Mercadona arrasa este verano con sus helados de pistacho y dochis

La cadena valenciana refuerza su sección de congelados con tarrinas y bombones de pistacho más intensos, y amplía la gama de dochis con cuatro sabores. Todo a precio Hacendado y con trucos claros para que la textura no decepcione al servirlos en casa.

Llega el calor y vuelve la pregunta de siempre: ¿por qué los helados caseros nunca tienen la textura cremosa de los buenos, y por qué los del súper saben todos igual? Esa frustración es la que Mercadona parece haber escuchado este año, porque las novedades de su sección de congelados para la temporada 2026 apuntan directas a los dos puntos débiles del helado industrial: el sabor plano y la textura aburrida.

La cadena valenciana refuerza su categoría estrella con una ofensiva centrada en el pistacho y en los dochis, esos bocaditos de helado envueltos en masa de arroz mochi que llevan dos veranos arrasando en redes. No es casualidad: el pistacho se ha convertido en el sabor más buscado del año, y los dochis resuelven un antojo concreto, el de algo pequeño, fresco y diferente.

Qué trae Mercadona este verano en helados

La gama Hacendado incorpora varias referencias nuevas que ya están llegando a los lineales. El protagonista absoluto es el helado de pistacho, que aparece en formato tarrina y también como bombón recubierto de chocolate. La propuesta juega con un porcentaje de pasta de pistacho mayor que el de temporadas anteriores, lo que se traduce en un color más apagado (ese verde amarillento que delata al pistacho de verdad) y un sabor menos dulce.

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Junto al pistacho, llegan los dochis en varios sabores: vainilla, chocolate, mango y, la sorpresa de la temporada, pistacho también. Se venden en cajas de seis unidades, pensadas para picar directamente del congelador sin tener que servir nada. Cada pieza ronda los 30 gramos, un tamaño que encaja con el concepto de capricho medido.

La gama se completa con sandwiches helados renovados, polos de fruta con trozos visibles y una tarrina de turrón que, aunque suene raro en junio, Mercadona mantiene todo el año porque funciona.

El secreto del éxito

  • Atemperar antes de servir: sacar el helado del congelador entre 5 y 8 minutos antes. Si lo sirves directo a -18 ºC, la lengua no percibe los matices del pistacho y todo sabe a frío.
  • Los dochis se comen semicongelados: 2-3 minutos fuera del congelador bastan para que la masa de arroz quede elástica y no se rompa al morder. Si te los comes duros, la capa exterior cruje de forma desagradable.
  • Cuchara caliente, corte limpio: pasa la cuchara por agua muy caliente antes de servir la tarrina. Entra en el helado sin desmigarlo y las bolas quedan compactas, como en heladería.

Por qué el pistacho lo está petando

El pistacho no es una moda improvisada. Lleva dos o tres años subiendo en pastelería, en bollería industrial y ahora remata la jugada en heladería. De hecho, marcas como Häagen-Dazs o Carte d’Or ya habían apostado fuerte por este sabor, y Mercadona ha reaccionado con una versión propia a un precio sensiblemente inferior.

Eso sí, ojo con las expectativas: un helado de pistacho de supermercado nunca tendrá la intensidad de uno artesanal con pistacho de Bronte. Pero para lo que cuesta, y teniendo en cuenta que muchas marcas usan aromas en lugar de pasta real, la propuesta de Hacendado aguanta bien la comparación. Yo lo he probado en tarrina y el regusto amargo final, ese toque que delata al pistacho de verdad, está presente.

Trucos para disfrutarlos mejor en casa

Si compras la tarrina de pistacho y quieres convertirla en postre completo, bastan dos gestos: un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima (sí, suena raro, pero el amargor del aceite realza el del pistacho) y una pizca de sal en escamas. Es un truco que popularizaron heladerías italianas como Gelateria dei Neri en Florencia, y funciona igual con un helado industrial decente.

Los dochis piden otro acercamiento. Yo los sirvo con fruta fresca al lado —fresas, mango en dados, frambuesas— para equilibrar el dulzor de la masa de arroz. También quedan bien con una salsa caliente de chocolate negro por encima: el contraste frío-caliente recuerda al tempura de helado japonés.

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Variaciones y maridaje

Para acompañar el helado de pistacho, un vino dulce tipo Pedro Ximénez bien frío levanta el postre a otra categoría. También funciona un espresso corto servido aparte, al estilo italiano del affogato: viertes el café sobre la bola y te lo comes con cuchara.

Si buscas una versión más ligera, mezcla media tarrina de pistacho con yogur griego natural y frutos rojos: pierdes algo de cremosidad pero ganas frescura y bajas el azúcar a la mitad. Para conservación, el helado aguanta perfecto en el congelador hasta la fecha indicada, pero una vez abierto conviene consumirlo en 2-3 semanas: más tiempo y empiezan a aparecer cristales de hielo que arruinan la textura.

Los dochis, en cambio, no conviene recongelarlos si se han atemperado del todo. La masa de arroz pierde elasticidad y al segundo congelado queda correosa. Mejor sacar solo los que vayas a comer.