David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ya no se enfrenta solo a tres años de prisión, como al principio de la semana cuando comenzó la fase de juicio oral contra él, sino a seis años de cárcel. Así se recogen en las modificaciones del escrito de acusación que presentaron ante la Audiencia de Badajoz las siete acusaciones populares personadas, una vez terminada la fase de prueba del juicio al hermano de Pedro Sánchez y al ex líder del PSOE en Extremadura y ex presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, además de a otros nueve acusados.
Las acusaciones populares tuvieron que entregar un escrito de acusación único bajo la dirección de Manos Limpias. En ese escrito pedía para el hermano del presidente un total de tres años de prisión. Sin embargo, el pasado jueves tuvieron ya libertad de intervenir de forma independiente y solo Manos Limpias mantuvo la petición de tres años. Las otras seis acusaciones doblaron la cifra: Hazte Oír, Abogados Cristianos, Vox, Liberum, Iustitia Europa y Partido Popular.
Todas ellas reclaman dos años de cárcel para David Sánchez por tres delitos de prevaricación cometida mediante un tráfico de influencias. Es decir, desde la creación de su plaza en la Diputación de Badajoz, a la modificación a su gusto del puesto de trabajo y a la contratación como ayudante de un amigo que hasta entonces era asesor en la Moncloa.
En contra, todas las defensas mantuvieron sus peticiones de absolución. La única modificación prevista entre ellas era de la defensa de Sánchez, que el primer día de juicio anticipó que plantearía de forma subsidiaria que le aplicasen a David Sánchez el «error de prohibición». Es decir, que sería cierto que había cometido un delito pero en el que se habría visto involucrado por medio de otros y que él no tuvo forma de saberlo. El pasado jueves, el catedrático en Derecho Emilio Cortés rectificó y comunicó al tribunal de la Audiencia que no iba a plantear esa defensa.
La Fiscalía, actuando como otra defensa más, también pidió la absolución de todos los acusados y, cuando el tribunal iba a dar por concluida la sesión, pidió a los magistrados que no admitieran la modificación de los escritos de acusación, al estimar que era de tal calado, en hechos y delitos, que suponía una indefensión para los acusados. «No se pueden aceptar los escritos, tan solo el de Manos Limpias», defendió la fiscal.
El tribunal, tras retirarse a deliberar, denegó todas las peticiones, al estimar que los cambios no eran sustanciales: apenas se tocaban los hechos y los delitos manejados eran los mismos que al inicio del juicio.
Cambio sobre David Sánchez
El cambio más significativo fue el de David Sánchez, ya que el primer día el tribunal le retiró por prescripción el primer delito, qu consistía en la aceptación de un nombramiento ilegal, para el que las acusaciones solo pedían una multa. Pero el jueves las acusaciones dieron la vuelta a sus escritos y calificaron esos mismos hechos de forma más grave: participación en la prevaricación con tráfico de influencias. En este caso, ya no existía la prescripción y además, añadían por este hecho, dos años más a la petición de cárcel.
El juicio se reanudará el lunes con los informes finales en el que las partes desarrollarán lo que anunciaron de viva voz el jueves.
