Netflix vuelve a demostrar por qué domina el terreno del true crime con una de esas historias que cuesta sacarse de la cabeza. La plataforma no solo apuesta por relatos impactantes, también sabe cómo contarlos, y esta vez lo hace con una docuserie breve, directa y difícil de ignorar que está enganchando a quienes buscan algo más que entretenimiento.
Netflix tiene en su catálogo una propuesta que ha ido creciendo casi en silencio hasta convertirse en tema de conversación, de esas que empiezas “por curiosidad” y terminas recomendando. Se llama ‘Confía en mí: el falso profeta’, tiene solo cuatro capítulos y se mete de lleno en un caso real que mezcla fe, poder y manipulación dentro de una comunidad cerrada.
1Netflix presenta una historia real que incomoda desde el primer minuto
La serie ‘Confía en mí: el falso profeta’ arranca con el contexto de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, un grupo derivado del mormonismo que durante años ha estado rodeado de polémica. Netflix reconstruye cómo figuras como Warren Jeffs llegaron a ser considerados profetas, incluso cuando su poder seguía activo desde prisión.
Pero lo más inquietante llega después, cuando aparece Samuel Bateman, un hombre que aprovecha el vacío de poder para crear su propio círculo dentro de la comunidad. Netflix muestra cómo, poco a poco, logra reunir seguidores y formar una estructura en la que las reglas se retuercen, especialmente cuando entran en juego mujeres jóvenes y dinámicas que generan una tensión constante en el relato.

