Don Juan Carlos I abandona España ante las continuas informaciones sobre las sospechas de corrupción que rodean a su persona, con sus negocios opacos y cuentas en Suiza.
Su decisión ha respondido al paso que se reclamaba desde el Gobierno de España, incluso después de que su hijo Felipe VI le retirase su asignación en el pasado mes de marzo y renunciase a su herencia. Finalmente, las presiones por parte del Gobierno han dado sus frutos y el exmonarca abandona la Casa Real.
4EN MANOS DE LA JUSTICIA SUIZA
Las grandes dudas acerca del rey emérito se encuentran en la justicia suiza. Esta es la que verdaderamente preocupa a Don Juan Carlos I, ya que para él, todo el futuro dependerá de la investigación de la fiscalía del Supremo. Esta se centrará en lo ocurrido a partir de junio de 2014 y determinar si existen delitos fiscales o de blanqueo.
En el caso de que haya cometido un delito, la ley de impuesto de la renta de la Agencia Tributaria tendría que actuar, sobre todo en el caso de que supere los 120.000 euros. Todo esto supone que estaría más cerca de tener una imputación por parte de la justicia de Suiza que por la de España.

