La Policía Nacional de España ha lanzado una alerta reciente sobre el consumo, tenencia y distribución de sustancias ilícitas. Pero lo que más impacta, es la cantidad de jóvenes detenidos, quienes se justifican que les han cogido con las manos en la masa porque decidieron «probarla por primera vez» ; pero salir de ese círculo vicioso es algo que pocos logran al primer intento. Todo comienza con una «probada», después viene que sus ahorros se van en días, luego comienzan a vender sus cosas, piden créditos, se endeudan, se alejan de su entorno de amigos, hasta que la calle se convierte en un foso del cual pocos pueden salir por su propia voluntad.
Es por eso que la Policía Nacional no abandona la campaña antidrogas ni un momento en el año. Desde sus redes sociales han compartido un mensaje realista, porque este tipo de sustancias las consumen de forma creativa la primera vez. Luego, cada fin de semana, pero se levantan un día y deciden que con una dosis en la mañana es suficiente para sentirse más motivados. Sin embargo, el insomnio se vuelve rutina, por lo que otra dosis por la noche sería conveniente. Y es cuando esa «una probada y ya está» se convierte en algo casi imposible de superar si no existe el apoyo adecuado.
1POLICÍA NACIONAL LO HA DEJADO CLARO: LAS DROGAS NO TRAEN NADA BUENO
En realidad, el Código Penal español no castiga el consumo propio de drogas. Sin embargo, que la Policía Nacional te registre y te atribuyan a tenencia, el cultivo o elaboración y su tráfico, las penas son gravísimas. Esto, según lo establecido en el artículo 368. Por lo que, el cultivo, elaboración y tráfico son delitos contra la salud pública. Del mismo modo, la promoción, favorecimiento o facilitación del consumo de drogas es un acto ilegal, aún peor si se le facilita dicha sustancia a un menor de edad.
Por su parte, la tenencia de droga con fines lucrativos, también es penado. Pero, si la cantidad de droga poseída en el momento del cateo de la Policía Nacional, la Guardia Civil o cualquier cuerpo de seguridad, excede la cantidad razonable para el consumo propio y se sospecha la intención traficar, puede ser penalizada. A pesar de que el consumo individual y aislado, sin involucrar a nadie más, no está penalizado, pero sí pone en riego la salud pública. Por ejemplo, consumir y luego conducir bajo los efectos de drogas, puede dejarte hasta sin permiso de conducción.

