El café es la segunda bebida más consumida del mundo después del té (sin contar el agua). No importa en que país o ciudad estés, siempre tendrás para desayunar una taza de café. Hay decenas de variedades y muchas formas distintas de ingerirlo. Su efecto estimulante lo convierte en el producto favorito para mantener despiertos a universitarios en sus largas jornadas de estudio. También es indispensable para la gran mayoría de las personas que trabajan de noche. ¿Quién no queda para tomar un café? No obstante, y a pesar de su consumo masivo a nivel mundial, el exceso de cafeína puede ocasionar algunos problemas de salud. Aquí explicaremos las consecuencias que puede traer la ingesta excesiva de café.
4Su consumo en grandes cantidades puede influir en la aparición de enfermedades gástricas
Los daños causados por el café no se limitan a la dependencia o al estrés. Además existen riesgos de contraer algunas enfermedades algo más graves si se consume a diario. Después de tomar una taza grande de café es muy habitual sentir acidez gástrica. Algunos de los componentes presentes en esta bebida irritan el estómago y pueden ocasionar ardores y reflujos. Si se ignoran estas señales, los problemas estomacales pueden empeorar con el pasar del tiempo. A su vez, el café aumenta las posibilidades de sufrir diabetes. Esto no se debe tan solo al azúcar que la añadimos, sino también afecta a la regulación natural de glucosa del organismo.

