Las ayudas a placas solares con batería en Andalucía duraron un día: la Agencia Andaluza de la Energía suspendió la convocatoria tras recibir más de 400 proyectos y agotar el presupuesto de un programa dotado con 20,77 millones de euros FEDER.
De la apertura al BOJA: 24 horas y más de 400 proyectos
El calendario fue de reloj. La convocatoria abrió el 22 de octubre de 2026 y, al día siguiente, el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) publicó la suspensión de nuevas peticiones al haberse completado el presupuesto. La nota de la Agencia, fechada el 23 de octubre, admitió un ‘elevado número de solicitudes’ presentadas sobre todo por particulares, aunque también por empresas y ayuntamientos.
Entre la línea solar y la de edificios públicos no residenciales —también suspendida— se superan los 400 proyectos. La gestión es en concurrencia no competitiva: no se comparan proyectos entre sí y cada concesión depende de que quede presupuesto, así que la Agencia tramitará los expedientes por riguroso orden de entrada. Llegar pronto cuenta casi tanto como tener un buen proyecto.
Ahí está la primera letra pequeña. El programa matriz está dotado con 20,77 millones de euros FEDER y no se ha cerrado entero. El catálogo oficial reservaba para la línea solar 3.750.500 euros a particulares y 2.019.500 a autónomos y empresas, unos 5,77 millones. La Agencia no ha detallado cuántas solicitudes corresponden a cada línea cerrada ni cuánto dinero piden en total: la cifra exacta del embalse de demandas sigue sin publicarse.
La letra pequeña: batería obligatoria, 5 kWh por kW y auditoría previa
La convocatoria no permitía instalar paneles y esperar. Cada instalación de autoconsumo con batería debía incluir almacenamiento, con un tope de 5 kWh por cada kW de potencia incentivada, y el 75 % de la energía almacenada en un año tenía que proceder de esas placas. Las familias sin actividad económica tampoco podían cobrar por la luz sobrante vertida a la red. El objetivo es gastar en casa la energía del tejado, también de noche.
Una subvención que obliga a almacenar y prohíbe vender excedentes no premia el kilovatio más barato: premia la autonomía del tejado.
Para particulares, autónomos, microempresas y pequeñas empresas la ayuda partía del 55 %; las medianas, del 45 %, y las grandes, del 35 %. Todos podían sumar hasta 10 puntos extra —comunidad energética andaluza, autoconsumo colectivo, empresa de servicios energéticos o municipio en reto demográfico— hasta tocar el 65 %. Con una ayuda mínima de 6.000 euros al 55 %, la inversión no bajaba de unos 10.900 euros, y hacía falta una auditoría energética previa realizada por un proveedor del listado oficial del IDAE.
El porcentaje máximo solo llega al 65 % si el proyecto suma comunidad energética o reto demográfico: la ayuda premia la ambición, no la urgencia.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Presupuesto en juego: 20,77 millones de euros FEDER para el conjunto del programa, con unos 5,77 millones reservados a la línea solar.
- Batería exigida: hasta 5 kWh de almacenamiento por cada kW incentivado y un 75 % de la energía almacenada de origen fotovoltaico.
- Ayuda e inversión: mínimo de 6.000 euros al 55 %, lo que situaba la instalación tipo por encima de los 10.900 euros.
- Equivalencia: más de 400 proyectos presentados en una sola jornada entre la línea solar y la de edificios públicos.

El aislamiento sigue abierto: hasta el 65 % y plazo hasta septiembre de 2027
La otra pata del programa sigue viva. La línea de eficiencia en viviendas y edificios residenciales privados mantiene el plazo abierto hasta el 30 de septiembre de 2027 o hasta agotar fondos, con un 50 % para particulares que puede llegar al 65 %. Cubre aislamiento de fachadas, cubiertas o techos, ventanas, toldos y, persianas, además de calefacción, agua caliente o iluminación. La obra debe subir al menos una letra la calificación energética y recortar consumo no renovable y emisiones de CO2.
El catálogo reserva 7.151.656 euros para particulares y 3.850.891 para empresas y autónomos, con un incentivo mínimo de 10.000 euros. Se exige certificado energético registrado en los tres meses anteriores y las renovables añadidas, como la aerotermia o la biomasa, no pueden pasar del 50 % de la inversión. Los particulares sin actividad económica pueden pedir ayuda para obras iniciadas después del 1 de mayo de 2025, siempre que no estén terminadas al presentar la solicitud.
La liquidez pesa tanto como el porcentaje. Cuando la ayuda supera los 15.000 euros se puede cobrar un anticipo del 15 % sin garantía o del 40 % con aval bancario, y cabe un pago parcial de hasta el 50 % tras justificar la mitad de la inversión. Para muchas familias ese adelanto decide si la obra se hace o se queda en el presupuesto del cajón.
Lo que un cierre en 24 horas dice del autoconsumo andaluz
Andalucía no es un mercado que haya que despertar. La propia Agencia reconoce que el autoconsumo compartido ya ha superado el objetivo de potencia previsto para 2026, y una convocatoria que se agota en una jornada confirma que había demanda embalsada esperando ventanilla. El problema no es la falta de interés, es el dimensionamiento: unos 5,77 millones para la línea solar dentro de un programa de 20,77 millones FEDER se quedaron cortos antes de abrir, y el resto del presupuesto está comprometido en otras actuaciones.
Tampoco hay respuesta a la pregunta que importa. La Agencia no ha dicho si habrá más fondos para las baterías domésticas ni cuánto queda en la línea de eficiencia. Sin fecha de reposición, el mensaje al instalador y al propietario es que el sistema premia la velocidad, no la calidad del proyecto. Es el mismo patrón que se repite en las convocatorias de FEDER gestionadas por orden de entrada: quien tiene el expediente preparado cobra, quien llama en noviembre se queda fuera. Un reparto por rendimiento energético habría primado mejor las actuaciones más ambiciosas que la propia convocatoria decía buscar.
El diseño técnico, en cambio, apunta en la dirección correcta. Exigir batería y obligar a consumir en casa lo almacenado empuja al hogar hacia la autosuficiencia y descarga la red en las horas de más demanda, justo lo que pide la descarbonización del sistema eléctrico. Con la vista puesta en el marco europeo de Fit for 55 y en los objetivos de despliegue renovable, la lección andaluza es sencilla: el dinero público para autoconsumo no falta por falta de interés, falta por falta de ventanilla. Y mientras tanto, los 400 expedientes esperan turno con la batería ya comprada.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: cada instalación con batería evita consumo de red en horas nocturnas y recorta factura y emisiones del hogar durante 25 años.
- Modelo que cambia: el autoconsumo deja de ser venta de excedentes y pasa a ser gestión del consumo en casa, con el almacenamiento como pieza central.
- Para las próximas generaciones: 20,77 millones FEDER comprometidos en un día son tejado limpio instalado y menos dependencia de la energía fósil importada.

