El grupo de investigación OSINT Bellingcat ha destapado esta semana las profundas conexiones digitales entre Viory, una agencia de vídeo con sede en Abu Dhabi, y Ruptly, el brazo audiovisual de Russia Today sancionado por la UE por difundir propaganda del Kremlin. Los hallazgos, publicados este 4 de junio, incluyen certificados SSL compartidos, direcciones IP idénticas y el envío de datos de rendimiento a un mismo proyecto de Sentry, pese a que ambas entidades niegan todo vínculo.
Anatomía del entramado: certificados, IPs y el rastro digital
Viory se presenta como la ‘agencia de vídeo del Sur Global’, con acuerdos en más de 22 países y una red de 3.000 videoperiodistas. Pero su infraestructura digital cuenta una historia muy distinta. Documentos de VirusTotal muestran que el dominio darpo.vision —la sociedad legal de Viory, Darpo Vision FZ LLC— utilizaba un certificado SSL wildcard registrado a nombre de ruptly.video. Un ingeniero consultado por el exhaustivo informe de Bellingcat explicó que esto indica que quien operaba darpo.vision tenía acceso a la clave privada del certificado de Ruptly, algo que solo es normal dentro de la misma infraestructura de alojamiento.
Las direcciones IP compartidas refuerzan la sospecha. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, viory.video y ruptly.video compartieron de forma simultánea IPs rusas como 158.160.132.25 y 84.252.135.88, según datos de VirusTotal. Estas IPs de Yandex Cloud solo registraban actividad para los dominios de ambas agencias, sin otros inquilinos visibles.
El rastreo técnico llegó aún más lejos. El escaneo de la página de inicio de sesión de ruptly.agency el 26 de marzo de 2026 reveló que enviaba datos de telemetría a sentry.ops.viory.team, un subdominio de Viory usado para herramientas internas de desarrollo. Además, el panel de Sentry de ruptly.video redirige a una URL que contiene ‘viory’ y usa el título ‘Viory’. Como corroboró James Wilson, editor de empresa en Risky Business Media, cada fragmento de telemetría empleaba una clave de Sentry distinta, lo que descarta un simple copia-pega de código y apunta a una inclusión deliberada.
Un detalle casi humorístico reforzó el caso: una página de pruebas de Viory en frontend.dev.viory.video mostraba el título “Stream trending news | Ruptly” y una descripción que alababa a la “galardonada agencia de noticias Ruptl” [sic].
Cuando los datos de rendimiento de una web sancionada fluyen hacia los mismos servidores que alimentan una agencia en Abu Dhabi, la frontera entre periodismo y operación encubierta se desvanece.
Ruptly, el historial de una maquinaria de propaganda
Ruptly nació en 2013 como filial de Russia Today, controlada por la empresa estatal rusa ANO TV-Novosti. Su objetivo declarado era convertirse en la alternativa a Reuters y AFP. Pero siempre estuvo bajo supervisión del Kremlin. Tras las sanciones de la UE en 2022, la empresa en Berlín entró en insolvencia en octubre de 2024 y resurgió en Moscú. La investigación de Felix Huesmann, del diario alemán RND, fue la primera en señalar los vínculos: el registro inicial de Darpo Vision en la zona franca de Abu Dhabi incluía el email d.toktosunova@gmail.com, cuyas iniciales coinciden con Dinara Toktosunova, directora gerente de Ruptly. Ella negó cualquier doble función, pero el dato encaja con la mudanza de personal clave entre ambas organizaciones, documentada por el grupo OSINT For Ukraine.
La zona franca de Abu Dhabi ofrece alta privacidad corporativa. Darpo Vision FZ LLC se registró allí en diciembre de 2022 con un número de teléfono de Moscú y un registrador de dominios ruso. Viory surgió en noviembre de 2023 con una capacidad ya montada: 150 empleados a tiempo completo y acuerdos con televisiones africanas y asiáticas. Demasiado robusto para una startup.
Dossier Moncloa: Ojos en la Sombra
Viory comparte la columna vertebral digital de Ruptly, el vector de la propaganda rusa en la UE. Esta operación no es un ciberataque al uso, sino una sofisticada maniobra de influencia: una agencia de noticias que se presenta como la voz del Sur Global pero utiliza la misma tubería técnica que un medio sancionado por el Kremlin. El vector de amenaza es claro: desinformación y propaganda encubierta mediante infraestructura digital compartida. El atacante es Ruptly, controlada por RT y, en última instancia, por la estructura de propaganda estatal rusa. La defensora nominal es Viory, pero actúa como fachada opaca. Los Emiratos Árabes Unidos, que ofrecen refugio corporativo en su zona franca, observan desde un segundo plano, mientras el CNI monitoriza cómo esta triangulación afecta al Magreb y al Sahel, donde Moscú y Abu Dhabi compiten por influencia.
El nivel de clasificación estimado del material en cuestión es “Sin Clasificar pero Sensible”: los hallazgos de Bellingcat se obtienen con técnicas OSINT, pero las agencias de inteligencia reservan este tipo de análisis de infraestructura para sus propias operaciones de contrainteligencia. El precedente histórico es la larga tradición de la KGB y sus herederos en usar agencias de noticias como tapadera. La agencia Novosti en la Guerra Fría, RT y Sputnik en la era actual, y ahora Ruptly. El colapso de Ruptly en Alemania y su resurrección en Moscú demuestran la capacidad del Kremlin para replegarse de las sanciones y reciclarse en jurisdicciones amigas.
Si hay algo que tengo claro desde que escribí El quinto elemento es que “el próximo 11S empezará con un clic”. Viory es la prueba de que Moscú sabe crear franquicias locales que blanquean su propaganda sin necesidad de disparar un solo misil. Mientras la agencia firma acuerdos con televisiones africanas y asiáticas, el consumidor de noticias no tiene forma de saber que el metraje ‘neutral’ puede venir de la misma tubería que RT. Y ese es el verdadero triunfo del diseño: la confusión permanente entre hecho y ficción. En España, donde los tentáculos de la desinformación prorrusa ya han tocado el debate político sobre el Sahel, el CNI debería incluir a Viory en su cartografía de amenazas híbridas. La próxima cumbre del Consejo Europeo de junio podría ser un buen momento para que los Veintisiete revisen cómo las zonas francas emiratíes sirven de escudo a estas operaciones.


