La crema catalana es uno de los postres más famosos e icónicos de la gastronomía de Cataluña. Este postre tiene la combinación perfecta entre suavidad y cremosidad en su base que contrasta perfectamente con la crocancia de la capa de azúcar caramelizado. Es un plato tan delicioso que ha trascendido fronteras y se disfruta en hogares de todo el mundo. La crema catalana se prepara con una base de leche infusionada con cítricos y canela que le dan un sabor inigualable que lo distingue de otros postres similares.
Para hacer una crema catalana no solo necesitas seguir una receta, sino también ponerle mucho empeño y amor, y además conocer algunos secretos para obtener un resultado perfecto. Lo más importante de este postre es conseguir una textura ideal, sin que quede demasiado líquida o muy espesa, sino más bien en un punto medio. Y por supuesto, la capa de azúcar también debe quedar en el punto. Así que aquí te enseñaremos cómo hacerlo y qué ingredientes necesitas.
Ingredientes para una crema catalana perfecta

Para hacer una crema catalana perfecta y que parezca traída de Cataluña, debes contar con ingredientes de calidad. Lo primero que necesitas es leche que será la base de la receta, y la leche debe ser entera para asegurar la cremosidad del postre. También necesitarás yemas de huevo, azúcar y maicena, que cada uno aportará al sabor y textura de la receta. Y por supuesto, aromatizantes para su aroma característico.
Por otro lado, vas a necesitar tener también la piel de limón y la rama de canela, que serán parte de los ingredientes protagónicos de la receta. Estos dos ingredientes se infusionan a la leche y le aportan un sabor y aroma característico espectacular. La ralladura del limón no debe incluir la parte blanca ya que eso le daría un toque amargo, y el azúcar debe ser muy fino y uniforme para crear una capa crujiente perfecta.
Preparación de una crema catalana exquisita

Lo primero que debes hacer para preparar la crema catalana es infusionar la leche con la piel de limón y la canela, y ponerlas a calentar a fuego medio sin que llegue a hervir del todo. Mientras calienta la infusión, puedes ir mezclando las yemas con el azúcar y la maicena en otro bol y formar una crema homogénea. A continuación, debes mezclar la última crema poco a poco a la leche infusionada y remover hasta que el huevo se cuaje.
Una vez mezclado todo, debes poner a calentar de nuevo la leche y continuar removiendo constantemente hasta que la crema espese. No puedes dejar que la crema llegue a hervir porque se cortará y tampoco puedes dejar de remover porque pueden quedar grumos, así que en este paso toda tu atención debe centrarse en la preparación. Cuando veas que ya está lo suficientemente espesa, puedes retirarla del fuego y servirla en recipientes para que se enfríe y posteriormente espolvorear azúcar por encima y caramelizarlo con un soplete o plancha especial.
Algunos trucos para una crema catalana perfecta

Hacer crema catalana es muy fácil, pero algún descuido puede dañar tu receta, por eso es necesario conocer algunos trucos para que sea más fácil y el éxito de tu plato esté asegurado. Puedes colar la crema antes de ponerla en los recipientes para que no se formen grumos al servir. Y es muy importante que dejes reposar el postre en la nevera por un tiempo prudente para que alcance la textura adecuada.
En cuanto al caramelizado, debe hacerse justo al servirse para formar la capa crocante sin que se humedezca. Si no cuentas con un soplete de cocina, una opción que usan muchos para sus recetas es utilizar una cuchara caliente, que solo se debe pasar por encima del azúcar hasta que se derrita. Siguiendo esta receta y los trucos mencionados anteriormente, seguramente, podrás hacer un crema catalana perfecta que conquistará cualquier paladar.


















