Aragón se planta ante incidencias en el CAM de Ateca: Gobierno regional reclama compensación a la UTE y depurará responsabilidades

El Gobierno de Aragón ha tomado medidas drásticas tras el escándalo de presuntos malos tratos en el Centro de Atención de Menores (CAM) de Ateca, en Zaragoza. Este caso ha sacudido los cimientos del sistema de protección de menores en la comunidad autónoma, poniendo de manifiesto graves deficiencias en la gestión y supervisión de estos centros. La consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín, ha comparecido ante los medios para explicar las acciones que se están llevando a cabo para abordar esta crisis y prevenir futuros incidentes.

La situación ha llegado a un punto crítico después de que el director y cuatro trabajadores del centro hayan ingresado en prisión provisional por presuntos maltratos a dos internos. Este hecho ha desencadenado una serie de medidas por parte del Gobierno de Aragón, que van desde la presentación de una reclamación administrativa contra la UTE gestora del centro, hasta la apertura de una investigación interna y la revisión de todos los contratos vigentes en centros similares. La gravedad de los hechos ha puesto de manifiesto la necesidad de una reforma profunda en el sistema de atención a menores tutelados.

Acciones legales y administrativas contra los responsables

El Departamento de Bienestar Social y Familia ha presentado una reclamación administrativa por daños y perjuicios contra la UTE formada por Lagunduz y Fundación Salud y Comunidad, responsable de la gestión del CAM de Ateca. Esta acción se fundamenta en el incumplimiento de la Ley de Contratos Públicos y podría derivar en acciones judiciales. La consejera Carmen Susín ha sido tajante al anunciar la rescisión de la relación contractual con esta UTE, tanto en el presente como en el futuro.

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Además de las medidas contra la empresa gestora, el Gobierno de Aragón ha iniciado una investigación interna para depurar responsabilidades. Se ha nombrado a un instructor y se ha abierto un expediente disciplinario a la persona responsable del Servicio Provincial de Tutelas y Protección a la Infancia. Esta acción demuestra la determinación del ejecutivo autonómico de llegar hasta el fondo del asunto y no dejar impune ninguna negligencia.

El Departamento también se ha personado en la causa abierta en el Juzgado de Instrucción número 2 de Calatayud, demostrando su compromiso con la transparencia y la colaboración con la justicia. Susín ha enfatizado que si se llega a acreditar cualquier negligencia en la vigilancia y control de los menores tutelados, se iniciarán las actuaciones judiciales pertinentes hasta las últimas consecuencias.

Medidas preventivas y de control en el sistema de protección de menores

El Gobierno de Aragón ha anunciado una serie de medidas para reforzar el control y la supervisión de los centros de menores. Entre estas acciones destaca la elaboración de un «protocolo de malas praxis» y la creación de una comisión de seguimiento. Estas iniciativas buscan establecer mecanismos más eficientes para detectar y prevenir situaciones de abuso o negligencia en el cuidado de los menores tutelados.

Otra medida significativa es la puesta en marcha de una auditoría de todos los contratos actualmente en vigor para centros similares al de Ateca. El objetivo es verificar si estos contratos se están cumpliendo según lo establecido y detectar posibles casos similares al denunciado. Esta revisión exhaustiva permitirá tener una visión completa del funcionamiento de este tipo de centros y corregir cualquier deficiencia detectada.

Asimismo, se llevará a cabo una revisión de la titulación de todos los trabajadores en los centros de menores. Esta acción busca garantizar que el personal que atiende a los menores cuenta con la formación y cualificación adecuadas para desempeñar su labor. La consejera ha reconocido que existen centros que trabajan muy bien y que ahora se ven cuestionados por esta situación, por lo que es necesario defender su buen nombre.

Reubicación de menores y colaboración interautonómica

Una de las consecuencias inmediatas de este caso ha sido la necesidad de reubicar a los menores que estaban internados en el CAM de Ateca. El Gobierno de Aragón ha actuado con celeridad para garantizar el bienestar de estos jóvenes, coordinándose con otras comunidades autónomas como País Vasco y Baleares, ya que algunos de los menores provenían de estas regiones.

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La Administración regional ha mantenido un contacto constante con las familias de los menores afectados, informándoles de la situación y de las medidas tomadas. Los menores aragoneses están siendo reubicados en otros centros del Gobierno de Aragón, asegurando que reciban la atención y los tratamientos específicos que precisan. Esta situación ha puesto de manifiesto la importancia de contar con una red de centros capaces de responder ante situaciones de emergencia.

El caso ha planteado también cuestiones complejas en cuanto a la tutela de los menores. La consejera Susín ha explicado la situación particular de uno de los menores denunciantes, cuya madre ha solicitado la reversión de la tutela autonómica. Este caso será dirimido por la juez en una vista, lo que demuestra la complejidad legal y administrativa que rodea a estas situaciones.

En conclusión, el escándalo del CAM de Ateca ha supuesto un punto de inflexión en la gestión de los centros de menores en Aragón. El Gobierno autonómico ha respondido con una batería de medidas que abarcan desde acciones legales hasta reformas estructurales en el sistema de protección. El objetivo es claro: garantizar el bienestar y la seguridad de los menores tutelados, restaurar la confianza en el sistema y prevenir que situaciones similares puedan repetirse en el futuro. El camino por recorrer es largo, pero las acciones emprendidas demuestran un compromiso firme con la mejora de la atención a los menores más vulnerables de la sociedad aragonesa.