
La gastronomía española está plagada de excelentes recetas, siendo una de las más saludables y ricas que se pueden encontrar en todo el planeta. A la hora de elegir el mejor plato es muy complicado decantarse por uno: tortilla de patata, paella, fabada… y como no, la sopa de ajo y la sopa castellana.
Un error habitual es referirse a ambas recetas como si fuesen la misma, pero realmente no es así. Te contamos la diferencia de las dos recetas.
SOPA DE AJO Y SOPA CASTELLANA

En muchas ocasiones se utiliza el nombre de sopa de ajo para referirse a la sopa castellana, y lo mismo sucede al revés. Esto es un error, ya que aunque puedan parecer iguales, no son exactamente lo mismo..
No obstante, sí es cierto que cuentan con algunos rasgos y características en común. Uno de ellos es que son dos recetas originarias de Castilla y León; y además, ambas eran un almuerzo habitual entre los campesinos.
PLATOS TÍPICOS DE LA GASTRONOMÍA ESPAÑOLA

La carencia de alimentos durante las épocas de hambruna hizo que los campesinos decidiesen optar por mezclar en una olla pan duro con ajo, sal y pimentón. El resultado fue un plato que además de económico ofrecía un gran sabor.
Lo que empezó siendo una receta de supervivencia acabó convirtiéndose en uno de los grandes emblemas de la gastronomía española. De hecho, son dos platos muy típicos de España; y que gozan de una gran popularidad, especialmente durante los meses de invierno.
LA DIFERENCIA ENTRE LA SOPA DE AJO Y LA SOPA CASTELLANA

Al hablar de la diferencia entre la sopa de ajo y la sopa castellana, se debe saber que esta es mínima. La diferencia radica en que el caldo de la castellana es más acuoso; mientras que el caldo de la sopa de ajo es más denso, ya que se deja más tiempo reposar. Esto hace que el pan absorba todo el caldo.
De esta forma, es normal que habitualmente haya confusión a la hora de referirse a una u otra, si bien es cierto que, si se presta atención a este detalle, podrá saberse rápidamente de qué sopa se trata.
LA EVOLUCIÓN DE LA SOPA CASTELLANA

La sopa castellana se elaboraba en su origen con unos ingredientes muy básicos y humildes, como eran pan duro; ajos; un poco de aceite o grasa; pimentón y agua. Estos estaban al alcance de la mayoría de personas, lo que contribuyó a la popularización del plato.
A medida que ha ido pasando el tiempo, ha logrado mantener su esencia tradicional. Sin embargo, se han ido añadiendo otros ingredientes para potenciar su sabor, como el uso de caldo en lugar de agua; y añadir jamón, chorizo y huevo.
INGREDIENTES PARA PREPARAR LA SOPA CASTELLANA O DE AJO

Para preparar una buena sopa castellana o una sopa de ajo habrá que tener en cuenta el dejar reposar más o menos el caldo en función de cuál de ellas se prefiera preparar. De esta manera podrás llegar a lograr la consistencia que prefieras.
Para preparar esta receta necesitas los siguientes ingredientes: 8 dientes de ajo; 100 gramos de pan duro; dos cucharadas de pimentón; cuatro huevos; un litro de agua; sal; y aceite de oliva.
CÓMO PREPARAR LA RECETA

La elaboración de una buena sopa castellana o una buena sopa de ajo es muy sencilla, y no tiene ningún tipo de complicación. Esta es una de sus grandes ventajas con respecto a otras elaboraciones; y es que podrás hacerla aunque no tengas gran experiencia en la cocina.
Para empezar tendrás que añadir un chorrito de aceite y el pan a una olla que esté a fuego medio. Deberá quedar dorado; y cuando se encuentre en su punto ideal, será el momento de retirarlo y reservarlo.
CONTINUANDO CON LA RECETA DE SOPA CASTELLANA O SOPA DE AJO

Hecho el primer paso será el momento de añadir los dientes de ajo. Estos deberán estar cortados en láminas, y se añadirán en la misma olla. En el momento en el que se empiecen a dorar, será el momento de sacarlos.
A continuación, en la misma olla, será el momento de sacarla del fuego para luego añadir el pimentón y mezclarlo bien con el aceite. De esta manera ya nos estaremos acercando a los últimos pasos, y en cuestión de apenas unos minutos tendremos hecha la sopa.
PASOS FINALES

Hecho todo lo anterior será el momento de afrontar la recta final de la receta. Para ello habrá que volver a poner la olla en el fuego y añadir el ajo, el pan, el agua y la sal. Todo ello se debe cocer durante 15 minutos aproximadamente a fuego medio.
Antes de servir la sopa deberás añadir el huevo batido removiendo constantemente, para que así se pueda ligar a la perfección con el caldo. Déjalo reposar más o menos tiempo para conseguir una consistencia más espesa o líquida, consiguiendo así una sopa castellana o una sopa de ajo.
UNA RECETA CON MUCHOS BENEFICIOS

La sopa castellana o sopa de ajo son platos que son perfectos cuando llegan las bajas temperaturas, ya que reconforta al cuerpo y sientan muy bien. Además de combatir el frío y de su sabor, tiene otros múltiples beneficios que merece la pena conocer.
Entre ellos se encuentra que es una elaboración depurativa que ayuda a eliminar toxinas gracias al ajo, además de mejorar la circulación de la sangre al tener un poder anticoagulante. Por ello, con una sopa es habitual sentirse mejor.
OTROS PLATOS TÍPICOS DE CASTILLA Y LEÓN

Además de la sopa de ajo y la sopa castellana, hay otros platos muy típicos de Castilla y León que son ampliamente conocidos. Uno de ellos es la morcilla de Burgos, que se conoce en el mundo entero por el gran sabor que deja en el paladar. Se elabora con arroz, sangre de cerdo y cebolla.
Otro plato muy conocido es su cochinillo, que se consume principalmente en la provincia de Segovia. Se prepara asado, de forma que la piel quede crujiente y tostada, y la carne que esté jugosa.