quede holgura; si no se puede pellizcar nada, el ajuste es correcto. Como referencia complementaria, algunas entidades británicas de seguridad vial admiten entre el pecho y la correa un máximo de uno o dos dedos, salvo que el fabricante indique otra cosa. El problema es que el abrigo falsea el resultado: al apretar el arnés sobre un plumífero, la correa queda firme contra el relleno, no contra el cuerpo, así que la prueba se supera con nota mientras el menor viaja, en realidad, suelto. De ahí el truco que lo desmonta en dos minutos: abrochar con el abrigo puesto, desabrochar sin destensar nada, quitar la prenda y volver a cerrar. El hueco que aparece entonces, a menudo de una mano entera, es el margen que el abrigo escondía.

Ese hueco es el que se cobra las lesiones. En una colisión el acolchado se comprime en milésimas de segundo y el arnés pierde de golpe la tensión que parecía tener: el cuerpo se desplaza, la cabeza gana recorrido y, en las sillas instaladas a favor de la marcha, el niño puede deslizarse por debajo de la banda horizontal (el llamado efecto submarino) o escaparse de los arneses de hombro. Una prueba del automóvil club alemán ADAC con maniquíes a solo 16 km/h y chaquetas gruesas mostró la cinta abdominal hundida en el vientre, donde puede dañar órganos como el hígado o el bazo. En España, llevar al menor mal sujeto se considera infracción grave: 200 euros y cuatro puntos, con el sistema de retención obligatorio hasta los 135 centímetros y recomendable hasta los 150, según recuerda la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil (AESVi). La alternativa no es pasar frío: capas finas debajo, el abrigo colocado al revés sobre el arnés ya cerrado, una manta por encima y el habitáculo climatizado antes de arrancar.