Eurocámara allana el camino: euro digital se votará el 23 de junio

La comisión ECON avalará la votación en pleno para dar luz verde a la moneda digital del BCE. El proyecto, que incluye las modalidades online y offline, podría recibir el visto bueno definitivo antes de que acabe 2026.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Comisión de Asuntos Económicos (ECON) del Parlamento Europeo avalará el 23 de junio la votación en pleno del euro digital. Si el pleno lo aprueba en julio, se iniciará la negociación final con el Consejo.
  • ¿Quién está detrás? El Banco Central Europeo impulsa el proyecto, la Eurocámara lo ha desatascado con concesiones entre grupos. La Comisión Europea actuará de mediadora en los trílogos.
  • ¿Qué impacto tiene? El euro digital ofrecerá una alternativa pública al dinero electrónico, con impacto en la soberanía monetaria y la banca. España, a través de entidades como Unicaja o Abanca, se ha ofrecido para testarlo.

La Eurocámara allana el camino: el euro digital se votará el 23 de junio. El proyecto de moneda pública digital del BCE supera así más de tres años de bloqueo legislativo gracias a un consenso político ‘casi total’ alcanzado tras duras cesiones. El pleno podría darle luz verde definitiva en julio, y el Gobierno español ya se ha postulado como laboratorio de pruebas.

Las concesiones que desatascan el euro digital

Diversas fuentes comunitarias consultadas por Moncloa.com confirman que la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (ECON) dará su visto bueno el próximo 23 de junio a la propuesta de resolución legislativa que llevará el euro digital al pleno. El proceso, calificado de ‘muy trabajado’, ha exigido importantes concesiones por todas las partes implicadas para alcanzar un equilibrio entre la iniciativa pública y el espacio de la banca privada.

Uno de los puntos más sensibles ha sido la modalidad de uso. La Eurocámara votará el euro digital en su versión completa, es decir, tanto en la modalidad en línea como sin conexión (offline). Se descarta así la posición inicial del ponente, que abogaba por lanzar únicamente la versión offline para dejar margen a soluciones privadas como Bizum. Este giro ha sido clave para desbloquear el proyecto.

Publicidad

El voto en pleno de julio y el debate sobre el efectivo

Una vez superado el trámite en ECON, la votación en el pleno del Parlamento Europeo, con todos los eurodiputados, está prevista entre los días 6 y 9 de julio. De aprobarse, se levantará la última barrera parlamentaria y se dará paso a los trílogos, la negociación a tres bandas entre Comisión, Consejo de la UE y Eurocámara que define la versión final de cada ley europea. La confianza entre los legisladores es total y, si no surgen imprevistos, el respaldo definitivo podría llegar antes de que termine 2026.

En paralelo, la Eurocámara votará en ese mismo pleno de julio el Reglamento sobre el curso legal del efectivo en euros, una norma que garantiza que el dinero en metálico no desaparecerá y mantendrá su nivel de acceso y aceptación. Una medida pensada para tranquilizar a quienes recelan de una digitalización forzosa.

El BCE lleva años insistiendo en que el euro digital no es un capricho tecnológico, sino una salvaguarda de la soberanía monetaria frente a plataformas privadas globales.

El Eje del Poder Europeo

La aprobación del euro digital reordena los equilibrios internos de la UE. Alemania, históricamente recelosa de cualquier experimento que roce la unión bancaria, ha moderado sus reservas a cambio de garantías sobre la protección del efectivo. Francia, por su parte, ha visto en el proyecto una oportunidad para reforzar la autonomía estratégica del euro frente al yuan digital chino y a los criptoactivos estadounidenses. Los países frugales del norte aceptan el salto siempre que no implique un respaldo estatal ilimitado a los depósitos digitales.

Para España, el euro digital abre una ventana de oportunidad única. Entidades como Unicaja, Abanca, Ibercaja, Cecabank y Bizum se han ofrecido ya para participar en las pruebas piloto del BCE. El país podría convertirse en un laboratorio europeo de la moneda digital, con beneficios para el ecosistema fintech y para la digitalización de los pagos minoristas.

El desenlace no es aún definitivo. Los trílogos que arrancarán tras el voto del pleno añadirán una capa de complejidad técnica y política. Sin embargo, el consenso cosechado en la Eurocámara sugiere que el BCE podrá cumplir su calendario: tener el euro digital operativo antes de que termine esta década. El próximo hito será la cumbre del Consejo Europeo de octubre, donde los jefes de Estado y de Gobierno podrían rubricar el respaldo político definitivo.