El CEO de Mediaset España en 2023: «Nuestro trabajo es entretener, no es hacer política»

«Nuestro trabajo es entretener, no es hacer política». Alessandro Salem, consejero delegado de Mediaset España, pronunció esta frase en mayo de 2023, cuando defendió la decisión de retirar ‘Sálvame’ de la parrilla de Telecinco y trasladar a Ana Rosa Quintana a las tardes. El directivo italiano quiso despejar las dudas sobre un posible giro ideológico del grupo y aseguró que la nueva programación no tendría connotaciones políticas. Tres años después, el papel que desempeñan los espacios de actualidad en Cuatro vuelve a poner sobre la mesa la distancia entre aquel discurso corporativo y la orientación de algunos de los formatos de la cadena.

Cuatro ha consolidado una oferta en la que la política ocupa un espacio destacado, con programas como ‘Horizonte’, ‘Todo es mentira’ y ‘En boca de todos’. La crítica a estos formatos se centra, entre otros aspectos, en la orientación ideológica ultraderechista que proyectan sus debates y en el escaso espacio que conceden a las voces críticas con el Gobierno, especialmente Iker Jiménez.

El fenómeno resulta especialmente significativo por el lugar que ocupa Cuatro dentro de Mediaset. La cadena ha encontrado en la actualidad una vía para reforzar su oferta y competir por la atención de una audiencia interesada en la política, los conflictos sociales y la confrontación mediática. En determinadas jornadas, la suma de sus espacios de debate rebasan las doce horas.

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La promesa de una televisión sin política

La declaración de Salem tuvo lugar en un momento de importantes cambios en Telecinco. Mediaset había anunciado la cancelación de ‘Sálvame’, uno de sus formatos más reconocibles, y preparaba la llegada de Ana Rosa Quintana a las tardes. La decisión alimentó las especulaciones sobre un posible cambio de orientación editorial, dado que la presentadora llevaba años al frente de un programa matinal que mantenía una presencia destacada de la actualidad política.

En una entrevista publicada por El País el 14 de mayo de 2023, Salem rechazó que la salida de ‘Sálvame’ respondiera a razones ideológicas. «No hay otros elementos. No hay connotaciones políticas. Sálvame es un gran programa, pero tenemos el deber de empezar a cambiar», afirmó al explicar la decisión.

Mediaset
Iker Jiménez y Carmen Porter.

Preguntado por el papel de Ana Rosa Quintana en la nueva programación, el directivo fue todavía más tajante. «No habrá política. Absolutamente no. Ningún tipo de tertulia política», aseguró sobre el espacio que ocuparía la franja vespertina. Su propósito, explicó, era ofrecer contenidos de entretenimiento, con un tono amable y dirigidos a acompañar a los espectadores en sus casas.

Salem extendió esa filosofía al conjunto del grupo. «Una televisión generalista como la nuestra es una televisión de todos, tiene que dar voz a todos y ser lo más independiente posible, también en los informativos», sostuvo. En la misma entrevista, defendió que los profesionales de los servicios informativos debían trabajar con autonomía y tranquilidad.

Un debate que viene de lejos

La controversia sobre la orientación editorial de Mediaset no comenzó con la llegada de Salem ni con los cambios de programación de 2023. Uno de los precedentes más relevantes se remonta a marzo de 2015, cuando Jesús Cintora dejó de presentar ‘Las mañanas de Cuatro’ por su mirada progresista y el enfado que generaba en el Gobierno de Mariano Rajoy.

La salida del periodista provocó críticas y abrió una discusión sobre la independencia editorial de las cadenas privadas. Mediaset justificó entonces su decisión mediante una declaración en la que reivindicaba el pluralismo y la objetividad como principios de su línea informativa.

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«La línea editorial de Mediaset España tiene el objetivo de informar, no de formar, a los espectadores a través de un pluralismo que dé voz a absolutamente todas las opiniones políticas y con unos presentadores que traten la información de manera objetiva», señaló el grupo en su explicación pública.

La formulación guarda una similitud evidente con el mensaje que Salem transmitiría ocho años después: la televisión debe informar sin adoctrinar, mantener la independencia y dar cabida a diferentes sensibilidades.

La trayectoria de Cuatro permite observar esa tensión. La cadena ha mantenido una presencia relevante de la actualidad, pero los formatos, sus presentadores y sus enfoques han ido cambiando hacia posiciones cercanas a Vox.

La fiebre política

Cuatro ha encontrado en la fórmula política una de las señas de identidad de su programación actual. La presencia de ‘En boca de todos’ y ‘Horizonte’ contribuye a mantener la actualidad en la parrilla durante buena parte de la jornada, mientras que ‘Todo es mentira’ aporta otra mirada a los asuntos políticos y mediáticos. La orientación y el tratamiento de cada espacio son distintos, pero todos participan de una oferta en la que la actualidad desde un prisma carpetovetónico tiene un peso considerable.

Lo que sí resulta relevante es el contraste entre el discurso institucional de Mediaset y el debate que suscitan algunos de sus programas. En 2023, Salem insistía en que el trabajo de la compañía consistía en entretener y no en hacer política. La evolución posterior de Cuatro demuestra que la política sigue siendo un componente importante de la oferta del grupo propiedad de la familia Berlusconi, socios de la presidenta ultra Giorgia Meloni.